Matrimonio infantil: abuso y esclavitud

Matrimonio infantil: abuso y esclavitud


Publicación:26-11-2021
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Los países del África subsahariana y de Asia son los que más matrimonios infantiles registran a nivel mundial.

MADRID, España.- La venta de niñas para que contraigan matrimonio con adultos es una práctica extendida en muchos países de África y Asia, especialmente en donde las necesidades son más acuciantes y el sometimiento de la mujer forma parte del sistema patriarcal. En muchos casos, como sucede en Afganistán, familias empobrecidas recurren a la venta de menores, incluso bebés con apenas tres semanas de nacidos, para obtener ingresos adicionales con los que puedan sobrevivir económicamente. Los países del África subsahariana y de Asia son los que más matrimonios infantiles registran a nivel mundial. Nepal, Bangladesh, Burkina Faso, Etiopía, Guinea, República Centroafricana, Mali, Chad y Níger son los que tienen mayor porcentaje de niñas casadas a la fuerza. "No es casualidad que éstos también ocupen las listas de los países más pobres. En los estados en desarrollo, las familias con bajos recursos optan por casar pronto a sus hijas para quitarse una carga económica y recibir la dote [bienes, ganado y dinero]. También son muchos los que creen que están dando un mejor futuro a su hija", señala la ONG Ayuda en Acción. Níger es el país del mundo donde la cifra de matrimonios infantiles es mayor: 76% de niñas se casan antes de cumplir los 18 años. Las menores desplazadas también son víctimas de los matrimonios forzosos, especialmente las que huyen de la guerra y acaban en campos de refugiados en otros países, sobre todo del Medio Oriente. En estos casos, a la pobreza se suma el temor de los padres a que la menor sea agredida o violada en el campamento, por lo que ven en el matrimonio anticipado una forma de protegerlas. Otro factor es el cultural, porque el machismo está muy arraigado en los países que admiten en la práctica el matrimonio infantil. Tampoco ayuda el limitado acceso a la educación que tienen las mujeres en los países más afectados. "El matrimonio infantil es una de las causas principales del tráfico de menores. Se llega a pagar por una niña entre 500 y mil euros, dependiendo de las circunstancias, entre ellas el aspecto físico y la edad", señala el padre Jorge, quien forma parte de las Misiones Salesianas y se encuentra trabajando en Sierra Leona, África. En Sierra Leona existe un sistema popularizado, regulado: Manpikin, que alude a niños y niñas que viven en áreas rurales. "Ofrecen a familias campesinas, humildes, un dinero como incentivo, diciéndoles que se llevan a sus hijos a la ciudad para darles casa, mantenimiento y uniforme para la escuela. Los padres los entregan sin saber que muchas veces no los van a volver a ver, porque en realidad los niños son traídos a las ciudades para que realicen todo tipo de trabajos esclavizantes, en los que sufren continuos maltratos; también abusos sexuales", agrega el misionero. La venta de menores en África afecta aun a los bebés, que son traficados para mendigar con ellos en las calles. Nacida en Sierra Leona, Marion tenía apenas ocho años cuando fue vendida a un hombre de Guinea Conacry que, con más de 50 años, la compró para casarse con ella. Tras el rito nupcial, consumó de inmediato el matrimonio. Al cabo del tiempo Marion, que aún era una niña, fue de nuevo vendida para obtener dinero. Luego de muchas peripecias logró escapar y regresar a Sierra Leona, donde contactó con el religioso salesiano que la arropó de inmediato. "En esos momentos no sabía ni leer ni escribir... llegó malherida, traumatizada, pero aquí le cambió la vida", relata el misionero.


« El Universal »