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Charlan sobre metamorfosis de las bibliotecas

Charlan sobre metamorfosis de las bibliotecas
Laura Peredo Cervantes. Los espacios existen porque hay personas que los definen, los utilizan y les dan un sentido.

Publicación:18-03-2021
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“Los espacios son esos lugares que sirven para inspirarse para compartir, crear y sobre todo para apropiarse de ellos”

Monterrey, NL.-Para Laura Peredo Cervantes, fundadora y directora de Espacio Odisea, centro para el aprendizaje, el desarrollo y la colaboración, los espacios existen porque hay personas que los definen, los utilizan y les dan un sentido. 

Dicho posicionamiento fue brindado durante conferencia magistral Espacio Odisea. La metamorfosis de una Biblioteca, organizada por el Lab Cultural Ciudadano, LABNL.

“Los espacios son esos lugares que sirven para inspirarse para compartir, crear y sobre todo para apropiarse de ellos”, expresó la Máster en Libros y literatura infantil y juvenil de la UAB, en la conferencia transmitida por CONARTE a través de Facebook Live.

Laura Peredo Cervantes habló de la transformación de una biblioteca comunitaria en el Espacio Odisea, ubicado en el Barrio Santa María Ahuacatlán, Valle de Bravo, México.

“Es esa metamorfosis que ha tenido este espacio, que es transformar una biblioteca en algo más, sin que pierda su esencia de biblioteca”, explicó la conferenciante.

“Pero, ¿cómo hacer que un espacio tenga significado para la sociedad? En esta época a veces parece que las bibliotecas son entes caducos. Nos pasaba mucho que cuando decíamos que trabajamos en una biblioteca, la gente tenía dos reacciones, nos decía: Tengo una enciclopedia que te puedo donar o ¿todavía existen las bibliotecas, aún las usan?”, apuntó.

Eso, agregó, dio pie para formularse si es pertinente que siga existiendo una biblioteca pública.

“Y no me refiero a estas grandes bibliotecas que existen y que tienen materiales, libros valiosos, códices, primeras ediciones, estos tesoros literarios como podría ser la biblioteca del Congreso de Washington, la Biblioteca Palafoxiana de Puebla, o la legendaria Biblioteca de Alejandría.

“Me refiero a las pequeñas bibliotecas que se han creado en parques, centros culturales, junto a escuelas, estos lugares donde, muchas veces por falta de presupuesto tienen libros caducos, enciclopedias que ya nadie una usa, y una o dos computadoras, que son subutilizadas”, señaló.

“Entonces, ¿cómo podemos reinventar estos espacios?, ¿cómo podemos convertir las bibliotecas en centros generadores de aprendizaje, colaboración y desarrollo comunitario?; ¿cómo pueden convertirse en lugares donde los libros, la lectura y el conocimiento estén presentes en esta cotidianidad, y que se construyan realmente relaciones democráticas, de apropiación, aprendizaje, colaborativo, y cuidado mutuo?”.

“Entonces nos juntamos un grupo de colaboradores de diversas edades, disciplinas para diseñar este inmueble; en el 2014 logramos tener un Fideicomiso privado con el cual se aportó para comprar un terreno y construir el inmueble, entonces tuvimos carta abierta para hacer algo interesante con bajo presupuesto, pero muy bien pensado”, narró Peredo Cervantes.

“Con este grupo de colaboradores empezamos a diseñar el concepto, consultamos expertos y a diferentes instituciones con las que nos identificamos como las Escuelas de la primera Infancia, en Italia, y los Laboratorios de iniciativa ciudadana de Media Lab Prado, el Sistema de bibliotecas públicas de Medellín, Colombia y la Biblioteca Vasconcelos de la ciudad de México”.

El diseño del Espacio Odisea, explicó. fue colaborativo en que el que involucró a todos.

Espacio Odisea cuenta con un área de consulta, una ludoteca, sala de cómputo, salón de usos múltiples, un foro al aire libre, una cocina y un taller para construir y reparar con herramientas.

“Todo el mobiliario fue diseñado pensado para el uso que iba a tener, mesas que sirven para trabajar en equipo, espacios para jugar con los amigos, para la concentración y reflexión compartida”, explicó su directora.

“Creemos en la convivencia, en crear espacios en donde se promueve la convivencia intergeneracional, el aprendizaje entre pares, el diálogo entre sectores, y el juego que no busca la competencia, sino la participación”.



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