Opinión Editorial


El director de escuela


Publicación:13-05-2022
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Es importante destacar la nueva realidad que se vive en las escuelas

A propósito del próximo 15 de mayo, día del maestro, es más que oportuno compartir con quienes hacen posible la educación, un libro por demás inteligente, que constituye el ABC para la formación y liderazgo de directivos de instituciones académicas y de maestros de grupo en general.

Edilberto Cervantes Galván, de amplia prosapia en la educación, señala que “la nueva normalidad en las escuelas es aprovechar en pleno las tecnologías de la información, dar al maestro las herramientas didácticas que se requieren e impulsar una nueva pedagogía que promueva el desarrollo integral de niños y jóvenes”. Y el encargo de gestionar, impulsar, promover, desarrollar este nuevo paquete de retos y oportunidades, es, sin duda, el director de escuela. Como Macario Pérez, el ilustre profesor, que como director de su escuela motivaba a los maestros a estar siempre al día de los nuevos conocimientos.    

El libro “El Director de escuela como líder de proyecto” es un texto que todo maestro y directivo debe de tener en su escritorio o en su biblioteca porque expone cómo construir una narrativa que dé una visión de conjunto de lo que la comunidad en donde se desarrolla el proceso espera de la educación y de lo que alumnos y maestros esperan de esta y lo que les corresponde realizar.

Una narrativa que refleje el “espíritu de cuerpo”, como dice el autor, con sentido de pertenencia de sus integrantes, un motivo que permita a la comunidad educativa asumirla como propia y trabajar en conjunto rumbo a un objetivo. 

El profesor Roel Guajardo Cantú, autor del libro, pondera la importancia del director de escuela, toda proporción guardada, con la que tienen los grandes emprendedores y directores de las empresas más emblemáticas del mundo, como Microsoft con Bill Gates, Apple con Steve Jobs, al igual que Space X y Tesla de Elon Musk.

De ese tamaño es la responsabilidad y trascendencia de un director de escuela y en esa motivación está la magia de una propuesta con visión, que de trabajarla nos colocaría al nivel de Finlandia, Japón, Corea del Sur y otros grandes. 

Es importante destacar la nueva realidad que se vive en las escuelas y cómo las tecnologías de la información, si fueran impulsadas por el gobierno y con la debida capacitación de los docentes, servirían notablemente para reducir el peso burocrático de las tareas administrativas que aún persiste. 

En este sentido el autor Guajardo Cantú sentencia en su libro: “Así es que debemos entender que no sólo se trata de enseñar contenidos, sino que los jóvenes alcancen lo que pudiéramos llamar metaconocimiento, es decir, una reflexión, casi de carácter epistemológica, acerca de la forma en que van aprendiendo cada tema”.

Sin entrar en el mundo de las ilusiones, ojalá que las autoridades educativas del estado y el gobernador Samuel García pudieran leer el libro y aplicaran su contenido para conseguir una educación de primer mundo. Es urgente.



« Arnulfo Vigil »