Opinión Editorial


Experimentando con la educación


Publicación:18-08-2021
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Por increíble que parezca, el gobierno federal insiste en re-educar a la población mexicana para que no sea tan individualista, racista, clasista

En plena guerra fría el flamante expresidente Reagan contó una anecdótica historia sobre ocurrencias e ideologías. Dijo ante sus escuchas que una señora le preguntó al expresidente Gorbachov si el comunismo había sido inventado por un científico o un político, a lo cuál el increpado contestó que fue un político. La señora entonces asentó con la cabeza y dijo: “claro, de haber sido un científico hubiera experimentado primero con ratones”. Pues sí, el rotundo fracaso del experimento comunista tristemente cobró millones de vidas humanas y no de roedores. Así es, el historiador Aleksandr Solzhenitsyn estimó que de 1917 a 1987, principalmente en Rusia y China, cerca de cien millones de personas murieron victimas de hambre o represión por el comunismo.

La anécdota viene a colación por las recientes propuestas en materia educativa formuladas sin ningún atisbo de rigor científico o investigación, por parte del gobierno federal mexicano. Desde el Palacio Nacional se cuestionó la privatización del sector educativo en sexenios “neoliberales” condenándola injustamente de ser clasista y elitista. Claro está, dichas declaraciones son como para “taparle el ojo al macho” ya que el argumento no tendría sustento alguno si el gobierno ofreciera la misma calidad y prestaciones en el sistema público que en el privado. Al respecto, inspirada en esa narrativa, la Secretaría de Economía comentó que querían meter en orden a los colegios privados a través de una Norma Oficial Mexicana que regule y certifique servicios y tarifas. Pero, ¿en qué cabeza cabe? Esto sí parece un experimento digno de ratones al ocasionar una potencial degradación de la calidad educativa y la desaparición de un cuantioso número de colegios. Pero, los experimentos no acaban ahí.

Por increíble que parezca, el gobierno federal insiste en re-educar a la población mexicana para que no sea tan individualista, racista, clasista y ausente de valores. Textualmente comentó: “Por su política económica neoliberal o neoporfirista, tenemos que revisar los contenidos de los libros al tener como eje el individualismo, el salir adelante sin escrúpulos de ninguna índole y por anteponer lo material”. El adoctrinamiento ideológico supone formar a los estudiantes a partir del humanismo, “haciendo a un lado el clasismo, el racismo y la discriminación”. Qué irónico suena viniendo de un gobierno que es racista contra los españoles, que divide a pobres y a ricos segregándolos como buenos y malos y discrimina a la clase media, a los medios y a la verdad.

Más aún, vertiendo limón sobre la herida, aunque fuera inconcebible e irracional, el timonel del gobierno federal comentó textualmente: “Imagínense, los que han estudiado en Harvard o en otras universidades del extranjero y aprenden a robar, a eso van, o a ayudar a que roben otros y ellos se queden con migajas del motín”. Ni modo, muy seguramente mis gentiles e incrédulos lectores extranjeros han de estar pensando que la diatriba es un meramente un inaudito sofismo.

Echando leña al fuego educativo, la coordinadora general de las 140 Universidades para el Bienestar Benito Juárez, Raquel Sosa, pletóricas de adoctrinamiento ideológico y ocurrencias, son un claro ejemplo de un experimento fallido. Para esa mujer, el único requisito para ser profesor de educación superior es tener un título profesional y su respectiva cédula, pero no maestría, doctorado o carreras como psicología, pedagogía o comunicación, al ser considerados neoliberales. Por Dios, como si estar bien educado fuese contrario al concepto de progreso que impera en el gobierno federal y su aviesa 4T. Pero bueno, ¿qué pudiera esperarse de un gobierno que piensa que la evaluación del personal docente no tiene impacto ni en la calidad educativa ni en la permanencia en el empleo?, ¿qué se puede anticipar de un gobierno que culpa al neoliberalismo por privilegiar la calidad por encima de la cobertura?  Mientras tanto, son definitivamente tiempos aciagos y de vacas flacas en el rubro educativo para México

Tratando de darle un giro positivo al actual experimento educativo, en una interesante intervención por parte del exrector de la UANL, Dr. Reyes Tamez Guerra, comentó que, durante sus años en la Universidad de Harvard, una de las propuestas académicas era tener un plan de vida y un mapa de ruta que trazara el camino a seguir. Pues bien, con tanta incertidumbre y con los abruptos e impredecibles giros de timón educativo, será imperativo que los virtuosos maestros, tanto en el sistema público como en el privado, coadyuven a los estudiantes a definir el rumbo, los exhorten a no claudicar y les den las herramientas necesarias para lograrlo y poder competir en un mundo global.



« Eugenio José Reyes Guzmán »