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Es una mujer de retos y busca ser cada vez mejor


Publicación:09-12-2019
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Su visión en la vida siempre ha sido la de ser muy social, brindar su mano amiga y ayudar a quien lo necesite

Con una visión de ser cada vez mejor en la vida, y siendo una mujer de retos y sumamente pro activa, Susana Burgos Zúñiga opta por estudiar derecho, lo que la lleva a consagrarse con el paso de los años como  excelente Actuaria del Tribunal Federal de Justicia Administrativa.

Ella es una mujer de empuje y de trabajo,  fiel esposa,  excelente hija, amiga, madre;  en fin una dama en toda la extensión de la palabra.

Nace un 30 de abril del 71, llega  a este mundo con estrella legal, es egresada de la Facultad de Derecho de la UANL 88-93 con especialización en materia Administrativa Fiscal por la misma UANL.

Su visión en la vida siempre ha sido la de ser muy social, brindar su mano amiga y ayudar a quien lo necesite.

De joven inclusive consolidó fuertes amistades, lazos de fraternidad que se convertirían en familia, inclusive hizo carrera política apoyando en diversas campañas políticas y en un instituto político de renombre.

Igual trabajó  en campañas para elecciones de localidades como San Pedro, como brindar asesorías legales en brigadas de asistencia social a la comunidad en general.

Esta parte la llevó a sensibilizarse cada vez más, y aunque  aportaba gratis su tiempo, su experiencia, le dejó grandes satisfacciones de apoyar  al prójimo, cualidades que  la llevaran más tarde a asumir cargos directivos en el Club de Leones Monterrey, donde junto a su esposo Fernando Cantú concretan diversas labores altruistas en pro de la reconstrucción del tejido social.

La vida de nuestra entrevistada ha sido plena, llena de muchas satisfacciones, y ya sea en el plano profesional, en el social, el humano, en  el rubro fraternal y familiar, es una dama que imprime siempre su sello en cada acción.

Con frecuencia reconoce que “no para”, de ir de un lado para otro, llevar una familia amorosa, una carrera exitosa y aun así,  darse tiempo para convivir con sus amigas de siempre, las hermanas de la vida,  esas que conserva desde  la época de estudiante hasta las fechas.

“Siempre  quise ser abogada,  de chiquita me gustaba mucho que hubiera justicia con la gente y ayudar, desde chiquita quería ser abogada”.

“De mi familia me tocó ser la primera abogada de la familia, mi esposo también es abogado, mi hija está estudiando derecho, y mi hijo que está en prepa también quiere estudiar derecho, entonces ya son puros abogados”.

“Gracias a Dios mi infancia todo fue tranquilo, pero ya cuando estaba en la prepa pues veías las noticias y periódicos y te dabas cuenta y ves y te preguntas ¿por qué tanta injusticia? y gente en la cárcel, todo ese rollo te pone a pensar y querer defender a la gente que es inocente y apoyar a quienes no pueden”.

Y es que esa sensibilidad de mujer, que ya traía consigo desde el hogar, no le permitía  el no apoyar a la gente necesitada  y en algunos casos muy vulnerable.

La carrera de derecho, en sí, desde el inicio le encantó, gustó mucho  de ver el derecho fiscal,  deseaba dedicarse a este rubro, quería hacer  su servicio social en Secretaría de Hacienda y  así lo logró en el SAT.

Posterior a ello sale  y se le da  la oportunidad de entrar al Tribunal Federal de Justicia Administrativa, donde ha hecho carrera judicial como Actuaria, trabajo que la llena y le gusta mucho.

En el SAT solo cumplió con dos aspectos de su vida,  uno,  que era la idea de querer trabajar ahí y conocer sus  labores y dos, el cumplir con el Servicio Social,

“Estaba en servicio social, entonces estaba en un  área  ahí,  en el SAT que estaba en Escobedo, en el Centro, era creo que Recursos Administrativos. Pero de la Escuela ahí te mandan e hice mi servicio social ahí en el SAT, hice todo lo que pude para apoyar, pero hasta ahí”.

“No me quede, y fíjate que de hecho un abogado que era uno de los titulares me invitó para presentar un examen y que iba a haber un curso en México, pero le dije que ya, que no es lo que buscaba, era todavía estudiante y amarrarme a algo me comprometía pues todavía estaba viendo qué opciones tenía”.

“Pasa el tiempo y ya fue cuando entré al tribunal, siendo egresada. Haz de cuenta que estaba en la escuela y me gustaba mucho los partidos políticos y me gustaba estar ayudando de militante en un partido, pero nunca se dio algo, pues todo era de voluntario, ahí conocí a mucha gente que ahorita están en los puestos que ahorita están en los cargos de elección, es lo bueno pues se quedó en la época donde cada uno se fue por un camino”.

Y es que su vida le tenía destinado  otras experiencias, algo mucho mejor, ya fuese en el plano social, legal y hasta familiar.

Dicho ello siendo aún una estudiante,  incursiona en la vida política del Estado en un instituto político donde más que buscar un cargo de elección buscaba apoyar en las causas  y necesidades de la gente.

Es así que en esta etapa de su vida, aprende que ayudar  es básico, que el hacer política  es hacer lo mejor por los demás.

Esto lo vio inclusive siendo estudiante en la misma Facultad de Derecho, pues ya estaba en la mesa directiva en la femenil y eso era genial porque se daba tiempo de conocer gente de otras generaciones, tomar experiencia y hacer de relaciones públicas.

“En la mesa directiva era prácticamente más que todo  conocer gente, ayudar a quien se pudiera,  tan es así que un compañero que estaba ahí, tiempo después  fue Director de leyes, salió el típico ‘vente’, ese tipo de empuje de los mismos compañeros pues nos conocimos en la escuela y ahora estamos en el congreso y ahora estoy acá en el municipio y eso era padre porque seguimos ese grupo de amigos  de los de la mesa directiva que estuvimos”.

Dicho ello después de ahí estuvo apoyando en el Municipio de Monterrey en un partido político, todo  ello antes de casarse.

Y luego después apoyó a un amigo  en San Pedro, quien por cierto iba a contender para Alcalde, dicho sea de paso que fue cuando se pierde todo y entra otro partido  político al poder  prácticamente, ahí, a la par de estar  a punto de casarse, pues se aleja un poco de esta faceta política.

Pero esto no la detuvo en segur creciendo y aprendiendo, pues después de meses de casada  se le invitó a trabajar en el Poder Judicial Federal que era el Tribunal Unitario.

Esta invitación, sin saber  que implicaría de cambios y mejoras en su vida la sume con responsabilidad.

Así es que estuvo unos tres meses y le  dice que hay una oportunidad, una plaza en el Tribunal Fiscal de la Federación, que  ya después lo cambiaron al Tribunal Federal de Justicia Administrativa  donde actualmente labora.

En su mente, en el olvido,  quedó esa vieja ilusión de hacer carrera en la política y es que su vocación era otra.

“Ya en el Tribunal entonces dije, bueno a ver qué pasa, es una materia muy de estar al cien, muy bonita muy completa  y ya son 20 años de estar en el tribunal y la verdad muy contenta y agradecida con la institución pues me ha dejado muchas enseñanzas,

Como Actuaria en el Tribunal tiene muchas responsabilidades y tiene  muchas capacitaciones, pues  siempre hay cursos y diplomados.

Gusta mucho de asumir retos y tener fuertes  responsabilidades, le encanta leer los expedientes y checar las notificaciones

Por lo que  para ello es  prácticamente: “Muy padre,  pues conoces a mucha gente de lo que son las autoridades que van a la Sala y notificarse o que uno tiene que llegar a las autoridades como el SAT, el Seguro Social, Infonavit, el ISSSTE, Conagua, etc., todas las dependencias que son la parte demandada, como quiera tienes movimiento pues como actuarios salimos a hacer las notificaciones tanto a las autoridades como a domicilios y otros”.

Su vida ha sido apasionante, inclusive  como actuaria le toca realizar diligencias en calle, en lugares apartados y  tener que lidiar con la inseguridad, pero eso no le quita el sueño.

“Me ha encantado el trabajo, cuando fue el tiempo de la inseguridad si estábamos de a caray ¿a dónde vamos?,  tú tocabas la puerta y decías que no sabías quien te iba a recibir y a veces te decían. oye es que viene uno del Tribunal Fiscal y dices “pérame”, no saben porque creen que muchas veces que es algo malo cuando en realidad están promoviendo un juicio”.

Nuestra entrevistada es una mujer que le gusta saber en qué terreno pisa, y como tal le encanta siempre estar a la expectativa ante los cambios y preparada para ello, por ello nunca deja de ser estudiante.

Dicho ello esta visión de seguir siempre hacia adelante, de no claudicar, de ver retos y sumir metas lo hereda en gran parte de sus amigas, “un grupo de comadres” a quienes quiere y aprecia mucho,  compañeras de mil batallas, quienes desde estudiantes y hasta la fecha son un pilar para apoyarse. “Amigas, hermanas de vida”.

 

Nombre.- Susana Burgos Zúñiga

Fecha de Nacimiento.- 30 de abril del 71

Padres.- Francisco Burgos y Ángela Zúñiga +

Esposo.-Fernando Cantú

Hijos.- Rebeca Cantú y Diego Ángel Cantú

-Es egresada de la Facultad de Derecho de la UANL 88-93 con especialización en materia Administrativa Fiscal por la misma UANL.

-Es Actuaria del  Tribunal Federal de Justicia Administrativa.



« El Porvenir/ Alberto Medina »