Opinión Editorial


Urgente llamado por la situación migrante


Publicación:13-12-2021
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Hace dos años, el presidente de México les ofrecía trabajo, hoy se les ofrece la muerte.

Hace dos años, el presidente de México les ofrecía trabajo, hoy se les ofrece la muerte. El manejo del problema migratorio en México evidencia una enorme torpeza. Nadie puede ser indiferente a la situación que se vive en la frontera sur de nuestro país.

El 9 de diciembre los mexicanos nos enteramos de un accidente que es una de las tragedias más vergonzosas de las que haya sido testigo nuestro país (y digo "vergonzosa" porque una política migratoria distinta por parte del gobierno la habría sin duda evitado): Un tráiler que transportaba a un numeroso grupo de migrantes centroamericanos se accidentó. Al menos hay 55 personas fallecidas y más de 100 heridos. Este drama es una expresión más de la falta del estado de derecho. Qué explicación se puede dar a las familias de esos migrantes: ¿nadie se dio cuenta de que viajaban en un tráiler más de 150 seres humanos? ¿era la primera vez que pasaba algo así? Nada.

Algunas acciones se vuelven entonces urgentes. Tenemos que ser conscientes del grave momento que vivimos en la frontera sur; se trata de una emergencia humanitaria a la que todos tenemos que responder para lo cual propongo:

1) Absoluta transparencia respecto a la atención a los heridos y a las familias de las víctimas.

2) Que las autoridades rindan cuenta de lo sucedido y de la situación migratoria en Chiapas, empezando por el Instituto Nacional de Migración.

3) Que se proporcione Información sobre las acciones del grupo internacional para combatir el tráfico de personas anunciado el 11 de diciembre.

4) Que se organice una reunión interregional en el que participen representantes de Guatemala, Ecuador, Salvador, Honduras, Nicaragua, México y EU.

5) La sociedad civil, además de estar atentos, podemos ayudar a las casas de apoyo a migrantes que necesitan recursos.

Tenemos que ser capaces de reconocernos en la cara de estos migrantes, ser capaces de imaginar a nuestros hermanos y a nuestros hijos en las caras de esos niños que parecen tener una resiliencia que ninguno podría jamás mostrar. Todos debemos ayudar. Especialmente en estos días en que recordamos y celebramos a una familia "migrante" que debió huir a Egipto para proteger su vida.




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