Opinión Columna


Empresarios del transporte sinvergüenzas


Publicación:30-04-2019
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Vamos a organizarnos para que los empresarios se den cuenta que la última palabra la tienen los usuarios y la sociedad

 

Durante décadas el servicio del transporte urbano de pasajeros en Nuevo León ha sido una vergüenza, porque la calidad que ofrece no va de acuerdo a la tarifa que se paga. Siempre ha existido un abuso en perjuicio del usuario que se tiene que conformar con migajas.


Y lo peor sucedió ayer con el paro de labores ante la falta del incremento a las tarifas de una parte importante de empresas dedicadas a este rubro y decenas de miles de pasajeros que tuvieron que vivir una odisea para llegar a su centro de trabajo, a su escuela o a consultar. Ya la gente se encontraba denigrada, pero con este abuso llegan a extremos insospechados y en el sentido figurado, de vejación.


¿Cuántos premios de puntualidad se perdieron? ¿cuántas citas médicas fueron canceladas por este motivo?o ¿cuántas llegadas tardes a las escuelas se vieron ayer debido a esta arbitrariedad? Quien manda es el Gobernador, pero tal parece que no, porque los empresarios ya se le subieron a su barba haciendo a un lado su estampa de máxima autoridad en el Estado.


Desafortunadamente, los cerca del millón y medio de usuarios nunca han tenido alguna representatividad por parte de alguna autoridad y siempre terminan por aceptar este tipo de injusticias. Mientras empresarios y gobierno llegan a un acuerdo para saber si habrá un incremento en las tarifas, quien la vive pagando son los que les dan de comer, los que los han enriquecido, la población que utiliza este medio de transporte.


Y no conforme con esto, que ya es demasiado, tienen que aceptar el abuso de los taxistas y conductores de empresas por aplicación como Uber que aprovechando la ocasión cobran el doble o triple de lo que normalmente lo hacen en un día ordinario. Por ahí dicen que a río revuelto ganancia de pescadores. Yo digo que les dieron la estocada final. Empresarios del transporte urbano de pasajeros y conductores de taxis públicos y privados, tengan tantita decencia.


Todo esto se deriva de la falta de tacto y oficio político por parte del Gobernador, del Secretario de Gobierno y del director de la Agencia Estatal del Transporte, quienes no han mostrado mano firme ante los empresarios que brindan este importante servicio y han cedido a sus caprichos o permitido este tipo de acciones como la de ayer.


No es muy complicado que sigan las negociaciones, pero sin necesidad de un paro de labores. Por lo que vemos nuestro Gobernador está pintado y no lo toman en cuesta ni expresan el mínimo temor y respeto.


Es tiempo de que autoridades, activistas, intelectuales, estudiantes y afectados formemos un frente común para poner un alto para que de una vez mejore la calidad en el servicio y se pegue lo justo por el servicio. Si va a tronar que sea de una vez, para qué esperar más.


Usuarios del transporte urbano de pasajeros no se dejen ni permitan que se les siga humillando, ya estuvo bueno de que por décadas hayan aceptado este tipo de servicios, vamos a unirnos y verán que se pueden lograr muchas cosas a su favor.


Empresarios del transporte tengan tantita vergüenza yno afecten a quienes durante décadas han sido quienrs les han dado de comer y se han enriquecido a costa de ellos. El pueblo está dormido, no le hagas cosquillas a ese monstruo de miles decabezas, porque puede despertar y se llevarán una gran sorpresa. No jueguen con fuego.


Amigos, es tiempo de despertar de ese letargo y pasividad en la que han vivido y empiecen a actuar, no se dejen, porque a final de cuentas, ustedes son los que mandan, los que pagan por el servicio. Todo tiene su tiempo y su hora, h llegado el momento de que empiecen a exigir cuentas.


Vamos a organizarnos para que los empresarios se den cuenta que la última palabra la tienen los usuarios y la sociedad.


El servicio del transporte público de pasajeros debe mejorar a la voz de ya, no van a tener más fuerza unas cuantas familias. Somos muchísimos más los buenos que los sinvergüenzas.



« Redacción »
Efrén Jiménez Rodríguez

Efrén Jiménez Rodríguez


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