Opinión Columna


Ni revancha ni venganza, es una fiesta


Publicación:16-04-2019
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Somos los invitados especiales a los encuentros y no permitamos que nada ni nadie tiña con sangre este inolvidable suceso

 

La pasión, el gusto y también hay que decirlo, el fanatismo con que se vive el futbol en Nuevo León es un fenómeno anormal digno de un estudio sociológico, debido a la trascendencia que tiene para la gente los resultados que puedan obtener tanto Tigres como Rayados.


La algarabía mostrada por los aficionados de ambas escuadras cada fin de semana sobrepasa los límites del entendiento humano, porque en cada rincón del Estado se habla del partido que disputará cualquiera de estos equipos.


Es el tema de conversación en la oficina, el restaurant, la fábrica, el gimnasio o en el mercado. Hasta a los que no les gusta o detestan el futbol se intefesan por este juego dd balón cuando chocan ambas escuadras. Afortunadamente para ellos, la última década ha sido de bonanza, grandes logros del equipo de San Nicolás de los Garza, así como el de Guadalupe. Con el sudor de los jugadores se han escrito letras de oro por la disputa de muchísimas finales en las que han participado los equipos de la Universidad Autónoma de Nuevo León o el administrado por la empresa de talla mundial Femsa.


Estamos a pocos días de ser testigos del segundo capítulo de la final soñada, la regia, pero ahora en el torneo de campeones y subcampeones de la Concacaf, misma que Rayados ya obtuvo tres veces y a Tigres se le ha negado en varias oportunidades.


A los que nos agrada ver el futbol podemos considerarnos unos bendecidos por ser testigos de esta nueva batalla por el orgullo de Nuevo León. En el primer capítulo, donde todos saben que Tigres se alzó con el triunfo quedaron cuentas pendientes para los aficionados Rayados, mismas que les urge que sean saldadas a la voz de ya.


Lejos de ser considerada como una revancha o venganza por seguidores debemos adoptarla como una fiesta, en la que todos absolutamenre todos están invitados, hay pase directo a aquella persona que quiera asistir sin importar si les gusta el bolompié o no.


Disfrutémosla en paz, con la familia, amigos o conocidos, pero guardando las formas y el comportamiento, sin agredir al aficionado rival. El mejor aficionado es aquel que respeta la integridad física del contrario, acepta con madurez la derrota y se goza con la vistoria.


Pocas fiestas como esta y será la segunda en menos de un año y medio y con posibilidades de que se pueda dar una tercera en el torneo de liga.


Somos los invitados especiales a los encuentros y no permitamos que nada ni nadie tiña con sangre este inolvidable suceso.


Tantos años que pasaron para que se diera un primer enfrentamiento en estas instancias y a pocos meses se vuelve a dar. Vivamos este convivio en paz y armonía y que al final del día el resultado sea lo de menos. Vencedores y vencidos unámonos en un fraternal abrazo, porque el futbol es para eso, para divertirse y convivir en paz. Esta historia hay que disfrutarla para que sea recordada con alegría en algunos años. Ultimamente en la cancha, Tigres y Rayados han sacado el pecho por Nuevo León, nosotros seamos los mejores aficionados en el estadio o fuera de él.


El mejor futbol está aquí. Tigres y Rayados son el poder del norte.



« Redacción »
Efrén Jiménez Rodríguez

Efrén Jiménez Rodríguez


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