Opinión Editorial


El receso escolar


Publicación:15-07-2019
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Las vacaciones son un tema que compete al derecho laboral de los trabajadores


Las vacaciones son un tema que compete al derecho laboral de los trabajadores, generalmente establecidas dentro de un período anual de trabajo con una duración de un mes. Éste puede ser programado por el trabajador, en el caso del sistema educativo, que es en el que queremos enfocarnos, implica un par de semanas en el período de abril, y otras dos semanas en diciembre, ambas vinculadas con las fiestas religiosas de Semana Santa y Navidad.
Vacui reza el término en latín que hace referencia a esos días vacantes, de dispensa, de exención. Lo importante laboralmente es que es un período que es remunerado; para el magisterio se cuenta con el mes de vacaciones en donde se recibe además un bono especial para que el empleado pueda sufragar algunos gastos derivados de ese período. En México, los estudiantes y los profesores pueden gozar de tarifas especiales en la transportación terrestre y en ciertos lugares turísticos como museos y parques, presentando una identificación oficial que los acredite como tales.
El sistema educativo mexicano es muy generoso desde el punto de vista laboral entorno al período vacacional; en otros países también llegan a las cuatro semanas al mes, pero es paulatino, es decir, comienzan con siete o quince días, y luego se van agregando más días conforme al crecimiento de la antigüedad laboral. Esto también se da en nuestro país en ámbitos externos al sistema escolar.
Es generoso también porque además de las cuatro semanas, tenemos el receso escolar de verano; no pueden ser llamadas vacaciones propiamente ya que técnicamente el profesor puede ser convocado en cualquier momento para realizar alguna tarea que le sea indicada por su autoridad educativa. Tampoco se recibe algún tipo de remuneración adicional (bono vacacional) por este período recesivo; sin embargo, en la práctica pueden funcionar perfectamente como un período vacacional no oficial.
En promedio el período de receso de verano es de cuatro semanas, en este ciclo escolar 2018-2019 según el tipo de calendario escolar, algunos centros escolares logran hasta el doble. ¿Uno de los puntos centrales es cómo capitalizar este valioso tiempo en crecimiento personal y social tanto para alumnos(as) como para maestros(as)?
Algunas escuelas pueden promover actividades artísticas extracurriculares en ese período de verano, por ejemplo, la danza folklórica u otras acciones en las que se tenga particular interés de parte de la comunidad escolar.
En casa el reto es cómo literalmente arrancar al niño(a) o joven de las manos de los videojuegos para interesarlos en actividades recreativas y deportivas, además de la lectura. Esta idea aplica para los estudiantes pero también para los docentes. Un maestro que logre reequilibrar su vida en el ámbito físico y también en el desarrollo de capital cultural por medio de la lectura, tendrá dos aspectos muy bien logrados que contribuirán en su desarrollo personal y profesional.
Otra pregunta que gira en torno a este período de receso es: ¿por qué los estudiantes y los profesores requieren ese espacio adicional en verano? La Organización Mundial de la Salud ha considerado a la profesión docente como una de las de mayor riesgo laboral, consistente éste en el nivel de estrés que se maneja en la actividad profesional, que trasciende el término estrés y se convierte en distress, que hace referencia a la falla que existe para manejar un nivel de estrés que se encuentra fuera de control y genera síntomas de desgaste físico y mental.
Para los estudiantes también es motivo de júbilo el lograr despegarse de una actividad que puede generarles estrés, se ve reflejado esta actitud en una canción rockera clásica de Alice Cooper School´s Out for summer; una actitud estudiantil de repudio escolar ocurre cuando las emociones negativas predominan en una escuela tradicional.
El tema del distress no debe ser menor, seguramente el sindicato de maestros lo ha identificado y promueve la creación y el funcionamiento de centros antiestrés para el magisterio, uno de reciente creación en el municipio de Allende, Nuevo León. El desgaste emocional del docente como parte de su profesión ha sido documentado en otros países en donde los sindicatos han tomado cartas en el asunto, siendo una alteración psicofísica propia de la actividad laboral.
Vacare significa vacante en el vocablo latín e implica un espacio libre, un vacío, vacante; lo que implica la posibilidad de rellenar este espacio, una posibilidad abierta para aquellos que tienen esta oportunidad, a manera de dispensa o exención, lo que se refleja en el término Vacatio, y que puedan desarrollar una respuesta a esta posibilidad.
Las vacaciones implican un espacio que puede ser llenado con actividades lúdicas, actividades deportivas, de viaje, de cultura, ocio y recreación. Un espacio relevante para todos aquellos que tienen la oportunidad de disfrutar de unas vacaciones de verano.

 

 

 

 

 



« Redacción »
Arturo Delgado Moya

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