Opinión Editorial


Músculo social


Publicación:14-11-2022
version androidversion iphone

++--

Cuando los mexicanos nos lo proponemos, somos muy fuertes.

Cuando los mexicanos nos lo proponemos, somos muy fuertes. Y qué mejor forma que demostrar “músculo social”, que las marchas en que no uno, no mil, participaron personas como usted y como yo, para exigirle al gobierno #ElINENoSeToca.

Indistintamente, las redes sociales se llenaron de posteos compartidos por residentes de 50 ciudades en diferentes estados, donde tuvieron lugar estas pacíficas manifestaciones promovidas por diferentes organizaciones de la sociedad civil y en la que participaron militantes de diferentes partidos políticos.

El decirle “no” a la reforma electoral promovida por Andrés Manuel López Obrador, no es un capricho: cambiar al INE por un Instituto Nacional de Elecciones y Consultas, es una regresión tremenda.

Y más costoso será que tal y como lo propone el presidente, la elección de los consejeros electorales y los magistrados del Tribunal Electoral se haga por votación directa de la ciudadanía.

El principal argumento oficial es que el INE es muy caro para el Estado ¿en serio? Si bien es cierto que la democracia cuesta, hay que estar enterado que el Instituto Nacional Electoral representa 14,439 millones de pesos ¿le parece mucho?

Pues déjeme le cuento que la CFE ha tenido pérdidas por 95 mil 114 mdp en lo que va del año; PEMEX, reportó 224 mil 163 millones de pesos en pérdidas durante el 2021, mientras que el Tren Maya, cuesta cada día más y hasta ahora se han erogado en esta obra sin fin, algo así como 300 mil mdp.

El INE vale más de lo que cuesta. Poco a poco se ha hecho de un nombre, gracias a su trabajo, de la mano con todos los actores sociales, ha construido credibilidad y cultura política.

Dicen que el INE es caro, pero si de gastos hablamos, la popular conferencia mañanera presidencial ha costado más de 135 mil millones de pesos y la mayor parte del tiempo es para demeritar a prácticamente todo mundo, lo mismo a periodistas que a diferentes figuras sociales y políticas.

No se puede ni se debe tapar al sol con un dedo. No importa cuánta presión ejerza el aparato gubernamental para minimizar libres movimientos como el de ayer en Nuevo León, Sinaloa, Tamaulipas, Michoacán, Coahuila, Chihuahua y Jalisco.

Dicho sea de paso, las manifestaciones se extendieron también en ciudades de los estados de San Luis Potosí, Tlaxcala, Chiapas, Hidalgo, Zacatecas, Sonora, Veracruz, Aguascalientes, Puebla, Morelos y Cdmx.

Lo he citado en más de una ocasión, toda institución es perfectible, pero es innegable que el INE ha hecho sus aportaciones a la democracia de este país.

Como bien dijo Ciro Murayama, “las multitudinarias marchas de hoy (ayer) son un gran mensaje”.

A decir del consejero del INE, con las voluntarias manifestaciones “se reivindica a la democracia, y también nos exigen más: tenemos que refrendar un trabajo independiente, autónomo, imparcial, objetivo, legal y transparente”.

Mal, muy mal hablaría de la investidura presidencial que fuera contra el clamor de todos y cada uno de los manifestantes y de todos aquellos que aún sin haber estado, apoyan al INE.

A diferencia de las consultas ciudadanas que el propio presidente ha impulsado y que sí le han costado al erario, y aún sin una papeleta de por medio, las de ayer fueron un perfecto termómetro de lo que las y los mexicanos queremos.

Comparto la postura de Lorenzo Córdova cuando dice que la democracia de nuestro país no se construyó ni en un día, ni es obra de un solo hombre, de un solo partido o de una sola fuerza política. "Es producto de múltiples luchas cívicas en contra de un régimen de partido hegemónico, luchas en contra del fraude electoral que caracterizaba ese pasado predemocrático”.

Desaparecer el INE para crear Instituto Nacional de Elecciones y Consultas sería un abismal error. Confío, espero y deseo que los promotores de la Reforma Electoral sepan escuchar lo que cada alma clamó ¡El INE no se toca!




« El Porvenir »