Opinión Editorial
Fondo para la Orfandad
Publicación:27-03-2026
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La Real Academia Española, establece la orfandad como un estado de desamparo
La Real Academia Española, establece la orfandad como un estado de desamparo. En ese sentido, la protección y garantía de los derechos de la niñez y adolescencia constituyen un pilar fundamental en cualquier sociedad que aspire a la justicia y el bienestar. En la actualidad, nos enfrentamos a desafíos crecientes que impactan directamente en la vida de miles de niñas, niños y adolescentes, quienes, por diversas circunstancias, se encuentran en situación de orfandad, perdiendo no solo el apoyo familiar, sino en muchos casos, la posibilidad de acceder plenamente a sus derechos básicos.
Las niñas, niños y adolescentes en orfandad se ven expuestos a una mayor vulnerabilidad, enfrentando riesgos como la desnutrición, la falta de acceso a educación de calidad, la carencia de servicios de salud adecuados, la explotación laboral, el abandono y la violencia en sus diversas manifestaciones. La pérdida de sus progenitores o tutores legales los deja en un estado de vulnerabilidad que demanda una respuesta estatal, social y urgente.
Ahora bien, existen diversas causas de orfandad alrededor del mundo, conformado por una serie de factores globales que repercuten en la vida de las niñas, niños y adolescentes como la pobreza, abandono y abuso infantil, conflictos armados, epidemias sanitarias y catástrofes naturales.
En México hay aproximadamente 131 mil niñas, niños y adolescentes en situación de orfandad, por el fallecimiento de sus padres o sus principales cuidadores. Adicionalmente, el INEGI plantea que hay más de un millón 600 mil niños, niñas y jóvenes menores de edad que viven sin sus padres en México, según cifras oficiales previas al inicio de la pandemia, en México había 33 mil niños, niñas y jóvenes menores de edad en orfanatos, casas hogar o albergues. Esta situación no solo implica la pérdida emocional de sus figuras parentales o cuidadores principales, sino que también puede conducir a una serie de desafíos adicionales, como la falta de apoyo económico, acceso limitado a la educación y la salud, afectando permanentemente la calidad de vida del menor.
En Nuevo León, hay alrededor de mil niños y adolescentes en orfandad por feminicidio, esto del 2016 al 2023, es decir víctimas colaterales, en donde destacan los abuelos quienes tienen que enfrentar el desafío de criar a sus nietos y lo que ello conlleva económica y psicológicamente.
Una realidad que afecta profundamente a niñas, niños y adolescentes en el Estado, dejando múltiples capas de trauma, vulnerabilidad y desafíos.
De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), hasta el 30 de abril de 2023, hay 112 mil 107 personas desaparecidas en México, de las cuales 6 mil 482 corresponden al estado de Nuevo León. Es por ello por lo que el Estado, al igual que el resto del país, la incidencia de la orfandad ha crecido en los últimos años, incrementado por la violencia que afecta a diversos municipios. La lucha contra la delincuencia continúa siendo el factor determinante, dejando un número indeterminado de menores en situación de orfandad, cuyas necesidades no están siendo atendidas de manera integral. Además, esta situación exige una respuesta inmediata por parte del Estado y de la sociedad en su conjunto para proteger a niñas, niños y adolescentes más vulnerables.
El interés superior de la niñez es un principio fundamental y un derecho humano reconocido. Además, significa que todas las decisiones y acciones que involucren a niñas, niños y adolescentes deben priorizar su bienestar y desarrollo integral por encima de cualquier otro interés.
Por ello, presentamos una iniciativa de reforma para llenar este vacío legal, para garantizar que todo menor que haya perdido a sus padres o tutores tengan acceso de forma inmediata a los derechos que les corresponde establecidos en nuestra carta magna, por medio de la creación de un Fondo de Orfandad.
« Itzel Castillo Almanza »



