Opinión Editorial


La niñez invisible


Publicación:20-06-2020

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El lunes pasado salió de su casa para dirigirse hasta el negocio; ya no regresó y veinticuatro horas después su cuerpo fue localizado en un lote baldío

Los niños deberían edificar sus sueños con la mente abierta, pero lamentablemente la mayoría viven un entorno de violencia y pobreza que los acecha; es el caso de José Antonio, de 10 años de edad, que para ayudar a la economía de su familia ganaba algunos pesos abriendo las puertas a los clientes de una tienda de conveniencia de Acayucan, Veracruz, trabajo que ya no podrá realizar porque hace unos días le fue arrebatada la vida.

El lunes pasado salió de su casa para dirigirse hasta el negocio; ya no regresó y veinticuatro horas después su cuerpo fue localizado en un lote baldío, a un kilómetro de su domicilio, con huellas de violencia sexual y manchas de sangre en gran parte de su cuerpo.

La señora Dolores López, madre de José Antonio, también enfrentó la apatía de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, que a su llamado de auxilio, respondió con "se debe esperar 72 horas para hacer la denuncia". La familia emprendió la búsqueda del niño por su cuenta, pero ya lo encontró sin vida.

Antonio pertenecía a los 3.2 millones de niñas, niños y adolescentes, entre 5 y 17 años de edad, que trabajan en México, de acuerdo con estadísticas del Módulo de Trabajo Infantil de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo 2017, del Inegi.

Cifra de la que poco más de 2 millones lo hacen en edad no permitida y/o en trabajos peligrosos o no adecuados. Es el caso también de una niña de 9 años en Nezahualcóyotl, Estado de México, que era obligada por su madre y tía a vender dulces en un crucero. La violación de sus derechos iba acompañada de violencia física, porque en caso de no regresar a casa con dinero, la golpeaban y la hacían dormir en la calle.

En México, una de cada tres personas son niñas, niños o adolescentes, por ello la invisibilidad que viven no corresponde al 39.8 por ciento de población que representan.

Hoy, el reto a vencer es la "invisibilidad" de los riesgos y efectos de la violencia familiar y sexual en la niñez, las carencias que sufren por el desempleo de los padres, la inseguridad social, la deserción escolar y la ausencia de redes de cuidado.

La niñez vive en un contexto en el que se ve lejos alcanzar la meta 8.7 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que plantea para 2025, poner fin al trabajo infantil en todas sus formas.

El trabajo infantil está enmarcado en un contexto social estructural e histórico, que en las últimas décadas ha registrado un aumento sistemático de los niveles de pobreza en este país. El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, Coneval, muestra que de 2008 a 2016, la pobreza a nivel nacional aumentó en 3.9 millones de personas, al pasar de 49.5 a 53.4 por ciento.

Reporta que el 49.6 por ciento de las niñas, niños y adolescentes, se encuentran en situación de pobreza más apremiante que el resto de la población, y dentro de esta población, el 52. 5 por ciento corresponde a niñas y niños de 0 a 5 años de edad.

La mitad de las niñas, niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad que trabajan cubren jornadas que van de 14 hasta 48 horas de trabajo a la semana y el 39.4 por ciento no reciben pago alguno, situación que se ha agravado por el Covid-19 y la postpandemia. Es urgente que se adopten medidas de política pública, porque la reducción en los ingresos de las familias y la pérdida de empleos, tendrán un impacto en el trabajo infantil.

Para complementar los ingresos en sus hogares, las niñas y niños tendrán que trabajar, y ante una economía en crisis, existe mayor riesgo de que sean reclutados e incorporados en actividades del crimen organizado u otras actividades ilegales como la trata de personas.

Por ello resulta lamentable que en lugar de asignar un mayor presupuesto en políticas públicas encaminadas a la protección, atención y progresividad de derechos de la niñez, de 2018 a 2020 el Anexo Transversal 18 del Presupuesto de Egresos de la Federación, haya disminuido en más de 30 mil millones de pesos.

Tal situación genera una acumulación de barreras que impiden el ejercicio de diversos derechos fundamentales para la niñez. Verlos como sujetos de derechos y dejar de concebirlos como objetos de protección.

Twitter: @Ale_BarralesM



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Alejandra Barrales Magdaleno

Alejandra Barrales Magdaleno


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