Opinión Editorial
Omicrón incontenible
Publicación:17-01-2022
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En los últimos días la variante Omicrón se ha expandido de manera dominante en el país, con más de 300,000 mil casos nuevos.
En los últimos días la variante Omicrón se ha expandido de manera dominante en el país, con más de 300,000 mil casos nuevos durante el último mes, no hay duda de que la pandemia sigue y con fuerza. Afortunadamente estamos ante una variante menos letal pero no por ello, se deben minimizar sus riesgos. En un solo día, la Secretaría de Salud reportó el día de ayer, 19,132 casos nuevos de Covid-19.
Es un boom tan grande a nivel internacional, que la Cuarta ola ha dejado sin pruebas a gran parte de la población en Estados Unidos y otros países, en México no ha sido una práctica que se haya impulsado desde el gobierno. Hay dos aspectos relevantes con respecto a Omicrón: su transmisibilidad y su respuesta a la vacunación. Es cierto que es altamente contagiosa, más que la variante Delta y la original, sin embargo, no es tan letal en personas vacunadas. Su foco de riesgo es aquella población sin inmunidad y que padezcan enfermedades crónicas.
Hay dos caminos que podría seguir el Covid-19: encaminarse hacia una inmunidad de rebaño, considerando que Omicrón prácticamente afectará a la mayoría de la población; y el otro camino, es que el Covid-19 seguirá mutando, especialmente en condiciones donde haya baja vacunación y pueda permanecer mayor tiempo afectando la salud de las personas.
Se sabe poco sobre los efectos negativos que posee el Covid-19 hasta la fecha, especialmente las consecuencias físicas que se dan a largo plazo. Desde que inició la pandemia se han reportado casos donde se dan afecciones psiquiátricas, lo cual aunque no es muy usual, pero sí se han estudiado casos de personas que estaban sin ninguna situación sugerente de este tipo de problemática, y después del Covid-19, generalmente con afecciones físicas leves, transitaron hacia estados psicóticos de la mente.
Las alteraciones neurológicas también son muy relevantes, la inflamación de meninges y del sistema nervioso ha afectado a adultos y a niños. Otro aspecto que se ha observado es que las personas que eran muy activas quedan postradas después del Covid-19, es decir, pierden la energía que las caracterizaba para salir a realizar las actividades cotidianas, especialmente deportivas. Hay deportistas afectados que señalan que antes corrían kilómetros y después de la infección por Covid-19, no tienen fuerza ni para salir a caminar.
La depresión también ha sido parte de los efectos junto con los estados ansiosos. Problemas que se vuelven crónicos y que afectan la calidad de vida de las personas que han padecido esta afección. Bajo el rubro de Long term Covid-19, es que se conocen estas alteraciones poco explicadas hasta la fecha. La descripción de estas condiciones alteradas son parte de la investigación inicial que se realizó durante la Primera y Segunda olas. Para el caso de la variante Delta y Omicrón, aún está en proceso los estudios de las consecuencias que podría tener en el cuerpo humano a largo plazo.
Por lo pronto podemos señalar que Omicrón al incidir sobre las vías respiratorias altas, aparenta ser menos grave, pero sus efectos como los señalados previamente aún se desconocen.
El día de campo descrito por el presidente mexicano respecto a su nuevo contagio por Omicrón, parece parte del esquema de vacunación completa y el refuerzo que ya poseía previamente, lo que le permitió sentir que se trataba de un riesgo verdaderamente inocuo, pero sabemos que no es así.
A nivel familia mis dos hijos con sus familias se vieron afectados por la Cuarta ola. Ambos son menores que la edad del presidente, uno de ellos por su robusta complexión posee algunas comorbilidades que lo ubican en la población de riesgo ante Covid-19.
Por el tiempo transcurrido desde que iniciaron sus procesos infecciosos, es claro que la enfermedad ha sido rudita con ellos, tanto en cuestión de fiebre, tos, cuerpo cortado, fatiga, cansancio y, lo más preocupante, falta de aire al respirar, especialmente durante la madrugada.
La descripción de la vivencia de ellos respecto a la enfermedad ha reflejado que el Covid-19, en su variante Omicrón, es de cuidado, no es correcto minimizarla como una gripita que se quita con Vick vaporub y un té de manzanilla con limón y miel.
Aunque ya llevan más de una semana que inició la infección, aun convalecientes presentan síntomas que de repente se confunden con ansiedad y depresión, sin embargo, no estaban vigentes antes de la enfermedad. Entiendo que enfrentar una enfermedad como ésta te puede cambiar el sentido de la vida, pero el presentar de manera persistente, fatiga, cansancio y dificultad para respirar donde el nivel de oxigenación disminuye, es preocupante.
Con respecto a la inmunidad, ambos hijos al dedicarse al magisterio, poseían una dosis de Cansino, no alcanzaron el refuerzo ya que la enfermedad del Covid-19 llegó antes, así que sí estaban vacunados con el esquema ya mencionado aplicado ocho meses atrás. Obviamente, el temor a una reinfección está latente, especialmente si tienen que regresar a las clases e interactuar con muchas personas en sus trabajos.
Afortunadamente para los profesores jubilados, no tenemos que exponernos diariamente para salir al trabajo, esto es, sin duda, una ventaja; pero aun así existen compromisos sociales que son habituales y que en ocasiones no es fácil romper con ellos. Quizá una buena opción sea el regresar temporalmente al terruño que siempre está esperando, ya sea Montemorelos o Villaldama, aunque el nivel de contagios es elevado considerando que es mucho menor la población que allí habita.
Lo ideal sería llegar y encerrarse, pero no es fácil, la familia siempre busca saludar y platicar cómo nos ha ido, cómo hemos estado; también favorece que allá se cuentan con mayores espacios físicos y es más fácil mantenerse a la sana distancia, considerando que se trata esto de una medida de salud indispensable.
Hoy traté de deliberar lo más posible sobre Omicrón, pero realmente no me gustaría tener que analizar ninguna otra variante futura, con ésta ha sido más que suficiente. Esperemos que así sea y podamos descansar el 2022 de tanto contagio, ése sería uno de mis mayores deseos para este año nuevo.
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