Opinión Columna


Parece mentira


Publicación:19-04-2020
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Los establecimiento callejeros lucen abiertos y con abundante clientela

Parece mentira, que cuando grandes establecimientos restauranteros son obligados a cerrar sus puertas por el Covid-19 argumentando pérdidas millonarias, establecimiento callejeros lucen abiertos y con abundante clientela.

 

El dato desde luego llama poderosamente la atención, si lo que se busca es evitar la propagación del Coronavirus, se cerraron empresas no necesarias, plazas y plazas públicas para fortalecer la campaña de ''Quedate en Casa''.

 

Sin embargo, las taquerías de todos los tamaños y localizadas en todos los municipios, parecen no ser regulados por nadie, pues operan a sus anchas, como Juan por su casa, sin que ninguna autoridad les chiste.

 

Por lo que ''espanta'' tan sólo ver que se trabaja de manera normal, para consumir en el lugar o para llevar, con mesas llenas como si nada y sin que se les ponga un alto, pues ni policías ni inspectores reaccionan.

 

De ahí que en ese sentido, los municipios tienen mucho trabajo por hacer, especialmente cuestionando porqué se trabaja de manera normal en las taquerías y si se reportan, porqué no se han tomado cartas en el asunto.

 

 

Llama poderosamente la atención, que en la tabla de resultados en torno a los casos reportados ante las autoridades por Coronavirus, Monterrey sigue a la cabeza superando a San Pedro.

 

Pero no tan sólo eso, que del mismo modo cada vez se multiplica la cantidad de pacientes que forman parte de las estadísticas de las autoridades de Salud en Nuevo León sin freno.

 

Y, que según los especialistas se podría atribuir a muchas cuestiones y factores entre ellos, obvio los contagios, la gran cantidad de personas de la Capital del Estado y los ''tercos''.

 

Razón por la que las autoridades municipales como una forma de regular el tema, amagan con apretar las acciones preventivas y las campañas de reforzamiento para evitar las personas en la calle.

 

 

Pese a las indicaciones de las autoridades estatales, quieran o no, el uso del transporte urbano en general es un riesgo mortal en tiempo de pandemia.

 

Y, si no lo quiere creer basta con darle una revisada al asunto, si se toma en cuenta que en los camiones, el metro o los taxis impera un gran desorden.

 

Empezando por quienes supuestamente deben regular el servicio de las unidades, que en éste caso son los choferes de los mismos, que ni cubreboca traen.

 

Vaya, en sus unidades del desorden, hay quienes transitan con vidrios polarizados al frente, sin lucir incluso las tarifas del servicio, así de claro.

 

Pero esto no es todo, pues a pesar de que ya no se quiere emplear monedas para evitar los contagios por el Coronavirus, los validadores son de adorno.

 

Y, aunque en este espacio se hizo énfasis en éste último sentido, las autoridades afirmaron ayer, que pondrán manos a la obra para su compostura.

 

Lo mismo, que el paso selectivo a las unidades de transporte, de personas que realizan labores de payasitos y cantantes sin el cubrebocas.
Sin olvidar las aglomeraciones que se siguen dando a toda hora y del mismo modo, son contradictorias a la pretendida campaña de la Sana Distancia.

 

 

Pues, qué relajo se hizo con la super asesora de los legisladores locales del Movimiento Ciudadano y que ayer mismo fue punto de debate.
Sobre todo de quienes defendieron la causa de la asesora, quien subió a las redes sociales su ''participación'' con unas copitas de más.

 

Y, de aquellos que sacaron a balcón los trapitos al sol, nada más para que vieran lo que estaba sucediendo y que afecta al legislativo.
Pero como no nos gusta el chisme, habrá que ver cómo siguen las cosas, toda vez que el tira tira se puso bueno por el trabajo en línea.

 

Lo cuál seguramente no terminará ahí, pues ya hay quienes cuestionan la posición de algunos diputados en el ir y venir de las discuciones.
Atribuyendo a que los asesores podrían no estar en su cabales con jornadas maratónicas, cuando los diputados trabajan con seriedad.

 

 

Este día como todos los domingos, para cientos de familias, es día de convivencia familiar con las debidas medidas por el Covid-19.

 

Pero del mismo modo, de aglomeraciones en carnicerías y puntos populares por la compra de menudo y la tradicional barbacoa.

 

Lo peor es que las medidas de la Sana Distancia se relajan y no se diga en los mercados populares, que se han vuelto un dolor de cabeza.


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