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Opinión Editorial


Violencia institucional


Publicación:15-04-2022
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Esta semana me ha tocado ser testigo de múltiples violencias ejercidas desde las instituciones

Esta semana me ha tocado ser testigo de múltiples violencias ejercidas desde las instituciones. 

Iniciando con la revictimización de personas desaparecidas, ya que las declaraciones de actores políticos muestran un desdén hacia las personas que están buscando y sus familias. Un CODE (Centro de Orientación y Denuncia) que no recibe denuncias en fin de semana y, abuso de autoridad.

Al inicio de la semana escuchamos que las personas desaparecidas: Se fueron voluntariamente; no avisaron a sus papás; abandonaron al esposo y a los hijos; en sus casas eran víctimas de violencia; esas son algunas de las declaraciones parciales de las autoridades. 

Estás autoridades se sintieron presionadas por diversas notas periodísticas que muestran el aumento en casos de personas desaparecidas. 

Los datos presentados por la prensa no son falsos, sin embargo, las autoridades encontraron una salida fácil a la encrucijada. Sin ahondar o detallar en el tema, negaron incluso que existan redes de trata de personas. 

Esta información fue tan pobre que la ciudadanía se molestó aún más.

Las autoridades responsables de la investigación en más de una ocasión dijeron que no podían dar datos, pero al mismo tiempo se les escapaba una que otra frase o adjetivo innecesario que causaba confusión y propicia a la desinformación. Esto es más grave aún si son las declaraciones de Aldo Fasci quién tiene la difícil tarea de prevención del delito. Las declaraciones de la Fiscalía fueron similares. 

Una de las formas más adecuadas de prevenir delitos es conocerlos, investigarlos de manera seria y responsable, socializar los resultados y ayudar a que la ciudadanía conozca los modos de operar de la delincuencia. No para crear paranoia, sino para estar prevenidos y no ser víctimas de los delitos.

Para prevenir la trata de menores y mujeres jóvenes hay ciertas medidas a seguir, mientras que para prevenir la desaparición de hombres adultos con fines de explotación son otras. Las desapariciones de personas ocurren en cualquier momento de la vida, sin embargo, en Nuevo León podemos encontrar que las personas no localizadas de 2021 a 2022 se encuentran en rangos muy distintos de edad. 

Las edades de niñas, adolescentes y mujeres no localizadas van de los  10 a los 24 años, mientras que los hombres mantienen una tendencia de los 10 a los 54 años. Esto nos ayuda a detectar un foco rojo respecto a las medidas de prevención que debemos tener con las niñas y jóvenes de 10 a 24 años, aunque todas por igual debemos protegernos.

La sociedad recibió información parcial de que algunas personas se van por voluntad propia, sin mencionar quienes fueron, de que sexo, de que edades, donde están, si se localizaron en el estado de Nuevo León o fuera del estado, lo cual es también información clave. 

Se han detectado redes de trata cuyo modus operandi es trasladar a las personas a otro estado de la república o incluso al extranjero. Hay quienes que se dedican a seducir y enamorar. Personas que prometen la luna y las estrellas en otro lugar; prometen un “nuevo futuro” que se convertirá en pesadilla. El alejar a las personas de sus redes de apoyo como familia, amigos y vecinos les facilita la capacidad para explotar a quienes se convierten en víctimas de trata.

A pesar de que en un primer momento las víctimas pudieron haber salido de forma voluntaria, se debe seguir investigando, sobre todo si son menores de edad. Existen casos documentados de tratantes que solicitan a las personas desaparecidas hacer una llamada telefónica a la familia para decir que “están bien” para convencer a la familia de retirar la denuncia de desaparición. Incluso le ofrecen matrimonio a la víctima, pero no por eso dejan de lado sus intenciones de manipulación con fines delictivos o de explotación sexual. 

Por lo tanto, como sociedad no debemos considerar que una llamada es suficiente para quitar la denuncia o desestimarla. No hay que desinformar sobre qué es y cómo funciona la trata de personas. Hay que seguir insistiendo hasta encontrarles y verles con vida, a pesar de la mala actitud de algunos servidores. Hay que sospechar cuando se localizan en otro estado, hay que hacer más de una llamada. 

En caso de que las personas sean víctimas de violencia familiar hay que orientarles para denunciar y ofrecer un refugio seguro, pero no dejarles solos ni solas, porque el peligro afuera puede ser mayor. 

A la Fiscalía le digo: no se debe compartir información delicada de personas desaparecidas; si eran víctimas de maltrato en sus familias o cualesquiera otros detalles personales que pretenden imponer prejuicios en la sociedad, es información innecesaria para dar con su paradero. Y más si no se especifica a qué casos se refieren, porque incluso las familias que actualmente buscan a algún familiar se pueden ver afectadas por estas declaraciones. 

A las madres y padres, tutores que luchan y buscan a sus familiares, tengo una inmensa admiración por ustedes. Por soportarlo todo, por ser tan fuertes, por aliarse, por formar redes. Mi admiración y respeto por tener esa fuerza, ese temple y ese empuje. Gracias a quienes no saben rendirse, muchas y muchos han vuelto a casa; gracias a quienes no saben rendirse, existirá un día en que ninguna persona falte.

Twitter: @Jessy_MtzNL

Info:

https://versionpublicarnpdno.segob.gob.mx/Dashboard/Sociodemografico



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Jessica Martínez Martínez

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