Opinión Editorial


Falta el Senado


Publicación:25-10-2021
version androidversion iphone

++--

No quieren discutir, no reflexionan, no ponen a juicio temas importantes para el país.

No quieren discutir, no reflexionan, no ponen a juicio temas importantes para el país, son intolerantes, irrespetuosos y no permiten el debate; así actúan los diputados de Morena y sus acompañantes. Más de 400 reservas para que la intolerancia fuera la única respuesta.

No todo está perdido. Esta semana el Senado de la República discutirá la miscelánea fiscal y la Ley de Ingresos. Yo le pido al Senado que, al menos, intervengan en tres de las decisiones legislativas que han generado mayor preocupación: el debilitamiento de las organizaciones sociales como consecuencia del cambio al tratamiento fiscal que la reforma da a las donaciones, la criminalización de los contadores públicos y la obligación de registrar en el Registro Federal de "contribuyentes" a quienes apenas han cumplido 18 años.

1. Debilitamiento de las organizaciones sociales: La semana pasada me referí al artículo 151 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta, así como a las consecuencias devastadoras que su reforma implicará en términos sociales. Este artículo establece límites a la deducibilidad, que acaba por no permitir a las organizaciones sociales recibir donativos de personas físicas, lo que contradice el fundamento que las hace existir.

2. A los contadores públicos la reforma no sólo los trata como presuntos delincuentes, sino que, además, les da el papel de "informantes", lo que resulta muy grave desde todos los puntos de vista. La reforma fiscal les obliga a "denunciar" con la amenaza expresa de tenerlo por delincuente si no lo hace.

3. A los jóvenes se les obliga a inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes. Esta reforma no tiene ningún sentido. Sin embargo, tiene un olor a venganza contra el INE porque el Ejecutivo quiere tener su propio padrón. El problema es que genera consecuencias negativas a los jóvenes quienes ya tienen un futuro complicado porque, lejos de verlos como un medio de construcción y de futuro, los ve como posibles sujetos económicos y les pide que se registren como contribuyentes, les promete que no van a ser sancionados y, sin embargo, dará la posibilidad a Hacienda de vigilarlos.

Resalto esas tres disposiciones de la miscelánea fiscal; pero también faltó hablar del daño a las maquiladoras, de lo que significa legalizar carros ilegales, de la oportunidad que perdimos de aplicar el IEPS para que bajara la gasolina o, por lo menos, que se dedicara al cuidado del medio ambiente. La cerrazón fue lo que prevaleció. Pero todavía se puede hacer algo, falta el Senado.




« El Porvenir »