Opinión Columna


No le tiembla la mano


Publicación:05-07-2022
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Ahora que los transportistas ya vieron que al joven gobernador de Nuevo León, Samuel García no le tiembla la mano.

Ahora que los transportistas ya vieron que al joven gobernador de Nuevo León, Samuel García no le tiembla la mano, bien deberían aprovechar para darle vida a los planes de organización al transporte.

Sobre todo, cuando el primer cuadro de Monterrey sigue igual o peor de congestionado de las rutas camioneras que prestan el servicio como desde hace ya varias administraciones, según la promesa de campaña.

Claro, a menos que la idea sea darle largas al asunto, en espera de que las cuestiones viales se compliquen todavía más con un parque vehicular que sigue a la alza y pronto se agregarán más unidades camioneras.

Sobre todo, cuando nuevas unidades del transporte se han ido agregando a cuenta gotas, con las mismas rutas para ''mejorar'' el servicio con las afectaciones naturales que estrangulan la circulación.

Las noticias de que cada vez hay menos agua en la presa de la Boca, desde luego a cualquiera le pone los pelos de punta.

Y, cómo no, pues habría que tener nervios de acero como para no estresarse, si las crisis del agua no se ha logrado superar.

Por lo que esto, sigue siendo uno de los principales ''cocos'' del gobernador Samuel García y del titular de AyD, Nacho Barragán.

De ahí que éste último, nos diera la razón a lo que comentamos ayer mismo en éste espacio sobre el cuidado de agua por la Canícula.

Sobre todo, ahora que se anuncian días muy secos, sin pronósticos de lluvia y temperaturas altamente cálidas de 40 grados y más.

Así que las campañas preventivas del cuidado del agua no sobran, pues agua es lo que menos se tiene aunque ya se aumentó el abasto.

Aunque muestran una aparente calma ciertos sectores de la localidad, pero el incremento de contagios del Coronavirus le pone los pelos de punta a más de dos.

Por lo que ante el alza sostenida superior de dos mil contagios durante los últimos seis días, se teme el retorno de algunas restricciones aplicadas en el pasado.

Y, si ya se lograron beneficios en apoyo a la economía, bien valdría la pena aplicar cuestiones básicas que ayuden en los trabajos de prevención para frenar contagios.

A menos que se apueste a que los casos bajen como por obra de magia, cosa que no sucederá si tan sólo se usara el cubrebocas, se aplicara gel o guardara distancia.

Pero como el tema toca a la propia autoridad, bien valdría tomar las cosas con seriedad antes de que el tema se crezca como una ola de nieve.

Quien sabe qué arreglos tendrán, pero hay inspectores de comercio que por lo visto no han entendido o no han querido entender las indicaciones del alcalde de Monterrey.

Si no lo quiere creer basta con darle una revisada al asunto, si realizan sus inspecciones por el área del edificio siniestrado no hace mucho, sin su gafete puesto.

Y, nutriendo sus reportes gráficos con imágenes de calles despejadas y arregladas a conveniencia con los puesteros informales, lo cuál huele muy mal y apesta.

Lo curioso del caso es, que hace días Luis Donaldo Colosio metió tijera a la dirección de Comercio y hasta denuncia puso en contra de malos funcionarios irregulares.

Tan es así, que el munícipe forzó cambios en esa dirección, por lo que bien valdría la pena que realizará una inspección física porque el reglamento es letra muerta.

Nos cuentan que en su primer día de labores, Juan José Gutiérrez Reynosa, Juanjo pa’ la raza, se dio una encerrona con los miembros de su dirigencia seccional para puntualizar la forma en que trabajarán para dar el mejor servicio a los sindicalizados de la Sección 50.

Sabiendo de antemano que son muchas las críticas, unas falsas, otras exageradas, pero al fin críticas, mantendrían los encargados de las distintas áreas “sensibles” una vigilancia permanente para que se corrijan fallas si existieran y se acepten aportaciones de los sindicalizados para la mejor prestación de los servicios que ahí se otorgan.

Juanjo, dicen, quiere que su administración sea la mejor en la historia de esa organización. Lo veremos.




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