Monitor Más Monitor


Huawei ya tiene su PC de sobremesa ARM e independiente


Publicación:09-07-2020


++--

Así es el PC de Huawei para sobremesa, basado en sus propios procesadores y un sistema operativo sobre Linux. Alejado de Microsoft, Intel, Nvidia y AMD.

Un equipo de sobremesa con procesador ARM propio y placa base también firmada en casa. Ese es el último producto de Huawei, con el que demuestra una vez más su relativa capacidad e independencia de los componentes occidentales.

Si bien soporta algunos de los estándares más modernos, se trata de un equipo relativamente modesto en rendimiento. Cuenta con un procesador de ocho núcleos ARM v8 hasta 2,6 GHz, 16 GB de memoria RAM, 256 GB de SSD –SATA–, aunque también con capacidad para ampliarse. Cuenta con 4 ranuras para RAM DRR4, en un máximo de 64 GB, dos ranuras M.2 y soporte al último PCIe 4.0

El PC de Huawei: hardware y software propio

No obstante, su procesador es un Kunpeng 920. Un silicio propio de Huawei que ya fue anunciado a primeros de 2019, hace ya año y medio, que viene soldado a la placa base. Este está producido en un proceso litográfico de 7 nm y para darle energía se utiliza una fuente de alimentación de 200 W.

Nada mal teniendo en cuenta que el equipo llega con una tarjeta gráfica AMD RX 550, fabricada por Yeston. No obstante, esta no tendrá mucho margen de maniobra, ya que únicamente soportará GPUs de AMD, nada de Nvidia.

El equipo ha aparecido en un canal de análisis de hardware chino en YouTube. Allí explica con todo detalle las principales características del dispositivo, así como su software y una pequeña toma de contacto con su rendimiento. Allí se puede ver cómo el sistema soporta reproducción de vídeo en resolución 4K hasta 60 fps, aunque cuando este viene dado en una calidad relativamente elevada, cuenta con algunos problemas para decodificarlo.

En cuanto al software, Huawei también se distancia de los proveedores occidentales. Nada de Windows aquí –cuyas licencias ya le han dado problemas en el pasado a raíz del veto–, sino que optan por una versión propia sobre Linux que denominan UOS. Este llega con una estética relativamente similar a la que vemos en los sistemas móviles, pero también cuenta con varias limitaciones.

Y es que a pesar de que el sistema cuesta unos 7.500 yuanes –944 euros, 23.800 pesos mexicanos o 1.061 dólares al cambio directo–, el sistema no está totalmente activado. Para acceder a la tienda de aplicaciones y descargar software más allá de la prueba inicial de 90 días, tocará desplegar otros 800 yuanes. Esto es, unos 100 euros extra. Asimismo, desde el canal avisan que los permisos de administración del sistema no están totalmente accesibles.

Probando las aguas con ARM en la era del veto

No parece que se trate, no obstante, de una propuesta exclusivamente dirigida al mercado chino. El sistema operativo del equipo está traducido a decenas de idiomas, y quizá se trate de un equipo con el que testar las aguas de cara a una posible expansión futura a otros formatos y sistemas. Y es que recordemos que los PC de Huawei ya han tenido problemas antes con los proveedores occidentales bajo la jurisdicción estadounidense.

El asalto de Huawei al sobremesa parece que será total, ya que aterriza simultáneamente a los primeros rumores sobre un posible monitor que complete la oferta. Este llegaría en nada menos que 32 pulgadas y con miniLED a bordo, esto es, una retroiluminación dividida en 512 o 1024 zonas, lo que mejoraría enormemente su contraste y calidad de imagen.

No obstante, parece que los diseños de chips propios de Huawei todavía no están listos para garantizar una experiencia idónea en el supuesto del desacople total con los proveedores occidentales. Tras cortar el acceso a TSMC como fabricante de chips, China no tiene el acceso garantizado a las últimas tecnologías como la aquí presente de 7 nanómetros. O la ya inminente en 5 nm.

La barrera de las licencias

Es por ello que Huawei, al igual que otros fabricantes de origen chino como Zhaoxin, podría tener que conformarse con otros procesos anteriores. De hecho, la más avanzada por ahora es SMIC, quien de momento únicamente alcanza al proceso de 14 nanómetros, varios años por detrás en términos de potencia y eficiencia energética.

Por si esto fuera poco, no está claro que Huawei pueda licenciar generaciones futuras de diseños ARM. Si bien ya cuentan con estas licencias ARMv8, al igual que pueden seguir vendiendo smartphones lanzados antes del veto, el acceso a ARMv9 es todavía incierto.

Huawei ya demostró con el Mate 30 su capacidad para esquivar por completo los componentes vetados por Estados Unidos. No obstante, esa versión nunca llegó a mercados internacionales como el español, donde únicamente se presentó su hermano mayor, el Mate 30 Pro. Lo hacía, eso sí, sin servicios y aplicaciones de Google, algo que ha replicado recientemente la última línea del gigante asiático, con el Huawei P40 Pro al frente.

por David Ortiz



« Especial »