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Sufren en Pemex el terror del sindicato y ‘el patrón’

Sufren en Pemex el terror del sindicato y ‘el patrón’
Denuncian que Romero Deschamps y otros líderes sindicales obligan a empleados a accidentarse para cobrar el seguro sin darles nada.

Publicación:23-05-2021
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No vimos un sólo centavo del seguro, sólo la promesa de que podríamos ser contratados para hacer trabajos simples, dicen trabajadores

Cuando muestra su mano derecha su voz se quiebra. Inevitablemente regresa a su mente aquella Navidad cuando su representante sindical le exigió mutilarse la mano, provocarse un accidente dentro de las propias instalaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex), “porque va a llegar otro trabajador para ocupar tu puesto y tenemos que cobrar el seguro, son órdenes del ‘patrón’”.

“Y es imposible oponerse, porque puedo perder mi empleo y tengo que llevar el sustento a mi familia, a mi es-posa, a mis hijos”.

También calla con su familia, no es capaz de hablar de lo ocurrido y por qué tuvo que hacerlo, “cómo explicar a mis hijos que no tuve el valor de negarme a las amenazas. Tendré que callar para siempre, ellos no lo pueden saber, me da vergüenza”.

Y como este caso, existen otros tres más.

¿Cuánto recibieron del seguro que el sindicato cobró? Se les pregunta a trabajadores.

Al unísono responden, “nada”, no vimos un sólo centavo, sólo la promesa de que podríamos ser contratados para hacer trabajos simples, “pero a veces ni eso, nos marginan”, comentan.

Incluso, aseguran que desconocían que tenían un seguro de vida.

“Cuando nos enteramos fue cuando nos llevaron a firmar los papeles, ‘pero nos amenazaron si decíamos el nombre de la aseguradora’”, relatan.

Cuando se refiere a las órdenes del “patrón”, ¿sabe de quién hablan?

“El secretario general, Carlos Ro-mero Deschamps”, señala sin titubeo.

Los relatos obtenidos no sólo son escalofriantes, las imágenes de sus manos hablan por sí mismas.

Son cuatro trabajadores que vivieron la misma aberración y que prefieren guardar sus nombres y los de sus agresores por temor a represalias de sus propios dirigentes sindicales, que lejos de protegerlos, los han convertido en carne de carroña, que no solamente les cobran por trabajar, sino por cada prestación que tienen garantizada contractualmente.

Para cerca de 5 mil trabajadores petroleros eventuales, 20 mil que pres-tan sus servicios a la compañía para suplencias por vacaciones, enfermedad, permisos y para al menos 40 mil jubila-dos, Pemex no es un riesgo, “los dirigentes sindicales sí lo son”, coinciden.

EL HORROR SUBTERRÁNEO

El Dragón de las 36 cabezas (por el número de secciones que conforman el gremio sindical) y como describen al sindicato los trabajadores transitorios del STPRM, “es capaz de infringirles vejaciones, estafas, amenazas, violencia, esclavitud y actos criminales”.

“Son dirigentes que han llegado al grado de obligarnos a mutilarnos o accidentarnos dentro de las instalaciones para cobrar los seguros”, subrayan los afectados.

Son los testimonios de quienes han sido víctimas y que asoman a la luz el Pemex subterráneo y de la existencia de un “feudal dentro del Reino de Pemex”, el del sindicato petrolero, que por años y que a cuentagotas, les exprime recursos a sus agremiados.

“Es difícil cuantificar cuánto reciben de todos los moches que piden, pe-ro son millones que se reparten”, explican los trabajadores entrevistados.

“A cada sindicalizado eventual o transitorio que sube a plataformas pe-troleras le cobran entre 500 y 700 pesos cada vez que lo hacen. Es la misma cuota para aquellos que son asignados para algún trabajo en las diferentes áreas de negocio de la empresa, ya sea exploración y producción, refinación o logística”, afirman.

“Es el derecho de piso por trabajar”, explican.

No es la empresa de las cifras, de la producción, de las reservas petroleras, de las finanzas, es el de un sindicato que esclaviza a los trabajadores eventuales.

“Cuando no tenemos trabajo, nos llevan a barrer el patio de las casas de nuestros dirigentes, lavarle el coche y el de sus hijos, cargar el súper de la es-posa, cuidar a sus hijos, trabajar como albañiles para construir sus casas y hasta para llevarles gasolina a sus domicilios, como choferes.

“Nos obligan a hacer militancia política en actos y uno tiene que humillar-se para conseguir un contrato, cuando bien nos va transitorio, y si Dios nos bendice, la planta”, comentan los trabajadores.

La Dirección Corporativa de Ad-ministración y Servicios de Petróleos Mexicanos cuenta con evidencias en relación con los equipos de trabajo que tienen que ver con jornadas y asignación de personal, es hasta ahora que el “representante sindical venía decidiendo el número y el perfil de las personas que participan en cada cuadrilla”, es-quema que les permitía allegarse de moches por los trabajos asignados.

También hay evidencia, de acuerdo con lo que consta en actas del Consejo de Administración de Pemex, “que, en materia jurídica, a través de la Línea de Ética, se recibió una denuncia relativa a una cobertura en la que se falsificó la renuncia de una trabajadora. Se realizó la investigación y se presentó la denuncia penal correspondiente contra quien lo hizo y de quien avaló por parte del sindicato esta situación”.

Si alguien muere, el sindicato manda a sus representantes a exigirnos que aportemos entre 500 y mil pesos para los deudos, recursos que nunca llegan a sus familias.

El Contrato Colectivo de Trabajo vigente señala en las cláusulas 125 y 126 que cuando un trabajador fallece, “‘el patrón’ pagará a familiares 140 días de salario ordinario por concepto de gastos funerarios” a condición de que se compruebe haber efectuado el sepelio.

Además, “el patrón” entregará 6 mil 796.90 pesos como ayuda para gastos funerarios. El trabajador transitorio deberá contar con un contrato vigente y un mínimo de 180 días laborables en la anualidad inmediata anterior.

EN EL CONSEJO LO SABEN

Lo inconcebible es que el Consejo de Administración de la firma petrolera, que encabeza la secretaria de Energía y el director de Pemex, Rocío Nahle y Octavio Romero, respectivamente, esté enterado.

En la reunión del máximo órgano de gobierno de Pemex de septiembre de 2020, se hizo referencia a “un incidente en Villahermosa, que está siendo atendido por la Dirección Jurídica, en el que se detuvo a varios trabajadores que llevaban en garrafas y en cuatro o cinco vehículos combustible al rancho de uno de los dirigentes sindicales”.

 





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