Opinión Editorial
NL debe seguir
Publicación:25-04-2022
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Desde la llegada de Alberto del Canto y Diego de Montemayor a estas tierras, los nuevoleoneses hemos aprendido a nadar contra corriente.
Desde la llegada de Alberto del Canto y Diego de Montemayor a estas tierras, los nuevoleoneses hemos aprendido a nadar contra corriente para transformar el entorno hostil de poca agua y altas temperaturas, en un sitio habitable, cómodo y productivo.
Y gradualmente el nuevo Reino de León se fue poblando; fueron llegando industrias que generaron riqueza y empleos, de tal suerte que hoy somos un estado con 5.7 millones de habitantes, de acuerdo con las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, INEGI.
Al tercer trimestre de 2021, el crecimiento económico fue de 4.2%, especialmente en la manifactura y la construcción; se han generado más de 45 mil empleos en el primer trimestre de este 2022 y la tasa de desempleo fluctúa en el 3%, aproximadamente, según la secretaría de Economía del estado.
Tan noble es nuestra entidad que recibe con los brazos abiertos a todo aquel con deseos de progresar.
El resultado de nuestro “éxito” como entidad productiva ha sido una creciente población y servicios cada vez menos suficientes para atender las necesidades de la población, un desarrollo habitacional quizá no del todo organizado, hacinamiento en mini viviendas, deficiente movilidad y contaminación, por exponer sólo algunos elementos.
Pero Nuevo León es un gran estado, un gran lugar para vivir.
Recientemente nos ha tocado como sociedad estar en el ojo del huracán a nivel nacional por la desaparición y muerte de dos chicas, María Fernanda y Debhani, aunque el listado de mujeres desaparecidas es más grande.
Como mujer, madre, hermana, hija, amiga, la muerte de estas jovencitas me duele.
Porque no importa que seamos un gran estado cuando hay una llaga abierta en el tema de justicia con las desapariciones y con los feminicidios.
Desde 2015 el gobierno federal puso en marcha la Alerta de Violencia de Género y en Nuevo León se activó desde 2016; al día de hoy 22 estados están en la misma circunstancia.
Desde una trinchera más amplia, la Organización de Naciones Unidas tiene un Día internacional en que se recuerda a las y los desaparecidos, es el 30 de agosto y la finalidad es visibilizar el número de desapariciones forzadas que se han producido en el mundo a fin de emprender políticas desde el gobierno que las frenen.
Además, existe el Día Naranja de la no violencia (25 de noviembre), que también busca frenar las agresiones hacia las mujeres.
Más recientemente, el Ejecutivo estatal emprendió acciones para reforzar la seguridad hacia la mujer en la entidad con un cuerpo policiaco especial
Al menos en el papel, hay políticas internacionales, nacionales y locales para, por un lado, hacer visible la desaparición de mujeres y personas en general, y la violencia que se traduce en 10 feminicidios diarios en México, según diferentes colectivos.
Nada de esto parece tener sentido cuando siguen sucediendo desapariciones, violencia hacia la mujer y cuando seguimos llorando por quienes no faltan.
Es por ello que cada día son más quienes se suman a los distintos colectivos que salen a la calle y reclaman un hasta aquí.
Desde este espacio mi solidaridad hacia cada una de las víctimas y sus familias. Urgente es seguir empujando como sociedad para que junto con la autoridad se haga justicia para cada una de las mujeres que nos faltan y se ponga fin a este flagelo.
Nuevo León debe seguir siendo progresista, pero con todos y todas #NiunaMenos.
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