Opinión Editorial
¿Hora de negociar el presupuesto?
Publicación:13-01-2026
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Por cuarto año, Nuevo León enfrenta un presupuesto sin acuerdos formales.
"Yo creo que la otra semana sería un buen momento para volver a establecer el diálogo, con toda la intención de llegar a puntos de acuerdo". "Vamos a ver cómo el Estado sigue (con sus programas y proyectos) e identificar qué más podemos utilizar en inversión para aprovechar la coyuntura del Mundial, que permite hacer grandes obras".
Así se manifestó el secretario General de Gobierno, Miguel "Mike" Flores, en relación al veto "en buena onda" que hizo el gobernador Samuel García de la Ley de Ingresos aprobada por el Congreso local.
Entre otras cuestiones habría que preguntar por qué es precisamente ahora o la semana próxima el momento adecuado para negociar el presupuesto cuando la ley mandata otras fechas.
Obviando preguntas legalmente incómodas, la realidad es que no es enero el momento de negociar nada con respecto al presupuesto estatal, ya que la ley vigente señala claramente los tiempos en que debe establecerse y aprobarse el presupuesto estatal.
En estas fechas lo que debería suceder sería que todo mundo, en caso necesario, debería estar analizando la forma de evaluar la aplicación del presupuesto aprobado. La verdad es que no hay tal. Por cuarto año consecutivo, el presupuesto no se negoció, para decirlo en palabras de Samuel, "en tiempo y forma".
El problema, nos parece, es que los políticos de hoy han olvidado para y por qué están donde están. Olvidan que el presupuesto es una forma de mostrar sus intenciones y de señalar aquello que están proyectando para la comunidad a la que se supone que sirven.
Pero, además, olvidan que su trabajo, el que ellos eligieron, consiste precisamente en lograr acuerdos entre diferentes grupos políticos. Esa es la actividad a la que se supone que se dedican y resulta que los señores y señoras que están en el candelero político no quieren ejercerla porque lo que desean es imponer sus puntos de vista, incluso sin importar si estos coinciden o no con las necesidades de nosotros los ciudadanos.
Parece que las leyes y las necesidades de los nuevoleoneses pasan a segundo plano cuando de presupuesto se trata, ya que este se convierte en un arma para lograr objetivos particulares de los políticos y no un instrumento para servir al bien común, como debería ser.
Aunque dicen que más vale tarde que nunca, la realidad es que no debería de normalizarse el hecho de que unos y otros hagan lo que les venga en gana con el servicio que se supone deben prestar a los ciudadanos.
Por eso hemos insistido tanto en que nosotros los ciudadanos deberíamos de tener formas y mecanismos para exigir a los gobernantes que hagan lo mejor para nosotros y no lo mejor para ellos.
Para desgracia nuestra, no tenemos nada más poderoso que nuestro voto, pero este solamente lo podemos ejercer cada tres años y después esperar a que aquellos a quienes elegimos actúen correctamente.
Sin embargo no siempre resulta así y tenemos que pagar las consecuencias , tal como está sucediendo ahora.
Por ello insistimos en que medite muy bien por quién va a votar en las próximas elecciones que si bien parecen lejanas, en realidad están a la vuelta de la esquina.
« Raúl Guajardo Cantú »



