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Vidas truncadas. Jóvenes muertos por la policía

Vidas truncadas. Jóvenes muertos por la policía
En Oaxaca, un tiro esfumó su sueño de ser futbolista

Publicación:14-06-2020
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Fallecen en los últimos cuatro meses en circunstancias poco claras

Ciudad de México.-En México, la brutalidad de los agentes ha cobrado la vida de al menos cinco muchachos en los últimos cuatro meses. Yair, Carlos Andrés, Giovanni, Alexander y Diego fallecieron en circunstancias poco claras, en las que el proceder de los oficiales se encuentra en entredicho.

En Oaxaca, un tiro esfumó su sueño de ser futbolista

A Virginia lo que más le indigna es que a Alexander le intentaron poner una pistola en las manos, luego de que la bala de la escopeta de un policía municipal se incrustó en su cabeza y borró su sueño de ser futbolista y jugar en Primera División.

Sentada frente al cuerpo de su hijo, Virgina grita y llora. Exige justicia, porque a los 16 años, Alexander fue asesinado por uno de aquellos que debían cuidarlo.

De acuerdo con la versión más reciente de la fiscalía, Alexander circulaba a bordo de una motocicleta Vento en compañía de otros jóvenes. Regresaban de comprar un refresco, pues celebraban un cumpleaños.

Fue entonces cuando una patrulla, que circulaba en sentido contrario y con las luces apagadas, les cerró el paso abruptamente. De la cabina trasera descen-dió el agente S.R.R., y disparó contra la cabeza del futbolista. Otro adolescente que viajaba con Alexander resultó lesionado. Al policía que disparó contra los jóvenes se le impuso prisión preventiva, pues se le acusa de homicidio calificado.

Lo entregaron y lo asesinaron
Visiblemente herido por la golpiza que le propinaron pobladores de San Pablo Huitzo, Jaciel narró lo que sucedió la noche del 6 de mayo, cuando su hermano Diego murió a causa de los golpes que le dieron varios hombres, luego de que la policía municipal los entregó para ser linchados.

El testimonio fue grabado por su abuelo, quien esperaba a los dos jóvenes y manifiesta al inicio del clip que a su nieto lo tiraron ya muerto en un barranco.

Jaciel dice que se encontró a su hermano Diego en la población cuando éste se dirigía a comprar una tostada, y en el trayecto fueron interceptados por un taxi del que descendieron al menos seis personas y los golpearon. Ambos corrieron a casa de un familiar donde se resguardaron, pero cuando salieron de ahí fue la policía municipal, al mando del comandante Abraham Felipe Martínez, quienes los detuvieron.

Los llevaron al Palacio Municipal, donde quedaron a disposición de la síndica procuradora Martha Isabel Hernández, quien los agredió y ordenó trasladarlos a la fiscalía, acusados de robo. De camino, el oficial David se desvió y los llevó a un paraje desolado donde al menos 12 hombres los esperaban; los hermanos fueron entregados esposados.

Jaciel y Diego fueron golpeados hasta que uno de ellos murió. Antes de irse, los agentes les retiraron las esposas.

A Yair lo mataron y no conoció a su segundo hijo
 Yair no tuvo la oportunidad de conocer a su segundo hijo. Una semana antes de que naciera, un policía en Tijuana presuntamente lo mató y su homicidio quedó documentado. El oficial Fernando le colocó su bota en el cuello y lo desnucó. La corporación identificó al joven, en un comunicado, como una persona de la calle, pero sus parientes aseguran que era un padre de familia.

Dariana, la pareja de Yair, casi cumplía nueve meses de embarazo. Lo esperaba del otro lado de la frontera donde planeó dar a luz; cada fin de semana intentaban reunirse como familia: ella, él y su primera hija.

Para la mujer ha sido difícil, porque cuando Yair murió, el 27 de marzo, nadie le dijo nada. Había visto un video en redes sociales, en cuyas descripciones explicaban que dos policías de Tijuana habían ahogado a un joven.

No sabía que se trataba de su pareja. Pasaron tres días —casi a punto de dar a luz— cuando alguien le dijo que el padre de sus ahora dos hijos había sido asesinado.

"Él no era de la calle, vivía con su mamá adoptiva y yo lo miraba cada fin de semana... cuando murió, a la semana de eso, ya iba a tener a nuestro segundo bebé pero desgraciadamente esos policías lo mataron y no hubo justicia", lamenta Dariana.

Han pasado dos meses y medio desde que Yair murió, la necropsia del forense reveló que no hubo intoxicación como insinuó el ayuntamiento de Tijuana. Desnucamiento por estrangulamiento fue la causa de su deceso, explicó el fiscal del estado, tras recibir los resultados de las pruebas periciales.

"El cuello se lo quebraron", lamenta Dariana, "no sabes cuánto lo extraño. Me duele tanto que el policía esté suelto y que Yair ya no esté conmigo ni con sus hijos".

Yair era guardia de seguridad. Entró a la universidad pero no terminó la carrera, "más bien, trabajó mucho", comenta la mujer.



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