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Alertan por violencia contra menores


Publicación:20-12-2019
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Alertan por violencia contra menores

Monterrey, N.L.-Ante la falta de atención al rubro de la seguridad en pro de las mujeres, se describe por organismo intermedios que existe una alerta severa de violencia de género en tierras regias en contra de las mujeres.
Dicho ello es Nuevo León, uno de los estados con mayor violencia sexual contra niñas, niños y adolescentes, según datos fuertes de ALUMBRA.
Y es que de acuerdo con un diagnóstico elaborado por esta organización en sinergia con Early Institute, en Nuevo León registró en el 2018 altos índices de rapto y corrupción de menores.
“Tan sólo en 2018 se registraron 171 niñas, niños y adolescentes víctimas de corrupción de menores y 80 de rapto o privación de la libertad con fines sexuales”
“El cuidado de niñas, niños y adolescentes frente a la violencia sexual debe ser prioritario, autoridades, organizaciones y sociedad deben sumar esfuerzos, señala el think tank especializado en infancia”, dijo Dr. Mario Arroyo.
Dicho ello el mexicano que promueve políticas públicas en favor de la infancia, dio a conocer que Nuevo León es uno de los estados con mayores índices de corrupción y rapto o privación de la libertad con fines sexuales de niñas, niños y adolescentes, con 171 y 80 víctimas de estos delitos registrados en el 2018, respectivamente.
La información, presentada en la actualización del “Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México”, reveló que la entidad se encuentra actualmente posicionada como una de las que tiene mayor violencia sexual hacia niñas, niños y adolescentes en el país.
Además, en el caso de feminicidio de niñas y adolescentes, Nuevo León registra la 3ra mayor tasa de víctimas por cada 100 mil habitantes menores de edad a nivel nacional, sólo detrás de estados como Zacatecas y Chihuahua.
“El Diagnóstico presentado fue elaborado con la información sobre incidencia delictiva en México reportada por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). En este sentido, se analizaron los datos tanto de delitos, como de víctimas de dichos delitos”.
Además en este tema el Dr. Mario Arroyo, miembro del Consejo Consultivo e investigador aseguró que: “Las cifras son alarmantes y nos dan un mensaje muy claro: el cuidado de las niñas, niños y adolescentes frente a la violencia sexual debe de ser prioritario, por lo que autoridades, organizaciones y sociedad debemos sumar esfuerzos y trabajar en conjunto para implementar mecanismos de protección de la infancia, así como protocolos de medición y prevención de este tipo de delitos”.
“Con el objetivo de proteger a la niñez mexicana, se creó ALUMBRA, proyecto que suma a organizaciones civiles, investigadores, instituciones académicas y gubernamentales, para la prevención la violencia sexual durante la infancia a través de generar conocimiento y desarrollar las capacidades de las personas -como las autoridades y los adultos responsables del cuidado de niñas, niños y adolescentes- encargadas de enfrentar la problemática”.
“Se debe de enfocar en mejorar la salud, cuidado, educación, seguridad y protección de la primera infancia a través de la incidencia en políticas públicas”.
LOS CUIDADOS A TENER
Para entender este mal hay que definir los tipos de maltrato que van desde:
Abuso físico: Es cualquier acto no accidental que provoque lesiones físicas al niño, enfermedades o el riesgo de padecerlas.
Abuso sexual: La práctica de un contacto físico o visual, cometido por un individuo en el contexto sexual; con violencia, engaño, o seducción, ante la incapacidad del niño para consentir, en virtud de su edad y diferencia de poder. Es dirigido hacia el silencio de la ofensa grave que puede sufrir un menor en su dignidad.
Abuso psicológico: Son las acciones, generalmente de tipo verbal o actitudinal que provocan en el niño daños emocionales, por ejemplo: rechazar, ignorar, aterrorizar, no atender sus necesidades afectivas, de socialización, de desarrollo de la autoestima positiva, estimulación, etc.
Negligencia: Es cuando no se atienden las necesidades básicas del niño (alimentación, salud, educación, vivienda, etc.), así como el incumplimiento de los deberes de cuidado y protección.
“Los factores de riesgo para el Maltrato Infantil existen al nivel individual, familiar, comunitario y social; estos influyen en la probabilidad de que el maltrato infantil ocurra, se repita o cese”.
“Hay factores que dañan como lo es la edad inferior a cuatro años y la adolescencia, el hecho de no ser deseados o de no cumplir las expectativas de los padres. Tener necesidades especiales, enfermedades crónicas o rasgos físicos anormales (discapacidad). Sexo femenino”.
Existen además antecedentes personales de maltrato infantil. Como la falta de conocimientos o expectativas no realistas sobre el desarrollo infantil. El consumo indebido de alcohol o drogas. La participación en actividades delictivas.
Extrema pobreza, desempleo y/o disfunción familiar.
El experto cita que se debe de cuidar de los problemas físicos, mentales o de desarrollo de algún miembro de la familia.
La ruptura de la familia o la violencia entre otros miembros de la familia, el aislamiento en la comunidad o falta de una red de apoyos.
Así como los usos y costumbres arraigados en las zonas rurales y la falta de concientización de que es el maltrato infantil.
Dentro de los abusos más comunes están el abuso sexual donde generan al infante dificultades para caminar o para sentarse.
Fractura en pelvis y/o dislocación de las articulaciones de la cadera.
Heridas o desgarres perineales y anales, así como hemorragias vaginales y/o rectales.
Enfermedades de transmisión sexual.
Retraimiento, llanto fácil y/o agresión.
Y demuestra conocimientos sobre la sexualidad que parecen muy sofisticados.
Se une rápidamente a desconocidos o nuevos adultos en su entorno
Escapa de su casa
Conductas autodestructivas
Estados de ánimo muy cambiantes y extremistas.
Además está el Abuso Psicológico cual deja severos daños en los comportamientos extremos (sumisión a exigente, pasividad a agresión, retraído a extrovertido).
Se comporta como adulto o demuestra cierto infantilismo.
Está retrasado en su desarrollo físico o emocional.
Depresión leve, moderada o severa (ideas suicidas).
Dice que no tiene un vínculo afectivo con sus padres, “nadie lo quiere”.
Miedos, fobias, conductas aberrantes (tartamudeo).
No quiere dormir solo, duerme con la luz encendida, miedo a la obscuridad.
Enuresis (se hace pipí), encopresis (se hace popó), onicofagia (se come las uñas), autoarrancamiento del cabello.

 

 

 


 

 







 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 






 

 

 

 






 








 

 

 




 

 

 



« Redacción »