Opinión Editorial


Ciérrale


Publicación:03-08-2022
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Una de las campañas más exitosas a nivel mundial para concientizar a las personas sobre el uso correcto del agua potable es la de “cada gota cuenta” de Colgate

Una de las campañas más exitosas a nivel mundial para concientizar a las personas sobre el uso correcto del agua potable es la de “cada gota cuenta” de Colgate. En su video, muestra a personas cepillándose los dientes, enjuagando una fruta o simplemente tomando agua del grifo con la llave abierta. En ella, la empresa productora de pasta de dientes afirma que cepillarse los dientes con la llave abierta es equivalente a desperdiciar 64 tazas de agua. Con datos de dicha empresa, al cerrar la llave, su campaña ha sido potencialmente responsable por el ahorro de 99,000 millones de galones de agua.

En México también tuvimos nuestro caso de éxito. Quizás algunos recuerden un comercial que se popularizó en la televisión en 1984 de un simpático niño, Enrique Cuenca, reprendiendo a una señora, Amanda, por desperdiciar el agua: “El agua es de todos y tú lavandole la bici al panadero … ya ciérrale”. Posteriormente le advierte: “Te la estás acabando”. Pues bien, no hay muchos datos de cuánto realmente se logró ahorrar en el consumo del vital líquido con esa campaña dirigida originalmente a los niños, pero en esos años, todos hablábamos de ella.

Pues parece que hoy, al igual que ayer, será necesario implementar una campaña similar invitando a los mexicanos y particularmente regiomontanos a disminuir su consumo. Así es, los datos sobre el consumo de agua por país en metros3 por habitante varían de manera importante dependiendo de la fuente. Tomando como base la minería de datos de Statista, el consumo mexicano, 700mt3/habitante, es aproximadamente 75% superior al de Corea del Sur, Rusia, China y Francia. No se requiere mucho para concluir que debe de haber mayor ahorro y menor desperdicio de agua.

Y es que el horno no está para bollos. Según el Foro Económico Mundial, algunas de los períodos de aridez han sido mortales como en China en 1928 donde murieron 3 millones de habitantes, en la India donde fallecieron millón y medio en 1965 o en Etiopía cuando en mayo de 1983 fenecieron 300 mil. Acercándonos al continente americano, el monitor de sequías de EUA señala que en la franja suroeste que va desde California hasta Texas la falta de agua oscila entre severa, extrema y excepcionalmente grave, todo ese territorio se ve amarillo, rojo o marrón. Pues bien, aunque las sequías han acompañado a la historia de la humanidad, quizás la diferencia es que con la tecnología actual se puede almacenar, canalizar, racionalizar, ahorrar y hasta producir agua

Afinando la puntería hacia el estado de Nuevo León, el 70% del agua que consume el estado la utiliza el campo, un 25% es consumo público y solo el 4% es aprovechado por la industria. Por cierto, estos consumos de agua son similares a los de la mayoría de los estados o países, alcanzando el campo hasta el 80% o más y, por qué no decirlo, cerca del 50% del mismo normalmente se desperdicia por ineficiencias.

El gobierno de Nuevo León está implementando una serie de medidas como arreglar fugas en tuberías averiadas, pedirles a las empresas que cedan parte de su agua concesionada, bombardear nubes y extraer agua de ríos y pozos profundos. Más aún, con MXN$385 millones en apoyos federalizados se perforarán 220 pozos emergentes y traerán como apoyo 100 pipas de la Secretaría de la Defensa Nacional. A mediando plazo se construirá un nuevo acueducto desde la presa El Cuchillo que pudiera aumentar, con datos de la Comisión Nacional del Agua, el abasto en 5mt3/segundo. A largo plazo se pudiera reactivar un Monterrey VI trayendo agua desde el río Panuco en Veracruz.

Aunado a lo anterior se tendrá que reutilizar el agua tratada, cambiar el uso de suelo, tecnificar el riego en el campo, revisar la viabilidad de la refinería de Cadereyta, cambiar tuberías, revisar las tarifas actuales y tal vez, hasta desalinizar el líquido e incluso privatizar los servicios de agua y drenaje. El mapa de ruta se está diseñando, revisando y actualizando, pero, francamente, si no se reduce el consumo por habitante, será el cuento de nunca acabar. 

Por su ubicación geográfica, sus universidades, sus PYMES y su gente, Nuevo León seguirá siendo un polo de atracción para la inversión nacional y extranjera y continuará recibiendo mano de obra de otros estados y naciones. Siendo así, o arregla holísticamente el problema del agua, o perderá la oportunidad de convertirse en, según lo tiene contemplado el Consejo NL para la Planeación, el mejor lugar de México para vivir. Por ello viene a cuento recordar aquel gracioso comercial “Ciérrale”.



« Eugenio José Reyes Guzmán »