Opinión Editorial
Fragilidades
Publicación:09-02-2026
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Hace poco inicié la lectura de "Soberanía y extorsión".
Hace poco inicié la lectura de "Soberanía y extorsión", un estudio realizado por Claudio Lomnitz, académico crítico de la estrategia de seguridad transexenal en México. Una de las cuestiones centrales que se plantea es saber si, al momento de que la guerra contra el narcotráfico, iniciada en 2006 por el entonces presidente, el país contaba con los recursos necesarios para combatir a un sistema históricamente contagiado de los efectos de la ilegalidad.
¿Contaba México con los recursos financieros, con las instituciones de seguridad y de investigación, con juezas y jueces, con el sistema penitenciario y con todas las condiciones necesarias para llevar a cabo esa estrategia? Lomnitz responde que no.
Y aunque es crítico de la estrategia de seguridad iniciada en 2018, lo cierto es que los resultados que se han logrado durante el primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo demuestran que las condiciones están cambiando.
Hoy el Estado mexicano genera las condiciones para implementar una estrategia de seguridad con sentido: se creó la Guardia Nacional, que sustituyó a una instancia viciada; se ha insistido en la reconstrucción del tejido social y la atención a las causas como un dique de contención que evite que las y los jóvenes se incorporen a la delincuencia; se reformó el Poder Judicial y, quizá lo más importante, se ha combatido la corrupción desde la raíz.
Por eso, la detención del presidente municipal de Tequila, en el estado de Jalisco, es una clara señal de que la política de no impunidad que impulsa la presidenta no solo continúa, sino que se sigue fortaleciendo. También es un recordatorio de la fragilidad que viven muchos municipios frente a la presión del crimen organizado.
Esta detención obedece a señalamientos por presuntos vínculos con un grupo delincuencial y representa un paso firme en la dirección correcta. Sin embargo, sería ingenuo pensar que con un alcalde tras las rejas el problema está resuelto.
Blindar los municipios exige una estrategia integral que ya se está llevando a cabo: fortalecer policías locales, garantizar recursos suficientes, establecer mecanismos de supervisión estrictos y, sobre todo, reconstruir la comunidad.
La historia nos enseña que el crimen organizado no se retira por buena voluntad. Solo se le enfrenta con instituciones fuertes, justicia sin privilegios y un pueblo consciente. La presidenta ha marcado el rumbo: cero impunidad, cero complicidad y cero tolerancia. Tequila es prueba de ello y, también, un llamado a redoblar esfuerzos, porque la paz sigue construyéndose todos los días.
ricardomonreala@yahoo.com.mx
X: @RicardoMonrealA
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