Opinión Editorial
Lactancia materna
Publicación:01-06-2026
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Ser madre es una gran bendición y un gran regalo de vida.
Ser madre es una gran bendición y un gran regalo de vida, pero en un país como México, donde más de la mitad de los hogares son liderados por mujeres, esta bendición y este regalo, también se convierte en una enorme responsabilidad para cumplir una gran variedad de roles, todos al mismo tiempo.
De inmediato y casi por arte de magia tras el parto, la madre ya debe tener sus cinco sentidos activos para asegurarse que el recién nacido esté bien, aún si ella no está al cien por ciento.
Imagine que, por cuestiones laborales, una madre deba subirse a un avión con su bebé en brazos; la leche materna está en una de las mamilas como una forma de facilitar alimentar a la criatura ya en las alturas, pero se topa con que ese "pequeño detalle", no pasa los filtros de la terminal aérea. Y los agentes se deshacen de ese "oro líquido".
¿Qué haría usted? ¿Sube usted al avión? ¿Cómo alimenta a su criatura, cómo extrae nueva leche de una manera segura, cómoda y en un entorno limpio?
Yo lo invité a imaginar este escenario, pero desgraciadamente no fue producto de una idea loca que cruzó en mi cabeza, fue algo que vivió y padeció hace una década, Itzel Castillo, hoy legisladora local.
Y como ella, no le quede la menor duda, cientos de mamás la han pasado mal lo mismo en un aeropuerto, que en la oficina o en una tienda departamental. Un bebé, todos lo sabemos, cuando tiene hambre, reclama y en muchas ocasiones, a grito tendido.
Recordemos que la Organización Mundial de la Salud establece que la lactancia materna es la forma ideal de aportar nutrientes suficientes y adecuados a los niños pequeños, y que a nivel mundial, para el 40 por ciento de bebés menores de seis meses, este es su único tipo de alimentación.
En México el 90 por ciento de las mujeres dejan de alimentar al bebé con leche materna a los seis meses, en ocasiones obligadas por la circunstancia, razón por la cual los lactarios son un modo de promover la cultura de la lactancia.
Así, a fuerza de insistir por parte de Castillo Almanza, en diciembre de 2015, el Congreso de Nuevo León aprobó la Ley Para la Protección Apoyo, Promoción de la Lactancia Materna en la entidad.
Como siempre nos las ingeniamos por estas tierras, Nuevo León fue pionero y estrenó dentro del Poder Legislativo, el primer lactario a nivel nacional.
La lucha que inició con un incidente de avión, se convirtió en una iniciativa para elevar el derecho a la lactancia materna a rango constitucional en Nuevo León, la cual fue aprobada en primera vuelta en abril pasado.
Hoy el gobierno del estado se adjudica la habilitación de 133 espacios de este tipo en aeropuertos, puntos turísticos y comerciales. No me pregunte si estos lactarios están abiertos, si funcionan o cuánto han costado, lo que rescato es que un proyecto iniciado hace más de una década, siga vivo, más allá de una sigla política o de un color determinado.
Ahora hay que insistir para que este tipo de espacios se hagan realidad en centros de trabajo, para que las mamás puedan atender a sus hijos sin descuidar su jornada laboral. Confiemos que no tengamos que esperar otros diez años.
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