Opinión Columna
No somos aves de mal agüero
Publicación:16-01-2022
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No es por asustar a nadie, ni por abonar a la psicosis de los contagios del coronavirus en Nuevo León, pero ya empiezan a escasear ciertos productos
No somos aves de mal agüero, pero a como van las cosas, pronto la ocupación hospitalaria en Nuevo León podría registrar números rojos.
Y, no es que seamos brujos o tengamos bolita mágica, pero al juzgar por lo que se ve en otras partes del mundo, la historia es otra.
Quién sabe qué números tengan las autoridades estatales, pero una cosa es más que cierta, no nada más repuntan los contagios y hospitalizados.
Sino que el tema va en etapas desde el arranque de la cuarta ola, primero los contagios, los fallecidos, los intubados y las hospitalizaciones, por lo que vale arreciar los cuidados para evitar las estadísticas.
No es por asustar a nadie, ni por abonar a la psicosis de los contagios del coronavirus en ésta cuarta ola en Nuevo León, pero ya empiezan a escasear ciertos productos de higiene en las tiendas de todos los tamaños.
Pero del mismo modo, ya aparecen en el mercado nuevos producto que le hacen competencia a los de preferencia y que conforme avanza la Pandemia, le hacen segunda a los de mayor demanda en todas sus presentaciones.
Aunque claro, eso no es todo, si se toma en cuenta que aparejado a ello, se aprecia en el mercado un marcado incremento así como los productos, en ciertos alimentos de mayor demanda. Y, si no o cree, revise su gasto.
Mientras los contagios siguen a la alza, lo mismo que las consultas, la demanda en los Drive Thru y las clases presenciales lucen baja asistencia, la movilidad continúa en franco desafío al coronavirus.
Tan es así, que miles de regiomontanos salieron de sus casas a pasear ayer en familia pese a los fuertes vientos, las bajas temperaturas, las aglomeraciones, los altos índices de contaminación y el Covid-19.
Por lo que el asunto de la movilidad, según las mismas estimaciones de las autoridades, calculan que con el tiempo, ante el disparo de la Pandemia y las recomendaciones habrá de ajustarse.
Este día, si no hay cambio de última hora, muchos ojos y orejas estarán muy al pendiente de las actividades del gobernador Samuel García.
Especialmente, cuando el ejecutivo estatal sigue haciendo ajustes a la toma de decisiones en torno al tema de la pandemia que sube como la espuma.
Quiénes ya vieron con sus propios ojos las tristes condiciones en que se encuentra la conocida Presa de la Boca, ahora sí que se quedan con los ojos cuadrados.
Sobre todo, porque el agua acumulada apenas araña las cortinas, y la seca del vaso semeja, según la opinión de quienes la vieron, a una cancha gigante de futbol.
Por lo que las polvaredas abundan y que ayer mismo se hicieron patentes ante los ventarrones que se registraron en la región y que elevó la contaminación.
Es más, lo que antes fue almacén de agua para abastecer del vital líquido a los regiomontanos, ahora forma parte de un improvisado estacionamiento de autos.
Eso si, con las embarcaciones paradas a flor de tierra, luciendo como marco de la sequía, un prolongado Malecón, herencia del gobierno pasado. Por lo que vale cuidar el agua.
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