Opinión Editorial


Autos chocolate


Publicación:18-10-2021
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Este fin de semana pasado, en su gira por Baja California, el presidente mexicano firmó el decreto para la regularización de miles de automóviles.

Este fin de semana pasado, en su gira por Baja California, el presidente mexicano firmó el decreto para la regularización de miles de automóviles de procedencia extranjera que ingresaron recientemente  al país de manera ilegal, conocidos también como “autos chocolate”, con ello se pretende lograr un registro de los mismos, una posesión legal para sus dueños y muchos ingresos para las arcas gubernamentales.

Los  propietarios de estos vehículos deberán pagar una cooperación de 2,500 pesos para la regularización de los mismos; se estima que solamente en Baja California se encuentran alrededor de 500,000 vehículos en estas condiciones, por lo que los ingresos por este lote de automóviles se estima que ascendería a más de 1,300 millones de pesos.

El presidente mexicano esgrimió tres  motivos fundamentales para tomar esta decisión: el primero, el más “sagrado”, la excusa de la inseguridad. Se supone que gran parte de los delitos que se comenten en la frontera son utilizando este tipo de vehículos, por lo que ahora se tendría un padrón sobre los propietarios  y se podría identificarlos con mayor certeza. Además, aunque esto no lo comentó el presidente, y  sí es un verdadero motivo de seguridad, ya regularizados los vehículos podrán contar con un seguro contra terceros, lo cual es obligatoriosegún  los reglamentos de tránsito y, la mayoría de las veces,lamentablemente sus dueños no  cubren con este requisito de seguridad para los otros automovilistas que manejan  confiados en que la gente obedece las normas.

El segundo motivo fue el beneficio de las arcas federales que,  en un gesto de buena voluntad política, pasaría esta cooperación obligada de 2,500 por vehículo, a las arcas estatales para que sirva de fondo en la mejora de la infraestructura vial de los municipios. Cabe señalar que los estados beneficiados por este ingreso serían los siete que poseen frontera con los Estados Unidos, incluyendo Nuevo León por supuesto, aunque nuestra extensión territorial sea pequeña y sólo poseamos un puerto terrestre fronterizo.

La tercera razón fue el proporcionar a las familias de recursos limitados la posibilidad de hacerse de un bien mueble que les permita realizar labores relacionadas con el oficio que desempeñan. Un beneficio social que seguramente le traerá votos a Morena para las próximas elecciones.

La regularización de estos vehículos chocolate es una historia que ya conocemos, desde 1979 se han llevado a cabo 19 iniciativasde gobierno que han logrado legalizarlos, así que ya poseemos experiencia en este sentido, que nos ha permitido reconocer cómo una medida como ésta impacta negativamente en el mercado nacional de automóviles nuevos y seminuevos.

Sabemos que la industria de los automóviles ha tenido fuertes presiones económicas, la actividad comercial ha bajado especialmente durante el año pasado de pandemia, la venta de automóviles nuevos cayó y la de seminuevos tuvo un ligero repunte. Seguramente debe ser difícil sostener una agencia o un lote de venta de autos donde la demanda de los mismos es reducida.

La Coparmex(Confederación Patronal de la República Mexicana) ha levantado la voz señalando que con esta medida, se castiga a las empresas formales que generan puestos de trabajo y pagan impuestos, se crea mayor presión para esta industria  y se recompensa la ilegalidad, lo cual incide y fortalece  una cultura que premia la transgresión de las leyes y no su cumplimiento.

En lo personal nunca he tenido un carro chocolate, procuro comprar carro nuevo debido a que salgo mucho a carretera y requiero que me brinde la seguridad básica, además, mis habilidades en el área de mecánica automotriz son nulas.

Haciendo un poco de memoria recordé que uno de mis hijos compró uno durante la legalización anterior, hace una década; en ese momento tomé el teléfono, lo llamé  y le pedí que me diera su testimonio respecto a esa experiencia, que me explicará qué lo motivó y cuáles fueron los beneficios y dificultades principales que vivió.

He aquí lo que me contó: “Siempre había querido tener un automóvil familiar amplio, como una minivan, pero un vehículo nuevo así es muy costoso, también uno seminuevo aunque puede ser más accesible, sin duda. Pero cuando un vecino me platicó que tenía una mini van que acababa de traer del Otro Lado, me aseguró que me iba a encantar. No hice mucho caso, pero mi esposa sí se mostró motivada y decidió echarle un vistazo al vehículo. No me quedó de otra que también acudir a verla, y sí, realmente era una minivan muy bien cuidada en lo estético, de color azul índigo, los asientos se veían en buenas condiciones al igual que los interiores en general. La tentación me ganó, así que cuando me dijo el precio me pareció  muy accesible, considerandocomparativamente cuánto costaba una mexicana o una nueva. El trato se hizo y tras un período de incertidumbre con respecto a la emisión del decreto y después de  algunos trámites burocráticos, logré regularizarla. Más tarde, al cabo de varias semanas de uso, un grave problema emergió y tenía que ver con el motor, requería una reparación total, la cual era bastante costosa. El indicador de combustible no funcionaba así que era necesario acudir seguido a la gasolinera para evitar que fuera a quedarse sin gasolina, nunca pude llenarle el tanque, su capacidad y profundidad me parecían económicamente insondables. Las vueltas al mecánico eran continuas y pronto surgió otra reparación inevitable relacionada con  la transmisión. A diferencia de los vehículos mexicanos la suspensión no se sentía dañada, seguramente por allá las vialidades poseen menos baches, sin embargo, el mecánico me comentó que me preparara para acudir, en su momento, a diferentes “yonkes” (deshuesaderos), para encontrar las piezas que fuera necesario reparar, ya que la versión  norteamericana poseía variaciones con respecto a los modelos mexicanos. Pronto fue necesario tomar esta sugerencia e ir de tour por los “yonkes” (cementerios de autos)  ubicados en las afueras del área metropolitana. En un inicio fue difícil encontrar una agencia de seguros que ofreciera la posibilidad de asegurar el vehículo, así que había que andar con el riesgo que implica no cumplir las disposiciones normativas de tránsito; ya regularizado logramos encontrar una protección contra terceros. Las reparaciones constantes, las estadías del vehículo con el mecánico de manera recurrente, los costos elevados de las mismas, la dificultad para encontrar piezas de repuesto, volvieron al vehículo en una fuente de egresos bastante  onerosa. Había que gastar miles de pesos al mes en todo ello, esto sin incluir a la grúa en caso de que no funcionara y me dejara tirado,  y lo peor era que no tenía otra manera de moverme, así que había que tomar el metro como si no tuviera carro propio. La única solución a todo ello fue vender el vehículo y con ese dinero enganchar uno nuevo de agencia. Obviamente fue uno compacto, cuatro cilindros, que me brindó ciertos beneficios: sólo tenía que echarle gasolina, considerando que el mantenimiento ya venía incluido en el paquete que compré, igualmente el seguro del automóvil. El carro me permitía salir a carretera sin preocupaciones, el consumo de gasolina era muy reducido,  esto me facilitaba el traer el clima prendido durante el verano todo el tiempo que lo necesitara y, en invierno, no me preocupaba si el auto encendería o no, o si lograría desempañar los parabrisas. Para mi estilo de vida era más práctica esta opción, además, si el gobierno amenazaba con realizar verificaciones vehiculares para sacar de circulación a los más contaminantes, no tenía el más mínimo temor en que se llevara a cabo una medida antipopular como ésa. Realmente al tomar la opción de un vehículo nuevo, sí estaba consciente de que los intereses me obligarían a pagar, al final del préstamo, el doble del valor del vehículo, pero el servicio que éste me brindaba en ese momento, respondía a mis necesidades y  hacía mi vida máspráctica y funcional…”.




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