Con "Carritos del apocalipsis" evitan rusos compras pánico

Con Carritos del apocalipsis evitan rusos compras pánico
El artículo que desaparece con más rapidez de los anaqueles es el papel higiénico.

Publicación:31-03-2020
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Pero la solución más ingeniosa a las compras de pánico la tuvo la cadena Auchan.

CIUDAD DE MÉXICO/EL UNI.- El temor a quedarse sin alimentos o productos de higiene, ha llevado a las personas a vaciar los estantes de los supermercados en muchas partes del mundo, y Rusia no es la excepción. El artículo que desaparece con más rapidez de los anaqueles es el papel higiénico, pero ingredientes como el trigo serraceno, granos, cereales y fideos (muy usados en la cocina rusa) ya comienzan a escasear. Esto llegó a tal grado, que el presidente Vladimir Putin pidió a la gente no gastar su dinero en alimentos que van a almacenar y que seguramente tendrán que tirar después porque no tendrán tiempo de consumirlo todo, además de que el abasto de estos productos está garantizado.

Ante esta histeria, los grandes supermercados de Moscú tomaron medidas drásticas. La cadena Perekrióstok subió los precios para su servicio de entrega, mientras que Spar comenzó a limitar la venta de cereales por cliente. Pero la solución más ingeniosa a las compras de pánico la tuvo la cadena Auchan. Lo que hicieron los trabajadores fue colocar en los carritos todos los productos que una persona podría necesitar (como si se tratara de una despensa); de esta manera, los clientes ya no van por los pasillos vaciando los anaqueles, sino que llegan a elegir carritos con los productos ya dentro. Hay dos opciones de carritos, uno cuesta 43 dólares y otro 32, obviamente el precio varía de acuerdo a los productos que contiene. Los básicos son papel higiénico, azúcar, trigo y fideos, entre otros.

Algunos internautas ya bautizaron esta técnica como "carritos del apocalipsis". En Dinamarca también luchan contra las compras de pánico. Uno de los productos que más escasean en momentos como éste es el desinfectante de manos. Mientras hay personas que compran botellas y botellas, otros ya no alcanzan a adquirirlas, así que el supermercado "Rotunden", en Dinamarca, ha tenido una idea genial para evitar que lo acaparen: el truco está en el precio.

Este establecimiento no sólo se preocupa por vender todo lo posible, sino también que el producto llegue a toda la gente que pueda necesitarlo, así que elevó los precios. Una botella cuesta 5.5 euros (unos 400 pesos), mientras que si alguien quiere llevar dos botellas, tendría que pagar 134 euros por cada una (unos 3,485 pesos aproximadamente). Al elevar tanto el precio, hacen que la gente opte por llevar sólo una botella de desinfectante de manos.



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