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Expone ciberataque de enero filtración de 2.3 TB de datos

Publicación:10-02-2026
TEMA: #ataque cibernético
La falta de inversión, legislación y mantenimiento amplificó el impacto del ataque.
El ataque cibernético que a finales de enero de 2026 derivó en la filtración de 2.3 terabytes de información de instituciones públicas y partidos políticos en México dejó al descubierto fallas estructurales en la estrategia nacional de ciberseguridad, en un contexto marcado por baja legislación, limitada inversión tecnológica y una alta rotación de proyectos y administraciones, de acuerdo con Salles Sainz Grant Thornton.
La firma detalló que el hackeo fue atribuido a un grupo de ciberdelincuentes identificado como Chronus o Cronus, el cual obtuvo y difundió información de dependencias federales, estatales y municipales, así como de institutos políticos.
"La filtración afectó a múltiples instituciones públicas de distintos niveles de gobierno, como el SAT, el IMSS e IMSS Bienestar, la SEP, Secretaría de Salud, así como el Gobierno Federal, gobiernos estatales y municipales, incluido el DIF Sonora. También se vieron afectados partidos políticos, entre ellos Morena, cuyo padrón de afiliados fue expuesto", recordó.
El domingo pasado, la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) también reconoció la vulneración a sus sistemas, la cual, explicó, expuso información a cédulas de intermediarios cuyo contenido es, en su mayoría, de carácter público.
Para Salles Sainz Grant Thornton, el incidente de ciberseguridad ocurrió en un entorno de debilidad institucional en materia digital, lo que amplificó el impacto y la exposición de datos sensibles de millones de personas.
Experto en tecnología y ciberseguridad de Salles Sainz Grant Thornton, Fidel Delgado, señaló que la vulneración se produjo en un momento especialmente sensible para el país, con el inicio del Mundial, periodo en el que se incrementa la actividad digital y la aparición de sitios y aplicaciones apócrifas. Esto advirtió, eleva los riesgos de robo de información, suplantación de identidad y fraude cibernético, tanto para ciudadanos como para instituciones.
La filtración alcanzó a múltiples entidades públicas de distintos niveles de gobierno y a partidos políticos, entre ellos Morena, cuyo padrón de afiliados fue expuesto.
La magnitud del incidente se conoció después de que el propio grupo de atacantes publicara información en la deep web correspondiente a entre 36 y 36.5 millones de mexicanos, volumen que equivale a los 2.3 terabytes de datos sustraídos.
« El Universal »




