Opinión Editorial


¡A 55 años del ´halconazo´!


Publicación:09-06-2026
version androidversion iphone

++--

El Movimiento Estudiantil Popular se declaró en huelga y solicitó el apoyo a las demás universidades para defender la autonomía

Este miércoles 10 de junio se cumplen 55 años de la Matanza del Jueves de Corpus ("el halconazo"), impune Crimen de Estado perpetrado en la Ciudad de México, en 1971, contra estudiantes en lucha por la autonomía de la entonces Universidad de Nuevo León.

Centenares de universitarios resultaron muertos, desaparecidos, heridos, reprimidos y detenidos brutalmente por el grupo paramilitar bautizado como "Los Halcones", integrado por militares, policías y jóvenes reclutados en zonas marginadas de la capital mexicana. 

Investigaciones periodísticas comprobaron que el entrenamiento de los paramilitares fue financiado por el Regente de la Ciudad de México, en aquel año Alfonso Martínez Domínguez, con el objetivo de auxiliar a las fuerzas de seguridad del gobierno de México a reprimir las protestas populares.

En la violencia desatada desde las más altas esferas del gobierno contra el movimiento estudiantil, se emplearon estrategias policiacas y militares para mantener el control del poder a través de violaciones sistemáticas a los derechos humanos, tales como asesinatos, torturas, desapariciones forzadas, detenciones arbitrarias, encarcelamientos ilegales, amenazas y persecuciones a todo aquel que representara una amenaza política para el régimen priista.

La matanza estudiantil del 2 de octubre de 1968 había sido el clímax de la violencia de Estado y el más duro golpe para el movimiento democrático estudiantil, al provocar la desintegración del Consejo Nacional de Huelga y la reorganización del Comité Coordinador de Lucha, símbolo de resistencia y respaldo para movilizaciones universitarias en otros Estados.

En 1971, la masacre del ´68 era una herida abierta entre la comunidad universitaria y el gobierno del presidente Luis Echeverría Álvarez (1970-1976), quien en 1968 fungió como secretario de Gobernación del presidente Gustavo Díaz Ordaz (1966-1970), cuando éste ordenó al Ejército atacar a muerte a los estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.

A pesar de estos sucesos violentos, a lo largo del país los estudiantes lucharon por la autonomía universitaria y lograron establecerla en las universidades de Sinaloa, Puebla, Oaxaca, Chihuahua, Guadalajara y Nuevo León, donde el gobernador Eduardo A. Elizondo proclamó la autonomía con reformas a la Ley Orgánica en noviembre de 1969 y que él mismo cancelaría al negarse a publicar una nueva Ley en 1971, mediante la cual los universitarios aspiraban a tener una universidad del pueblo, abierta, democrática y con presupuesto para impedir la privatización de la educación media y superior.

Por tal motivo, el Movimiento Estudiantil Popular se declaró en huelga y solicitó el apoyo a las demás universidades para defender la autonomía. La mayoría de las escuelas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) respondieron al llamado y convocaron a la manifestación masiva del 10 de junio de 1971.         

En esa trágica fecha, más de diez mil jóvenes salieron a manifestarse por las calles de la Ciudad de México en apoyo a la huelga de la UNL, en defensa de la autonomía universitaria y otras demandas democráticas, con combativas consignas a viva voz y enormes pancartas, tales como "¡Venceremos!", "¡Abajo la Ley Orgánica de Nuevo León!", "¡Libertad a presos políticos!", "¡2 de octubre, no se olvida!", "¡Educación Popular!", "¡El Che vive!", entre otras.

Durante la marcha, "los halcones" se infiltraron entre los estudiantes y acecharon a los contingentes para reprimirlos a golpes con kendos (espada japonesa) y algunos abrieron fuego con pistolas y metralletas contra quienes corrían a refugiarse o esconderse entre calles y casas, sin importar que había mujeres y niños. Elementos de la policía del Distrito Federal solamente observaron sin intervenir, a pesar de la atrocidad que se cometió.

A 55 años de la cruel masacre, estamos de acuerdo en que las autoridades de nuestra Máxima Casa de Estudios empiecen a conmemorar la conquista de la autonomía y a defenderla de injerencias. Pero, pedimos lo hagan con respeto a la fecha del acontecimiento (7 de junio de 1971), con apego a los hechos históricos y con pleno reconocimiento a la larga lucha estudiantil.   

El 10 de junio ¡No se olvida! y como cada año los contingentes del Frente Popular ´Tierra y Libertad´ y del Partido del Trabajo tomaremos las calles del primer cuadro de Monterrey, a partir de las 17:30 horas, desde la Plaza Colegio Civil hasta la Explanada de los Héroes de la Gran Plaza, para recordar a los mártires estudiantiles y exigir la justicia que nunca ha llegado.




« Lupita Rodríguez Martínez »