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Sigue desaparecido tras operativo de la Marina

Sigue desaparecido tras operativo de la Marina
Marina

Publicación:24-02-2020
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Desapareció hace casi dos años en operativo de la Marina en Nuevo Laredo

México,.- A casi dos años de distancia, Jésica Molina, esposa de José Daniel Trejo García, presunta víctima de desaparición forzada desde 2018 a manos de una unidad de Operaciones Especiales de la Marina, en Nuevo Laredo, Tamaulipas, exige justicia y que la corporación admita los hechos.

“La Marina desde un principio ha negado los hechos, han tratado de criminalizar a mi esposo, criminalizarme a mí también, argumentando que mi esposo pertenecía a un cartel de Nuevo Laredo y que como él andaba mal, por eso se lo llevaron, que no fue la Marina, lo que totalmente no es cierto, porque yo estaba ahí cuando se lo llevaron y esos que entraron no eran ningunos improvisados, eso era un operativo, ellos querían que a fuerzas mi esposo admitiera que era alguien que no es”, relata.

Ella pensó que todo iba a quedar en una puerta rota y en un susto, en un mal trago, narra, al explicar que los marinos insistían en que su esposo admitiera que era la persona que ellos andaban buscando.

“Que mi esposo era un alias Willy, que era alguien más, le preguntaban que cuál era su alias, mi esposo se identificó, les dijo a qué se dedicaba, nosotros ni siquiera radicamos en Nuevo Laredo, nosotros radicamos en Laredo, Texas, desde hace 15 años, entonces estábamos ahí en nuestra casa.

"No estábamos en el lugar equivocado, en el momento equivocado. La Marina cometió un error al llevarse a mi esposo. Es algo que jamás van a admitir”, critica al explicar que estaba un amigo de él en la segunda planta, se llama Gabriel Gaspar Vázquez, quien también fue desaparecido ese día.

La vida de la familia Trejo Molina cambió a partir de ese 27 de marzo, hace casi dos años, la mujer sigue exigiendo a la Secretaría de Marina que acepte su responsabilidad y durante todo este tiempo ha ocultado, a sus dos hijos adolescentes y un niño, lo que realmente ocurrió.

“Nuestra vida está destruida, todo en pausa, mis hijos esperándolo, porque todavía no les digo qué pasó. Él es mecánico, tenía su taller en Laredo, Texas”, explica entre lágrimas.

Para su esposo era importante seguir cerca de su familia en Nuevo Laredo y por ello optaron por construir una casa a lado de sus padres, de ese lugar lo sacaron. “Quería tener algo cerca de su familia, la verdad a mí no me gustaba mucho la idea, pero él es muy pro familia, estar cerca de la familia, entonces estábamos construyendo esa casa que se quedó en obra negra. Yo no he visitado esa casa, trato de no ir, no he entrado a esa casa”, dice con la voz entrecortada.

Refiere que en su desesperación por conocer el paradero de su esposo le envía mensajes a través de las redes sociales, lo que le ha valido la reprobación de la gente.

“He sido muy criticada por cosas que he hecho, por mensajes que he mandado, pero todo lo he hecho por si lo mira, no se rinda. Yo mando mensajes para mi esposo, porque yo creo que él está vivo. Entonces yo creo que cuando no puedes hacer algo contra una persona no te queda más que desprestigiarlo y es lo que han hecho conmigo, criticarme, desprestigiarme, criminalizarme, y a mi esposo”, denunció.

Jésica Molina asevera que su esposo tenía su taller mecánico en Laredo, Texas y que sus actividades eran lícitas. “Yo creo en él, por eso estoy aquí, si mi esposo fuera un criminal yo me hubiera resignado, pero como no lo es, yo aquí estoy, creo en él y creo que está vivo y quiero que sepa que todo esto lo hago por él y por nuestros hijos”.

El caso está ante la Comisión Interamericana en la capital de Estados Unidos. “En diciembre de 2018 el caso fue llevado a la Comisión Interamericana en Washington, D.C., tuvimos una reunión con el licenciado Alejandro Encinas".

Pidió que las evidencias en torno al caso de su esposo sean analizadas, que existe un video donde se observa el operativo, en el cual se comprueba que sí son elementos de la Marina los que se llevaron a su marido junto con un amigo que se encontraba ese día en la casa.

“Hay tanta gente desaparecida en el país, yo creo que este caso por el número de personas desaparecidas en tan poco tiempo, yo creo firmemente que si ya no quieren simulaciones sería un buen ejemplo, un acto de buena fe, que en verdad pusieran tras las rejas a los responsables, porque en mi caso hay un video.

“Cualquiera puede darse cuenta que eran marinos, que no eran improvisados, no es ponte el disfraz para poner en mal a la Marina, estaban bien equipados, bien entrenados, eso fue un operativo, eso no fue un montaje”, sostiene.

Añade que le pide al titular de la Marina le permita hablar con el marino que dirigía el operativo y que la interrogó. “Creo que este es uno de los casos que debería tener un buen desenlace, yo quisiera poder ver al marino que me estaba interrogando porque lo puedo identificar, aunque estaba cubierto el rostro, su voz la tengo aquí”, explica mientras se lleva la mano a la cabeza.

“Quiero justicia, respuestas, dónde está mi esposo, mi esposo no es un criminal, nunca ha dañado a nadie. Yo estoy casi dos años exigiendo justicia y exigiendo respuestas, porque no puedo continuar con mi vida y decir 'ya pasó, me voy a mi casa y me pongo a tejer'. No, no se puede", señala.

Añade que la durante esa acción, la Marina estaba operando con camionetas que no eran las oficiales. “En la habitación había ocho marinos, y afuera otros elementos que llegaron en tres camionetas sin logotipos oficiales. En el video se aprecian.

"Creo que lo único que me salvó la vida ese día, que ellos (los supuestos marinos), se dieron cuenta que yo era ciudadana (americana). Salió mi pasaporte cuando ellos estaban hurgando en mi bolsa, que la voltearon. Yo en realidad pensaba que me iban a dar un tiro, de todas las desapariciones no hay sobrevivientes, las desapariciones que ocurrieron en Nuevo Laredo en 2018, no hay sobrevivientes”, puntualiza.

“Cuando lo sacan de la habitación donde estábamos se quedaron tres marinos todavía ahí, dije 'me van a matar', voltearon mi bolsa y salió mi pasaporte, es donde se dieron cuenta, les cayó el veinte, su actitud cambió inmediatamente”, recuerda.

Ella insiste en que se trataba de un operativo de la Marina, por la manera como actuaron los elementos que se llevaron a su esposo, al saber que ella tiene la nacionalidad estadounidense.

“Están por cumplirse dos años y no hay ningún avance, en ninguno de los casos que sucedieron en Nuevo Laredo, porque la desaparición de mi esposo no fue la única en el 2018. Hay 30 personas más desaparecidas y ningún caso, pese a que hay casos muy fuertes con mucha violencia, ninguna se ha judicializado”, expone.

Por ello exige que la fiscalía proceda a cumplir con su responsabilidad y resuelva todos los casos que hay pendientes en Tamaulipas. "Hay muchas líneas de investigación que simplemente la fiscalía se rehúsa a investigar, a seguir, no están haciendo nada. Seguimos como al principio”, finaliza.



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