Opinión Columna


Bronco y el tarifazo


Publicación:10-01-2019
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En medio de la incertidumbre de quienes saben lo que es la cuesta de enero, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, supo aplicar el freno de mano al pretendido tarifazo.

Y, aunque el asunto ya se había ventilado como un aumento ya palomeado desde antes de la Navidad, los empresarios que ya se frotaban las manitas andan con caras desencajadas.

Por lo que argumentando grandes gastos e inversiones para mejorar el servicio camionero y las rutas, los empresarios tendrán que hacer de tripas corazón, porque no habrá de piña.

Al menos, es lo que se podría deducir de acuerdo a las propias frases del ejecutivo estatal, quien busca otras alternativas para suavizar las dolencias de quienes manejan las rutas camioneras.


Con eso de la ampliación de los penales de Nuevo León se darán una escapada por la capital del país, Aldo Fasci Zuazua y Waldo Fernández.

Los funcionarios, quienes desempeñan cargos de primer nivel en el gabinete del Bronco-Gobernador, ya traen su cartita a San AMLO.

Por lo que habré que ver cómo les va en las gestorías, a fin de contrarrestar uno de los problemas más importantes de la entidad en materia penitenciaria.

Por cierto y ya que andamos con el secretaría de seguridad en Nuevo León, Aldo Fasci, como lo adelantamos en este espacio le llovió en su milpita.

Y, no es precisamente por las lluvias que se registraron precisamente desde las primeras horas de ayer en la región, sino por ser claridoso y no guardarse nada.

Sobre todo, por aquello del querer informar y la transparencia, que para algunas bancadas del legislativo, les hace roncha y molesta el tema de la inseguridad.

Tan es así que ya hay quienes en el Congreso local, se le han lanzado a la yugular demandando que se ponga a combatir el crimen en vez de ‘’declaracionitis’’.


Pues, qué barbaridad, al que de plano agarraron con los dedos en la puerta fue nada más y nada menos que al aún titular de la Agencia Estatal del Transporte.

Resulta que luego e darle una barrida y trapeada a la casa en su llegada a dicha dependencia, como suele suceder, las manzanas podridas echaron a perder las buenas.

Y, lo peor del caso es, que los cuetes le tronaron nada más y nada menos que en la propia mano del titular de esa dependencia, Jorge Longoria, quien sabe de aguacates.

Quién sabe si se le durmió el gallo o de plano, le pasó lo que al Camarón, pero a Longoria su rebaño podría llevarlo al baile, sin querer queriendo.

Tan es así, que ahora el funcionario es uno de los objetivos principales de las coordinaciones más influyentes del Congreso del Estado, que ya lo señala con índice de fuego.

Y, si no lo quiere ver, basta con darle una revisadita al dato, sobre todo ahora que Carlos de la Fuentes y Paco Cienfuegos, ya lo tienen a boca de jarro, bien centradito.

Ayer los diputados locales mostraron su preocupación por el resurgimiento de la Comisión de Remuneración que desde hace diez años dejó de operar.

Hoy a toro pasado, las autoridades del cuerpo legislativo reconocen su función de antaño y la importancia en eso de las remuneraciones en general.

Y, aunque la misma comisión la componían importantes organizaciones e instituciones de la entidad, simple y sencillamente dejó de operar.

Quién sabe si haya sido porque tendría muy bajos tabuladores para quienes calificaba en algunas áreas o porque los ‘’afectados’’ prefirieron no hacerle caso.

Obvio, las razones de su desaparición ellos la sabrán, pero lo cierto es hoy por hoy se reconocen sus servicios y se urge su renacimiento, así de sencillo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




« Redacción »