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Opinión Editorial


Candidatos cuestionados


Publicación:26-04-2021
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Las elecciones siguen su proceso y las sorpresas brotan como palomitas.

Las elecciones siguen su proceso y las sorpresas brotan como palomitas. Según el ObservatorioCiudadano para identificar violencia de género, durante el actual proceso electoral se han reconocido 76 candidatos involucrados en acciones que implican agresión sexual, acoso y violencia familiar, así como violencia económica al tratar de evitar cumplir con la pensión alimenticia que por ley corresponde otorgar.

Se trata de 76 candidatos impresentables, éticamente cuestionados, que enfrentan procesos legales y que aún no reciben una sentencia que los exima de su actual presunción de inocencia.  De estos 76, han sido acusados por violencia sexual 25, esto incluye proxenetas, pedófilos acosadores y agresores sexuales, además, 18 presentan cargos por violencia familiar.

Se trata de una situación execrable que implica a toda la clase política, los partidos encargados de velar por la selección de los candidatos más aptos para el cargo, hanescogido, por parte de Morena a 24 de ellos, el PAN a siete, Movimiento Ciudadano a cuatro, Fuerza por México tres, Partido de Encuentro Social tres, el PRD, así como el Verde a dos cada uno.

Entre esta fauna de monstros políticos, el líder indiscutible es Salgado Macedonio con cuatro denuncias por abuso sexual;  también Morena posee entre sus huestes al diputado Saúl Huerta acusado de pedofilia; otro caso de Morena es el David Monreal, hermano del senador RicardoMonreal, y candidato a gobernador por Zacatecas, quien fue captado en video mientras “manoseaba” a una colega de partido, candidata a la alcaldía de Juchipila, quien lo excusó a pesar de que el inculpado realizó el acto sin su consentimiento.

La democracia como sistema social de convivencia, representa un beneficio para todos los ciudadanos ya que no excluye a nadie para que participe como candidato y sea votado, la Constitución es muy clara y señala que todo ciudadano en ejercicio de sus derechos cívicos podrá participar. Esta condición incluyente representa a su vez un riesgo ya que cualquiera puede anotarse, queremos ser optimistas y pensar que un 90% de los ciudadanos que participan son honestos y tienen un modo de vida decente, pero un 10% seguramente serán candidatos impresentables por diversos motivos:ya sean partidarios de actos de corrupción, o que sean practicantes de algún tipo de violencia, puede ser de género, social, económica, étnica, lingüística, cultural y,  además, lo más grave: que posean vínculos financieros u operativos con grupos de la delincuencia organizada.

Los partidos son los responsables, como instituciones políticas, del proceso de selección de sus candidatos y se trata, sin duda, de una falla, que seguramente es por omisión en la mayoría de los casos, pero sorprende que en otros, aunque existan acusaciones en contra de sus candidatos, los defiendan y los sostengan a capa y espada, como el sorprendente caso de Salgado Macedonio,

La oferta política es muy pobre, los candidatos son poco competitivos y dejan mucho qué desear, pero, sí son los partidos políticos los encargados del proceso de selección, ¿por qué algunas voces pretenden culpar a los electores de esta situación, tratando de hacer válido esa máxima de que el pueblo tiene el gobierno que se merece?

Insistimos, la oferta de candidatos es irremediablemente pobre, porque ésta refleja, como fiel espejo, la condición moral de la política y quienes la representan. Los partidos fallan a la sociedad, así que la única opción es anular nuestro voto o tomar conciencia de la pobreza electoral existente.  Esta segunda opción implicaría la ruptura del vínculo de idealización entre la masa y el líder, entre el electorado y el candidato(a).

En el proceso de comunicación política de una campaña, el candidato(a) busca crear una ilusión de cambio y esperanza en el elector, si lo logra, su narrativa triunfará y logrará obtener mayores votos. Esta ilusión es un embelesamiento idealizado hacia el candidato, como el elegido por los dioses para gobernador, diputado o cualquier otro puesto, el seleccionado por las ninfas del destino.

La desidentificación con la voluntad de las masas es lo que puede lograr la toma de conciencia individual del ciudadano, dudar del efecto de masa crítica alcanzado por éstas, considerando,desde un análisis profundo, que existe un lazo de ilusión creado entre el elector y el candidato(a). Esa ruptura es la que permitirá que el ciudadano logre identificar, no al mejor porque es imposible, pero sí al menos peor. Esto quiere decir, definir a un próximo gobernante por su condición ética, porque como ha sido bienseñalado recientemente: sin ética no hay futuro.

El candidato(a) que resulte electo deberá poseer ese bagaje moral indispensable que realmente lo haga incorruptible, en los hechos no en las palabras, y que busque el beneficio y el bien común, anteponiendo los intereses de la comunidad a lospropios.

No  necesitamos líderes narcisistas, autocomplacientes, ególatras, populistas y soberbios que embelesen a las masas, este tipo de liderazgo carismático es atractivo pero está muy cerca de la tentación autoritaria  y, en un sistema democrático, un líder así no cabe, no es funcional, es anacrónico, no lo necesitamos.

Requerimos votar por un líder democrático, que respete la Constitución y las leyes que de ella emanan, que las acate y las haga cumplira quienes así corresponda. La autoridad ejercida desde el ejercicionormativo y en un encuadre jurídico, que haga de la entidad que le toque gobernar, un espacio donde impere el sentido de la legalidad.

Es difícil hablar del deber ser, o lo ideal desde la ética, de repente el discurso transita hacia un lugar común propio del discurso político imperante; pero sí se requiere, para que la democracia brinde las libertades que  debe proporcionar,  dar un espacio a la ética en la política. No me gusta ser quien lo tenga que recordar, pero sin ética no hay futuro para México, para Nuevo León ni para Monterrey.




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Arturo Delgado Moya

Arturo Delgado Moya


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