Opinión Editorial


Que mañana llueve


Publicación:12-08-2022
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. La verdadera estrategia política del gobierno ha sido esperar a que llueva

Con ansias y desespero rayando en el infarto, las autoridades de gobierno desean que ya se acabe de una buena vez el mes de agosto para que llegue septiembre con sus aguas hermosas a remojar no sólo el árido suelo regio y a llenar las presas sino a refrescar la memoria de los ciudadanos que se olvidan de cuidar el agua.

No sólo los ciudadanos cometen ese gravísimo error, también y quizá en primer lugar, los funcionarios del ramo. Además de las triquiñuelas abundantes para hacerse de dinero ajeno, los funcionarios no cumplen con su tarea: cuidar el agua, dar mantenimiento a las instalaciones, reparar fugas, alargar con orden las redes de suministro, revisar los medidores. No son los pobres los que abusan del agua, son los ricos. Tienen albercas, quintas, ranchos, segundas casas, departamentos. En todos usan agua. Y no la reportan. Esos medidores deben revisarse regularmente.  

Pues sí. Por tradición en septiembre llueve en Nuevo León, en particular en el área metropolitana. Y se espera que septiembre sea una fiesta, no sólo patria, sino líquida. Eso es motivo de alegría pero también de tristeza. La verdadera estrategia política del gobierno ha sido esperar a que llueva. Válgame Dios. No hay otras opciones reales que alivien la situación en sus pensamientos e intereses. En realidad hay muchas opciones para sortear el desabasto de agua. ¿Cómo le hizo Israel, que es más seco que Monterrey, para tener agua? Lo que haya hecho, bien se puede aplicar por el gobierno. Cueste lo que cueste. Eso es más importante que las líneas próximas del metro, no las líneas sino por donde van a ir.

Sí es un problema serio el desabasto de agua sobre todo para las familias humildes que siempre son las primeras en recibir castigos. Las colonias populosas han quedado sin el suministro de agua. En otras colonias, las de caché, los colonos ni siquiera se han dado cuenta de que falta el agua. Eso es otro problema: el desbalance social. Sí: estamos en una sociedad dividida en clases. Esa división es muy acentuada en Monterrey. Si cae un huracán, las colonias más afectadas son las pobres. Y si llueve en septiembre intensamente, es casi seguro que habrá desperfectos graves. Y será otro gran problema. Remember el Alex. Y no hay dinero.

Ahora bien, AMLO estará en Monterrey mañana sábado y el domingo para revisar las estrategias para solucionarlo el desabasto de agua y concretar las obras de construcción del acueducto dos de El Cuchillo, con una inversión de más de 5 mil millones de pesos, los cuales el gobierno estatal pondrá la mitad, es decir, más de 2 mil 500 millones. ¿De dónde los sacará Samuel? Ya el presupuesto está comprometido. La carretera interserrana está chupando dinero. Se pagaron las unidades del transporte urbano y no han llegado. Se plantea tres líneas del metro. No hay dinero que alcance.  

La obra la hará el gobierno federal. Eso significa que no hay confianza en el destino local del presupuesto para el acueducto. Significa también que la obra se realizará a tiempo y que no habrá sobrecostos. Es decir, se acaba el truco típico de los gobiernos que siempre argumentaban retraso y faltante de dinero. Ahora no sucederá eso. Pero el gobierno tiene que brincarle con la mitad del presupuesto para la obra. Y ahí sí lloverá... llanto.     



« Arnulfo Vigil »