Opinión Columna


No es por echarles la sal


Publicación:10-07-2021
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Por cierto, contrario a lo que pudieran esperar las autoridades, la movilidad en el primer cuadro de la ciudad sigue a la alza

No es por echarles la sal, pero no le extrañe si en un afán por evitar el desorden y los contagios, las autoridades de Salud aplican restricciones a ciertos negocios.
Sobre todo, para aquellos antros ''rebeldes'' que de una u otra forma han caído en la indisciplina, violentando los permisos autorizados ante la Pandemia en Nuevo León.
Y, que en el peor de los casos se han sobre pasado en el descuido ante sus visitantes jóvenes que olvidan la sana distancia y el uso obligatorio del cubrebocas.
Por lo que ya podrá ir más o menos entendiendo cuál es la sanción, cuando se habla de desorden y la idea de evitar contagios para quienes hacen oidos sordos.


Ante la llegada de las vacaciones y la recomendación de las autoridades de no viajar para no contagiarse de Covid, hay quienes esperan les vaya bien con los viajantes.
Especialmente porque no falta quien busque apresurar toda fecha de paseo ''antes de que se cierre todo'' y arrecien las restricciones sin importar todo riesgo.
Por lo que ya hay quienes afirman que se empiezan a agotar algunos vuelos y viajes terrestres a sitios turísticos del país, de los más concurridos para descansar.


Con eso de la escandalera que empieza a pasar fronteras por el tema de las ''desapariciones forzadas'', empiezan a circular videos de miedo.
Tan es así, que apenas se integró la comisión especial de regios enviados y custodiados por policías a Nuevo Laredo y ya fueron objetos de un ataque.
Pues, bien, hay videos de situaciones anteriores que empiezan a dar testimonio de lo grave del asunto y que pone los pelos de nervios a cualquiera.
Sobre todo por tratarse de un tramo de 200 kilómetros de Monterrey a Nuevo Laredo muuuy amplio, donde la inseguridad afloraba a la vista.
Y, que dada su peligrosidad, habrá que reforzar el operativo policiaco que se implemento por las autoridades, para sofocar este terrible mal.


Que mal, que ahora que los legisladores locales tuvieron que suspender los trabajos presenciales de la sesión, salieron los trapitos al sol.
Resulta que los diputados mismos que no hace mucho aprobaron las reformas del uso obligatorio del cubrebocas y sus sanciones, se les olvidó.
Vaya, ni ellos mismos predicaron con el ejemplo, si no todo lo contrario, por lo que ahora no falta quien admita sus propias culpas.
Toda vez que bajaron la guardia desoyendo toda recomendación de las autoridades de Salud, muy a pesar de lo grave de las estadísticas.
Y, que en el caso del poder legislativo, ni ellos se han salvado de contagios anteriores, incluso hasta de los casos fatales.
Por lo que habrá de aprender en cabeza ajena y recordar usar mascarilla facial, no saludar de mano, no saludar de beso, ni abrazarse.


Por cierto, contrario a lo que pudieran esperar las autoridades, la movilidad en el primer cuadro de la ciudad sigue a la alza.
Es cierto que muchas personas cumplen con sus obligaciones laborales y compromisos, pero familias enteras son vistas de paseo.
Vaya, como si los contagios no fueran a la alza y hasta arriesgando el físico, sin el respeto a las reglas dictadas ante el Covid-19.



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