Opinión Editorial


Coordinación en seguridad


Publicación:07-11-2022
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Líderes políticos nacionales van y vienen a Nuevo León, todos ellos llevando agua a su molino con incendiarias declaraciones respecto a lo que pasa.

Líderes políticos nacionales van y vienen a Nuevo León, todos ellos llevando agua a su molino con incendiarias declaraciones respecto a lo que pasa en estas tierras y lo que se viene para el 2023.

Que si hay que defender al INE, que si hay acuerdo de PRIMOR para la reforma electoral, que si habrá o no recursos para todo lo que el presidente de la República ha prometido para Nuevo León como el Metro y El Cuchillo II, por decir lo menos. Y eso que aún faltan dos años para las elecciones del 2024; bueno, ya un poco menos.

El caso es que, entre ese caldeo político, las cosas no tan buenas, siguen pasando en Nuevo León, especialmente en el tema de seguridad donde comenzamos con un sangriento mes de noviembre, 16 muertos hasta ahora; y en el año, más de 1 mil 200.

Que si falta un Fiscal –pasará un buen rato antes que tangamos un nuevo titular-, que si llegaron más militares para reforzar la vigilancia en las calles y el trabajo de inteligencia, que si no hay suficientes elementos o que si esos elementos están coludidos con el crimen organizado. Todo eso también lo escuchamos a diario, a veces como excusa, a veces como argumento, pero lo que en realidad queremos ya, son resultados.

En honor a la verdad, ya no se ocupa ser miembro de un cártel para sentirse con el derecho de quitarle la vida a una persona; ahí tiene a un vecino que quiso hacer justicia por su propia mano cuando le robaron su bicicleta. Y su argumento –no es que lo justifique, aclaro-, es que la autoridad no se toma la molestia de investigar cuando se trata de productos o artículos de poca monta.

Ahora que, si los argumentos expuestos le parecen poco, hablemos de los feminicidios. Aún no concluye el año y ya van 81 crímenes de mujeres, siendo este 2022, el más sanguinario desde que el feminicidio se tipificó como delito en Nuevo León. Y ¿sabe? La mitad de estas muertes tienen qué ver con el crimen organizado.

¿Qué es lo que nos hace diferentes de Yucatán, por ejemplo, que cuenta con las estadísticas más bajas en incidencia delictiva en el país, según el secretariado de Seguridad Pública?

La falta de un Fiscal General de Justicia, no debe ser motivo para detener toda acción a favor de la seguridad de mujeres, ancianos, niños, adultos.

¿Será cierto que con más militares en la calle se reducirá o se erradicará el problema? Quizá sí; quizá no. Desgraciadamente también hay mucha sordera y mucho protagonismo.

Hay muchas acciones que se hacen, considero, pero todas tan aisladas que, cada quien, jalando por su lado, no es como las cosas mejorarán; lo que se requiere es sentarse en una misma mesa, tomar decisiones y acciones conjuntas.

Urge entrar al fondo del problema de la inseguridad y a la par de elementos, armas y unidades, ojalá las autoridades volteen al deporte, a la cultura y a la educación como parte de acciones a tomar para hacer un círculo virtuoso en el que las persona encuentren los satisfactores que necesitan en su día a día y que a mediano plazo se traduzcan en bienestar social y tranquilidad.




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