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Opinión Editorial


La leona del Senado y las "hienas traidoras"


Publicación:28-08-2021
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Olga Sánchez Cordero llegó al Senado para sacar adelante y consolidar todas las agendas legislativas del Presidente. Y lo va a hacer sin pretextos

Olga Sánchez Cordero llegó al Senado para sacar adelante y consolidar todas las agendas legislativas del Presidente. Y lo va a hacer sin pretextos, sin acudir al "no conseguí los votos", sin optar por el tramposo "no hay condiciones". Pero sobre todo, Olga Sánchez Cordero va al Senado para neutralizar de una buena vez a Ricardo Monreal, quien ya es visto, sin matices, como un ser desleal a Andrés Manuel López Obrador.

—Eres un traidor… —le espetó el Presidente a Monreal hace no tanto: ocurrió en Palacio Nacional luego de los comicios del 6 de junio.

Y aquí difieren ligeramente mis dos fuentes: una dice que Monreal, que siempre ha tuteado al Presidente, respondió hablándole de tú, mientras que la otra afirma que optó por contestarle de usted:

—No le permito que me llame así, Presidente…

—No te permito que me llames así, Andrés…

En cualquier caso, el Presidente dio por terminada la discusión, el regaño, el reclamo, y por tanto, lo corrió.

En política nadie muere para siempre, hay desapariciones más o menos prolongadas, pero parece que Monreal está políticamente liquidado en la 4T. En el despacho presidencial no quieren saber nada de él. Nada. Y ni siquiera vio venir el zarpazo: él estaba operando, como si nada, quién iba a ser nombrada presidenta del Senado al día siguiente, cuando… le avisaron que se detuviera, que ni le moviera más, que ahí le iba la ex ministra, y que ella presidiría. Punto. Solo le quedó la opción de, impertérrito, sonreír para la foto como solo él lo hace: congelado.

Ahora Olga Sánchez Cordero es la nueva interlocutora presidencial en el Legislativo. Es la nueva representante de la 4T presidencial, porque hay muchas 4T, tantas como el número de aspirantes y suspirantes presidenciales de Morena. Ella es la buena, la del Presidente, la que hablará por Palacio Nacional. Monreal se acabó de aquí a lo que termina el sexenio, aunque él no se haya dado cuenta, o esté en estado de negación. Solo le queda plegarse, o intentar una revuelta que lo marginará del movimiento.

¿Cómo empezó esto? En Palacio Nacional, me confirman tres fuentes relevantes, le atribuyen haber jugado contra Morena en varias partes de Ciudad de México durante los recientes comicios. Tal cosa, atentar contra la joya del movimiento, no se le perdona.

Pero no solo eso: también le imputan haber operado en Nuevo León a favor del priista Adrián de la Garza. Doble traición. Imperdonable.

Y la gota que derramó el vaso: le atribuyen que no haya gestionado los acuerdos políticos necesarios (que no haya conseguido los votos, pues, que ni siquiera se haya esforzado en obtenerlos) para aprobar un periodo extraordinario que permitiera gestionar la ley que reglamente el ejercicio de consulta de revocación de mandato que es tan importante, que es vital para el Presidente. Un voto faltó. Inaudito. Triple traición. No habrá perdón ni mucho menos olvido de su osadía, de su altanería.

La exministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación se va al Senado para probarse a sí misma y al Presidente que es una elegante, hábil y depredadora leona en la selva de la política. Esa es la imagen que usan los cercanos al núcleo presidencial para describir este movimiento de López Obrador. La exministra es una contundente leona que será rodeada y atacada sin misericordia por una pandilla de "hienas" azuzadas por Monreal, a quienes tendrá que neutralizar con la ayuda de una manada de leones, fieles incondicionales de López Obrador y la 4T.

¿Jaque mate del Presidente?

jp.becerra.acosta.m@gmail.com

Twitter: @jpbecerraacosta



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