Opinión Editorial


Emirato islámico de Afganistán


Publicación:29-08-2021
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Mañana martes 31 de agosto es la fecha límite para la retirada de las tropas y el personal diplomático de los Estados Unidos en Afganistán.

Mañana martes 31 de agosto es la fecha límite para la retirada de las tropas y el personal diplomático de los Estados Unidos en Afganistán. Mañana se cierra un ciclo de 20 años, de una intervención que costó mucho dinero, 145,000 millones de dólares, además de 837millones adicionales reportados por gastos del Pentágono, y la pregunta que surge es si sirvió o no de algo, ese dinero gastado en aquel distante país centroasiático.

Además del recurso económico, también tenemos el tema del costo de vidas de soldados norteamericanos y ciudadanos afganos. Después de 20 años de conflicto las pérdidas humanas también son considerables: 2,443 soldados americanos, 1,144 soldados de países aliados de la OTAN, 66,000soldados afganosy 48,000 civiles.

En cuanto al propósito inicial de aquella intervención militar después del martes 11 de septiembre  de 2001, los objetivos en términos generales se cumplieron, se desarticuló Al-Qaeda y se acabó con la vida del autor intelectual de los atentados de las Torres Gemelas, Osama Bin Laden.  Los otros objetivos de construir un sistema político democrático, respetar los derechos humanos, mejorar las libertades de los afganos, especialmente las afganas, mejorar la economía de aquella nación, no se lograron de la manera esperada.

Lo más lamentable es que el estado afgano no consiguió la fortaleza federal necesaria para hacerse del control del territorio, sus instituciones de seguridad no alcanzaron la solidez esperada y se desmoronaron rápidamente con la salida de los norteamericanos, cayendo con ello en cuestión de días, hasta la misma capital de Kabul en manos de los invencibles talibanes.

Otra interrogante que surge a raíz de este resurgimiento del talibán es, hasta dónde han cambiado, considerando que llevan dos décadas en pie de resistencia, y que ni el mundo, ni Afganistán es el mismo de entonces. ¿Serán los talibanes los mismos de hace veinte años? Lo vamos a saber pronto, su intolerancia religiosa es difícil que abdiquen a ella, asesinar a los herejes seguramente sigue siendo parte de su programación mental, pero ¿qué tipo de violencia serán capaz de ejercer para destruir a aquéllos que piensan diferente y que se rigen por parámetros morales distintos a la fe fundamentalista musulmana?

Por lo pronto ya tenemos conocimiento de un caso de esta intolerancia, se trata del actor cómico Nazar Mohammad, supuestamente afín a las fuerzas de ocupación, que vivió en la ciudad de Kandahar, allí llegaron un grupo de talibanes que lo sacaron de su vivienda, y en el video se observa que este cómico responde a una pregunta, no sabemos si en tono cantinflesco o no, es decir, tratando de responder con ironía o comicidad, la cuestión es que inmediatamente es abofeteado por el jefecillo talibán, que por cierto, es un joven, y se sabe que después de ello el actor cómico desapareció y fue asesinado por los talibanes.

También hasta el momento tenemos conocimiento que los talibanes han decretado que los niños y las niñas podrán ir separados a las escuelas. Hace veinte años prohibían a las niñas acudir a recibir educación, hoy han retomado aquella vieja máxima de separación por sexos. Pareciera ser un avance que las niñas vayan a la escuela, pero en un sistema utilizado en los orígenes de la escuela como institución y que perduró hasta el sigloXIX y todavía, en el siglo XX lo observamos en algunas instituciones educativas confesionales.

El papel del gobierno mexicano al apoyar el proceso de salida y ofrecer una visa humanitaria a las jóvenes afganas campeonas en robótica, es un indicador que la sociedad afgana cambió en estas dos décadas. Estas estudiantes afganas que ahora se encuentran en México, tienen menos de veinte años de edad, y son un reflejo de que durante el período de ocupación, las niñas tuvieron acceso a la escolarización y lograron con ello destacar intelectualmente.

Además, el gobierno mexicano ha ayudado a un grupo de periodistas afganos y sus familias, que colaboran con el New York Times y también con el Washington Post, y les facilitaron su salida desde Pakistán, y ahora están en México sanos y salvos.

Uno de los casos tristes y que forman parte de esta salida caótica de las fuerzas norteamericanas de Kabul, fue el de un joven futbolista,ZakiAnwari,que había participado en la selección sub 20 afgana y soñaba con ser un jugador profesional de ese deporte, desesperado fue uno de los que se subió al avión militar norteamericano en el área de fuselaje, muriendo en el intento de escape de su país.

Una estocada por la retaguardia fue la que recibió el gobierno norteamericano con la muerte de 13 soldados que ayudaban a evacuar en el aeropuerto,  un suicida fanático hizo estallar una bomba matando además un centenar de ciudadanos afganos. Fue un acto terrorista que lastimó muchísimo anímicamente al gobierno norteamericano,especialmente al presidente Biden,  quedó muy claro que ahora el Isis-K es el nuevo Al-Qaeda. La cacería ha comenzado nuevamente.

20 años no pasan en vano. Ahora tenemos nuevos actores aunque sean los mismos papeles; el nuevo gobierno afgano tendrá que considerar que la globalización llegó y que las nuevas generaciones han probado ya la libertad, especialmente en las zonas urbanas. El basamento político principal del talibán es el área rural donde se cosecha principalmente el opio, de allí ha salido el financiamiento económico para el movimiento talibán, pero ahora que están en el poder tendrán que definir su postura con respecto al éxito económico del narcotráfico internacional quesurge desde los campos afganos.

Afganistán es un país con una geografía difícil, abrupta, pero como muchos lugares desérticos y montañosos, posee una riqueza mineral que podrá servir de gran impulso a la prosperidad de aquella nación, especialmente si logran explotar el litio que es el nuevo oro del siglo XXI.

El país afgano formó parte de la antigua ruta de la seda y su proximidad con China será un factor geopolítico que jugará un papel importante en el desarrollo económico, considerando que el antiguo país de Mao Zedong, es ahora la segunda potencia económica mundial, y que compite por ser la primera.

Sabemos que Afganistán ha resistido la intervención de tres imperios como lo han sido el británico en el siglo XIX, el soviético en la década de los ochenta  del siglo XX, y el norteamericano en el inicio del siglo XXI.  Pero ahora no sabemos si logrará resistir al imperio económico de China, esto dependerá de la postura del nuevo gobierno talibán respecto a los grupos separatistas chinos, especialmente la etnia uigur, que opera en la provincia de Xinjiang, al noroeste de China en la frontera con Afganistán, y que son  terroristas radicales musulmanes al estilo deIsis-K.




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