Opinión Columna


Termina marzo


Publicación:07-04-2019
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"Por las que se quejaron, las que incomodaron, las que pensaron en todas y se organizaron"

 

"Por las que se quejaron, las que incomodaron, las que pensaron en todas y se organizaron".

Y termina marzo, ese que –históricamente- han buscado llenar de flores para acallar crímenes y vejaciones contra todas nosotras. Diría Gioconda Belli: "Amanece con pelo largo el día curvo de las mujeres, ¡Qué poco es un solo día, hermanas, qué poco, para que el mundo acumule flores frente a nuestras casas!"


Así llegamos a que México respondiera parcialmente -y a pasos lentos- hacia los 17 objetivos de desarrollo sustentable (ODS) propuestos por la ONU, desglosados en 169 metas que deberán alcanzarse para 2030 para la población mundial. El encargo que nos compete es claro: necesitamos lograr igualdad de género, poniendo fin a todas las formas de discriminación y violencia contra las mujeres y niñas. ¿Cómo hacerlo?, ¿cómo crear condiciones y andamiaje con bases jurídicas sólidas para cambiar no sólo desde la norma, sino también desde lo sustantivo, desde las prácticas sociales y la cotidianeidad? Entre todos y todas, no hay más.


Traigo a la reflexión, para que la obligación del Estado de restaurar la paz social se haga de forma exitosa, respetando derechos humanos y priorizando la vida de todas, otras mujeres desde las redes sociales -en una reacción poderosa, valiente, cargada de dignidad- accionan políticamente con denuncias contra distintos actores del espacio público y los señalan como responsables de violencia sexual. En algunos casos, ya se emprende el camino legal de la procuración de justicia. Son tiempos de evidenciar a los violentadores, de gestionar la reparación del daño y el acceso a la justicia para las mujeres inmersas en esta abrumante realidad social. En esta semana, incluso ya han cesado o han dimitido varios de ellos de las actividades públicas que desempeñaban. Es tiempo de resolver ya.


Muchas veces nos cuestionaron por qué las mujeres queremos acceder al poder, y es justamente para actuar con responsabilidad y con el deber de impulsar rubros indispensables como la igualdad salarial y laboral, la no criminalización de las mujeres por decidir sobre su cuerpo, el reconocimiento de los cuidados, el trabajo infantil, la violencia política y atender feminicidios como una crisis de emergencia nacional.


Requerimos robustecer el marco normativo sobre la Guardia Nacional -ya aprobada- e ir de la mano con el Ejecutivo sobre el plan de acción emergente a favor de las mujeres. También definiendo la ruta de acción en materia de refugios, transversalizando las acciones de seguridad con perspectiva de género. Y en eso estamos trabajando, con foros públicos, trabajo legislativo e interinstitucional y escuchando las distintas opiniones expertas. Catalogar feminicidios para prisión preventiva desde la Cámara Baja y la prohibición del matrimonio infantil en el Senado son muestra de que podemos avanzar.


Queremos que en México los símbolos de la lucha feminista acompañen el sentido de justicia social que como país nos hace falta. Esta lucha por restaurar, dignificar, crear nuevos espacios libres de violencia, no termina en marzo. Para esto llegamos con conciencia feminista al poder y no descansaremos hasta lograrlo. Estamos en un punto clave en la historia de los derechos de las mujeres. No queremos flores, queremos derechos plenos para todas.


Twitter: @wzuloag



« Redacción »
Wendy Briceño Zuloaga


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