Opinión Editorial


Insultos vs argumentos


Publicación:09-05-2021
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Me queda claro que conforme pasen los días de aquí a junio, irá subiendo la efervescencia política.

Me queda claro que conforme pasen los días de aquí a junio, irá subiendo la efervescencia política, y la semana que recién concluyófue un simple botón: Miguel Treviño vs. Mauricio Fernández.

Desde el debate televisivo no son pocos los sampetrinos que han hecho del tema de los insultos entre ambos actores políticos, el tema de conversación a la hora de la comida o en la reunión con amigos.

Soy una fiel, fiel,  creyente de que cuando el argumento se acaba, el insulto hace presencia.

Y eso es en lo que cayó el alcalde Treviño.

Referirse a presuntas fiestas auspiciadas por Fernández donde hay menores y alcohol en momentos en que Fernández hablaba de cifras y estadísticas que ponían en entredicho cada logro del actual gobierno, fue un golpe bajo.

Desconozco si es verdad o no, pero da la impresión de que Treviño se sintió acorralado; y el debate le dejó tan mal sabor de boca que no quiso repetir experiencia y por ello dejó plantada a la comunidad Udem en su diálogo con candidatos.

Si las diferentes encuestas son fidedignas, estaríamos ante la primera reelección de un alcalde en San Pedro y ello permitirá dar continuidad a trabajos que en tres años no son suficientes; no obstante, sí hay desencanto en contra del actual gobierno municipal.

La frialdad con la que se atienden las cosas, las mentiras o verdades a medias, la insistencia en seguir tratando a los sampetrinos como si fueran dos San Pedros de acuerdo a la condición social cansan.

Hace unos días, en San Pedro 400, una jovencita se acercó a una camioneta blindada donde estaba Miguelcon la intención de compartirle  una inquietud y aunque explicó su motivo al escolta, el sujeto negó que ahí estuviera el alcalde (como si esa altura y esa calvita fueran fácil de esconder), aunque sí estaba, tal y como comprobó unos minutos más tarde la chica.

Durante la pandemia, el gobierno puso a disposición ciudadana un lote de bicicletas para desplazamientos locales, módulo que se instaló en la plaza principal. Los mandos intermedios reportaron una gran cantidad de servicios gracias a esta acción, pero cuando la secretaria del área se acercó un día cualquiera a dialogar con los encargados del módulo, éstos reportaron cifras muy diferentes.

Dice Miguel que los parques son para usarse, pero pareciera que no para compartirse pues ha habido grupos religiosos que acuden a hacer dinámicas en espacios públicos de colonias, como por ejemplo, Bosques del Valle, y que literalmente son corridos por los vecinos que mandan llamar a las patrullas porque “hacen mucho ruido”. Y eso que sólo son un par de horas. Y eso que es de día.

Por el contrario, nada  pasa cuando hay invasión fifí en los alrededores del Parque de Ligas Pequeñas… y es todo el día.

Sí, seguro para muchos estas son meras insignificancias, pero si habláramos de una jornada laboral de 8 horas -aunque el servicio público es 24/7- imagine usted 480 minutos diarios de insignificancias. Son pequeños ejemplos de que más allá de la percepción que se tenga de Mauricio, el panista no está del todo equivocado

Aún nos quedan 26 días de campañas; confiemos que sea el argumento y no el insulto el que prevalezca porque, como diría Garcilaso de la Vega, “Quien insulta pone de manifiesto que carece de argumentos”.




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