Opinión Editorial


¡Día de la Emancipación de la Mujer!


Publicación:15-06-2026
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El Día de la Emancipación de la Mujer fue proclamado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1975

Aunque persisten rezagos por la discriminación, la desigualdad, la opresión, la pobreza y la violencia machista que el sistema patriarcal impuso a lo largo de la historia de la humanidad, la lucha de la mujer es cada vez más importante no solamente para su emancipación, sino para su empoderamiento en las sociedades del mundo.

Resulta fundamental por ello que cada 19 de junio, Día de la Emancipación de la Mujer, reforcemos en nuestros grupos y comunidades el impulso a los procesos sociales, políticos, económicos y culturales para liberarnos del yugo de la dependencia y de las cadenas de la subordinación.

El Día de la Emancipación de la Mujer fue proclamado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 1975, para recordar las luchas colectivas feministas por las causas de la igualdad, del derecho al voto y de mejores condiciones laborales y está estrechamente ligado a la conmemoración del Día Internacional de la Mujer cada 8 de marzo (8M). 

A nivel global, el estado actual de la emancipación femenina se caracteriza por avances significativos a pesar de las profundas zanjas históricas y sistémicas e, incluso, de retrocesos alarmantes, ya que el Informe 2025 de ONU Mujeres señala que al ritmo de hoy se necesitarían más de 100 años para cerrar por completo la brecha de género en el mundo.

Al ritmo de los pasados 100 años, los hitos clave para la emancipación han sido el derecho al voto liderado por el movimiento sufragista, con protagonistas como Kate Sheppard en Nueva Zelanda, Emmeline Pankhurst en el Reino Unido, Elizabeth Cady Stanton en Estados Unidos y Clara Campoamor en España, así como los derechos laborales a través de huelgas de las obreras textiles en Nueva York, exigiendo jornadas más cortas y condiciones dignas.

Asimismo, la incansable labor de activistas alrededor del orbe, en la búsqueda de la más genuina participación política para ocupar cargos de responsabilidad pública y tener independencia jurídica, con la mira bien puesta en reducir las desigualdades estructurales del capitalismo neoliberal y avanzar en el desarrollo colectivo e individual de manera plena y equitativa.

Nuestro país ha evolucionado en el ámbito socio-político-económico, al establecer acciones afirmativas para lograr la igualdad de género, con el objetivo de eliminar obstáculos que restringen el libre ejercicio de la participación ciudadana, así como para potenciar capacidades y desarrollar habilidades en el acceso a oportunidades y posibilidades de vida. 

Igualmente, para promover los derechos humanos de la mujer adoptados por la Asamblea General de la ONU en 1979 y ratificados por México en 1981 y, sobre todo, para hacer realidad la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación de la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belem do Pará), con el fin de desterrar patrones, prácticas, prejuicios y estereotipos de mujeres y hombres fundados en ideas de inferioridad y de superioridad, así como trabajar en objetivos actuales de lucha, tales como:

- Erradicar la crisis global de la violencia machista de género, ya que una de cada tres mujeres sufre violencia física o sexual a lo largo de su vida, la mortalidad materna sigue siendo grave en las regiones menos desarrolladas y el matrimonio infantil forzado sigue permitido en tres de cada cuatro países.

- Reducir la brecha salarial persistente, pues la mujer gana menos que el hombre por trabajos iguales, la carga desproporcionada de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, el estancamiento de la fuerza laboral femenina desde 1990 y romper los ´techos de cristal´ en puestos de alta dirección.

- Garantizar el acceso a la justicia y a la protección legal, ya que la mujer goza apenas el 64% de los derechos legales que tienen los hombres, ningún país ha logrado una igualdad jurídica plena y absoluta, más del 50% de los países no definen la violación legalmente con base en el consentimiento y cerca del 44% de las naciones carecen de leyes que exijan la igualdad salarial.   

- Asegurar el empoderamiento político, ya que la mujer sigue sub-representada en parlamentos y gabinetes de la mayoría de los países, aún existe resistencia para alcanzar la paridad a pesar de cuotas de género y hay retrocesos en la lucha de derechos reproductivos y la autonomía sobre el propio cuerpo.

¡Que el Día de la Emancipación de la Mujer sea una jornada de lucha y de protesta para lograr un mundo más justo, democrático e igualitario!



« Lupita Rodríguez Martínez »