Opinión Editorial


De videos, pantallas y espejos


Publicación:27-08-2020

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Tenemos un país malherido por la criminalidad y la impunidad

Otra vez los videos, mis queridos lectores. Como ya es costumbre desde hace varios años, algún abusado o abusivo intermediario financiero decide que no hay mejor manera de protegerse/blindarse que grabando un (muy probablemente ilegal) intercambio de dinero. No parece importarle aparecer en el mismo, como si el hecho de videograbar o fotografiar el acto le concediera inmunidad o impunidad, en una clara muestra de la falta de rigor, o de ácido fólico, de quienes operan ese tipo de actividades, pues su supuesto seguro de vida termina convirtiéndose en la principal evidencia en su contra. Así los niveles en este nuestro querido país.

Los más recientes muestran al hermano del presidente de la república recibiendo cantidades no determinadas de dinero de manos de quien hasta hace unos días era una de las jóvenes promesas de la 4T, David León, hasta hace poco coordinador de Protección Civil y designado (y rápidamente defenestrado) coordinador de la nueva entidad gubernamental para la compra centralizada de medicinas. De inmediato surgieron las especulaciones acerca de quien podría ser el autor de la filtración, aunque por las imágenes parece evidente quien fue el que ordenó filmarlos (el mismo León) y se levantaron jubilosos los opositores del presidente López Obrador, como quien festeja un gol de su equipo cuando va perdiendo.

Solo que en este caso era un poco como festejar el segundo del Barcelona frente al Bayern Munich, ya que en las semanas anteriores panistas y priistas se habían visto vapuleados por videos y presuntos testimonios y acusaciones del hoy testigo colaborador y hasta hace no mucho exdirector de Pemex, Emilio Lozoya. En ese salpicadero no dejó Lozoya títere con cabeza, aunque cabe notar que esa es la defensa de un hombre que permitió en su momento que encarcelaran a su propia madre antes que entregarse a las autoridades. De ese tamaño su reputación y su credibilidad, y como señalé antes, así los niveles en este nuestro querido país.

Pero en este juego perverso de corrupciones generalizadas, los goles a favor de uno y de otro bando terminan igualándose, para convertirse en un resultado adverso para la sociedad, para la democracia, para el país. Y es que más allá de marcadores imaginarios de partidos igualmente imaginarios, con espectadores que solamente ven las jugadas/faltas/goles que favorecen a su equipo e ignoran las que le perjudican, lo único que logran estas exhibiciones de ilegalidades es la descomposición de nuestro sistema político-partidista; la inoperancia de muchos de los mecanismos de fiscalización de las autoridades electorales; y la absoluta doble moral de un muy buen numero de opinadores y operadores políticos que se dan vuelo señalando las faltas ajenas y minimizando o ignorando las suyas.

Mientras no nos demos cuenta de que este es un tumor maligno y creciente, que no solo afecta a la política sino a la sociedad toda, será muy difícil extirparlo. El mismo día en que se difundían los videos del hermano del presidente López Obrador, el INE anunciaba cuantiosas multas a varias organizaciones políticas que aspiran a obtener el registro como partidos para contender en las elecciones de 2021, incluida la que encabeza un expresidente, Felipe Calderón. Nadie se salva en este tiradero.

Tenemos un país malherido por la criminalidad, la violencia, la corrupción y la impunidad. Si a eso le añadimos el cinismo ciudadano, nos colocamos no al borde del precipicio sino en su parte más profunda, de la cual nos costará mucho salir.

Así que antes de dejarnos apantallar por el más reciente escándalo, mejor veámonos al espejo, no vaya a ser que ya estemos salpicados.

Twitter: @gabrielguerrac



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