Opinión Editorial


Simulacro de Evacuación CENDI


Publicación:15-11-2022
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La niñez merece un entorno seguro para vivir su primera infancia y todas las consideraciones que amerita la cultura de la prevención

Niñas y niños tienen derecho a recibir servicios para la atención, cuidado y desarrollo integral infantil en condiciones de calidad, calidez, seguridad, protección y respeto a sus derechos, con el fin de garantizar el principio constitucional del interés superior de la niñez.

Así lo estipula la Ley General de Prestación de Servicios de Atención, Cuidado y Desarrollo Integral Infantil, mejor conocida como la “Ley ABC”, promulgada en octubre del 2011, dos años después de la tragedia en la Guardería ABC de Hermosillo, Sonora, subrogada por el IMSS a particulares e instalada en una bodega de la Secretaría de Hacienda de dicho Estado.

El incendio del 5 de junio de 2009 consumió dicha estancia infantil, donde 49 niños murieron y decenas resultaron heridos. Hecho que enlutó al país y puso en duda el naciente sistema educación inicial y preescolar.

La tragedia marcó la vida a otro centenar de menores -de entre cinco meses a cinco años de edad- que sobrevivieron, cuyos padres y madres se mantienen unidos en el dolor y coraje con las y los progenitores de las víctimas del fuego que consumió el bodegón habilitado como guardería.

La causa del incendio fue el sobrecalentamiento de un aparato de aire. Lo más grave fue que no contaban con las medidas elementales preventivas en materia de seguridad. No había salidas de emergencia en las salas de lactantes, ni sistema contra incendios en las salas maternales y sólo contaba con cuatro extintores ante el riesgo de los plafones a base de lona plástica, altamente inflamables.

Desde hace 25 años, mucho antes de entrar en vigor la “Ley ABC”, los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI) del Frente Popular ‘Tierra y Libertad” activan mensualmente las alarmas para llevar a cabo simulacros de evacuación, entrenando a niñas, a niños y al personal a responder en caso de un siniestro.

Semestralmente el personal de los CENDI recibe adiestramiento por parte de la Dirección de Protección Civil, de la Cruz Roja y de la Cruz Verde en Primeros Auxilios, en técnicas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y en funcionamiento de la Unidad Interna de Respuesta Inmediata (UIRI), además de asesoría para realizar los protocolos de contingencia en caso de desalojo, con señalética de la ruta de evacuación, instalación de extintores, botones de pánico, detectores de humo, salidas de emergencia, áreas de resguardo, maletín móvil, botiquín de primero auxilios, así como la lista de niños presentes, credencial con fotografía, tipo de sangre, alergias y servicio de localización del padre o la madre.

Con base en todo lo anterior y por mandato de la “Ley ABC”, el CENDI No. 1 “Felipe Ángeles” fue el escenario de un supuesto siniestro en el área de cocina y de una persona lesionada. Iniciado el incidente, la Directora del plantel de inmediato acciona la alarma y llama a los medios de auxilio: Bomberos de Nuevo León, Cruz Roja Mexicana, Protección Civil de Monterrey y Fuerza Civil del Estado, para evacuar a niñas y niños de 45 días de nacidos a seis años de edad.

Los puestos de mando y brigadas de las UIRI comienzan a evacuar por las rutas de evacuación previamente establecidas. Cada nivel escolar asume su estrategia de salida, siendo los bebés más pequeños cargados por sus maestras y colocados en los carritos de evacuación con una maestra a bordo.

Niñas y niños del nivel maternal, ubicados en el segundo piso del CENDI, se colocan en el tobogán de emergencia para acelerar su rápida salida y ser conducidos al Punto de Reunión. Para darles confianza y seguridad entonan con sus maestras canciones con alegría y sin estrés.

Las y los preescolares saltando en parejas y cantando toman su puerta de salida, mientras que las alumnas y alumnos de Primaria se conducen en dos rutas de evacuación hacia el exterior, al lugar de resguardo.

Fue así como en el Simulacro General de Evacuación, llevado a cabo este lunes 14 de noviembre, se logró en dos minutos once segundos evacuar a 534 niñas, niños y personal con el apoyo de los medios de auxilio, con quienes al final se realizó una junta de evaluación y retroalimentación.

La niñez merece un entorno seguro para vivir su primera infancia y todas las consideraciones que amerita la cultura de la prevención.

  



« Lupita Rodríguez Martínez »