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Busca PRI exentar del IVA la atención psicológica

Publicación:06-07-2026
TEMA: #Ley del Impuesto
Enfatiza que la atención temprana no es un lujo sino la diferencia entre la vida y la muerte; incluso, puede afectar a las edades más tempranas.
La diputada del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Ariana del Rocío Rejón Lara presentó una iniciativa que reforma la fracción XIV del artículo 15 de la Ley del Impuesto al Valor Agregado, a fin de incluir la exención del IVA a los servicios profesionales de psicología, cuando su prestación requiera título de licenciatura en esta materia.
En su fundamentación, la propuesta señala que esta medida es plenamente compatible con el derecho a la protección de la salud que el artículo 4o. de la Constitución Política reconoce a toda persona, y se inscribe en la obligación del Estado de garantizar el más alto nivel posible de bienestar físico y mental, incluyendo expresamente a niñas, niños, adolescentes y jóvenes.
Refiere que la ley citada exenta del pago del impuesto a los servicios profesionales de medicina cuando su prestación requiera título de médico.
La consulta con un médico siquiatra se encuentra exenta del impuesto porque su ejercicio exige título de médico; en cambio, la consulta con un profesional de la sicología causa 16% de Impuesto al Valor Agregado, por la única razón de que su ejercicio requiere un título profesional distinto, subraya la diputada priista.
Se trata, añade Rejón Lara, de dos disciplinas que atienden la misma salud, la mental, y que no obstante reciben un trato fiscal radicalmente desigual. Esa distinción carece de toda razonabilidad sanitaria.
Afirma que la sicología clínica es una profesión de la salud regulada por el Estado que exige formación universitaria, título y cédula profesional, y constituye la primera línea de atención en padecimientos como la ansiedad, la depresión y los trastornos asociados al consumo de sustancias.
Enfatiza que la atención temprana no es un lujo sino la diferencia entre la vida y la muerte; incluso, puede afectar a las edades más tempranas.
"Tan solo en 2024, 727 niñas, niños y adolescentes de entre 10 y 17 años perdieron la vida por suicidio en nuestro país, en una tendencia que se ha duplicado en lo que va del siglo [en curso]".
Menciona que junto al estigma cultural y a la escasez de servicios públicos especializados para una persona joven, estudiante, trabajadora informal o recién incorporada al mercado laboral, el precio de una consulta sicológica es, con frecuencia, la frontera entre buscar ayuda y resignarse a no hacerlo.
« El Universal »




