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Opinión Columna


Selección de fiscal atorada


Publicación:06-11-2022
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Será el sereno, pero a ojos vistos, la selección del fiscal general de justicia de Nuevo León padece uno de sus peores atorones en la entidad.

Será el sereno, pero a ojos vistos, la selección del fiscal general de justicia de Nuevo León padece uno de sus peores atorones en la entidad, mientras la inseguridad crece.

De ahí la urgencia de cumplir con una de las tareas más importantes para la designación de un cargo, para el cual también hay que decirlo, hay un titular en calidad de mientras.

Por lo que el responsable en la FGJE que hoy por hoy hace la tarea como tal, requiere de un trabajo de coordinación a la de ya por la seguridad en Nuevo León.

Quién sabe qué tan graves sean los sinsabores que tuvieron los integrantes del comité de selección que entrevistó a los aspirantes a la fiscalía general de justicia en Nuevo León, que en realidad merecen un reconocimiento.

Sobre todo, porque supieron aguantar metralla y presiones nada envidiables que comprometen no nada más el trabajo realizado, sino su integridad física y laboral actual y futuro, según la propia denuncia de Enrique Ogaz.

Toda vez que Ogaz, al igual que el resto de los integrantes del comité honorario, afirmaron sufrir presiones, amenazas y agresiones físicas que ya fueron denunciadas en su momento y que tendrán que resolverse.

Pero mientras eso sucede y de acuerdo a lo que se lee en algunos de los amparos promovidos que impedirán la designación final del proceso, podrían estancarse por ahora y no avanzar, a menos que suceda todo lo contrario.

Ahora dicen que los principales promotores políticos de Adrián de la Garza lo hacen con doble intención.

Que le den la Fiscalía General de Justicia en el Estado y de una vez por todas, quitárselo del camino.

Por un lado, porque con tanta chamba en la fiscalía pendiente por resolver, Adrián estaría muy ocupado.

Y, en el mejor de los casos, de esa manera Adrián, de pasar la aduana, no podría controlar el PRI de NL.

Pero eso no sería todo, del mismo modo, por su responsabilidad, quedaría fuera de sus aspiraciones al Senado.

Bueno, al menos esos son algunos de los escenarios que se dibujan fuera de los trabajos a la elección del FGJE.

Pero mientras la designación del nuevo fiscal se politiza y se confirma la llegada de por lo menos 350 militares más para reforzar la seguridad en Nuevo León, se espera que el jefe Gerardo Palacios Pámanes mejore sus números.

No porque al titular de Fuerza Civil le falte colmillo o elementos en la estrategia contra la inseguridad, sino porque sabe que como parte del programa de seguridad de Tres Pisos es mejor sumar que restar, por lo que todo es estrategia.

Sean peras o manzanas, el esclarecimiento del caso Debanhi a estas alturas de la vida, sigue siendo todo un acertijo.

Lo anterior ya le costó el cargo a funcionarios ''menores'' de la fiscalía y hasta su titular ya dijo adiós.

Y, la verdad de las cosas, hasta ahora nadie sabe, nadie supo, que es lo que pasó, ni lo que vaya a pasar.

 





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