Opinión Editorial


¡Regularización ya!


Publicación:24-08-2021
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Pedimos se cumpla en forma efectiva y completa el compromiso de regularizar los CENDI, respetando nuestro modelo de gestión educativa

Nuestra lucha por la educación inicial o temprana se remonta al año de 1990, cuando un grupo de maestras y de madres logramos juntas fundar el primer Centro de Desarrollo Infantil (CENDI), en la colonia Tierra y Libertad, a través de las autogestión social llevada a cabo a través del Frente Popular “Tierra y Libertad”, organización del movimiento urbano-popular de masas en Monterrey.

La intensa y noble tarea de educar, atender y cuidar a niñas y niños de 45 días de nacidos a seis años de edad, debido a la enorme necesidad de las madres trabajadoras de la colonia de tener en dónde y con quién dejar a sus menores hijas e hijos durante su horario laboral, contó con el respaldo de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) y de su titular Luis Donaldo Colosio Murrieta (qepd), al reconocer a los CENDI como una programa piloto dentro de las políticas públicas de combate a la pobreza.

A lo largo de más de tres décadas de trabajo educativo ininterrumpido, los CENDI no solamente han ofrecido educación inicial y atención integral a miles de niñas y niños nuevoleoneses, sino de la mitad del país, al transformarse en un exitoso Modelo Educativo que se replicó en 15 Estados, gracias a las gestiones gubernamentales y legislativas del Partido del Trabajo, instituto político nacido también del Frente Popular “Tierra y Libertad”.

Hoy, los CENDI se han convertido en la institución educativa pública mexicana más galardonada tanto a nivel estatal, como nacional e internacional, por sus servicios educativos de calidad. Los galardones van desde el Premio Nacional a la Calidad, el Premio de Calidad de Sudamérica, el Premio Latinoamericano de Calidad, el Premio Iberoamericano de Calidad, el Premio de Calidad Asia-Pacífico y el Premio The Bizz, así como reconocimientos de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y del Banco Mundial.

Esta breve historia es menester escribirla y recordarla cada vez que se difunden informaciones falsas y tendenciosas que tratan de desvirtuar la noble y magna labor de educar a la niñez mexicana, máxime cuando desde mayo del 2019 la educación inicial es parte de la educación básica y tiene carácter de obligatoria, universal, inclusiva, pública, gratuita y laica.

Por disposición constitucional la educación inicial ya no solamente es un derecho de la niñez, sino una obligación de madres y padres hacer que sus menores hijas e hijos concurran a las escuelas a recibirla y una responsabilidad del Estado a impartirla y concientizar sobre su importancia.

Lo anterior con base en el principio del interés superior de niñas y niños, bajo el cual el Estado debe priorizar el acceso, permanencia y participación de la niñez en los servicios educativos por encima de cualquier otro interés.

Tenemos claro que las informaciones falsas y tendenciosas van a continuar contra nuestro proyecto educativo transformador. Pero, desde este espacio queremos aclarar que el Partido del Trabajo no está peleando por presupuesto para los Centros de Desarrollo Infantil del Frente Popular “Tierra y Libertad”, sino que se cumpla el compromiso del presidente Andrés Manuel López Obrador de regularizar los CENDI.

Anualmente, desde 1990, los CENDI han contado con un presupuesto irreductible, aprobado tanto en el Presupuesto de Egresos de la Federación como en la Ley de Egresos del Estado, recursos públicos que mediante convenio el gobierno federal transfiere a los gobiernos estatales a través de sus tesorerías y de las secretarías del ramo educativo.

A pesar de que el presupuesto existe, el compromiso de regularizar los CENDI no ha sido cumplido por la SEP y lo que demandan las y los trabajadores es ser trabajadores de base al servicio de la educación; es decir, con pleno respeto a sus derechos laborales, de seguridad social y prestaciones de ley.

Regularización ya! es el clamor del personal docente y trabajador de los CENDI de todo el país, para ofrecer educación presencial y no solamente a distancia a miles de niñas y niños en el próximo retorno a clases. Ese es el motivo de la demanda, pues sus derechos no pueden estar en una situación de tanta vulnerabilidad, ni ajenos a la garantía humana de la salud.

Pedimos se cumpla en forma efectiva y completa el compromiso de regularizar los CENDI, respetando nuestro modelo de gestión educativa en el nivel de educación inicial y conforme a la Estrategia Nacional de Atención a la Primera Infancia (ENAPI), que determine su gradualidad y financiamiento.



« Lupita Rodríguez Martínez »