Nacional Estados
Sepultan a Rosario Ibarra en Monterrey

Publicación:18-04-2022
Con tono suave, pero firme, Claudia Piedra Ibarra habló a nombre de la familia para agradecer a los presentes
Ciudad de México / El Universal A lo máximo 50 personas, incluyendo las que llegaron de otras partes del país, dieron el último adiós en el Panteón Dolores a la luchadora social Rosario Ibarra de Piedra, quien dedicó 48 de sus 95 años de vida a buscar a cientos de víctimas de desaparición forzada, entre ellas su hijo Jesús Piedra Ibarra, un joven guerrillero de la Liga Comunista 23 de Septiembre desaparecido el 20 de enero de 1974. Casualidades del destino, los restos de doña Rosario reposarán en una tumba ubicada entre un pino y un ciprés, en el mismo cementerio donde descansa el empresario, líder indiscutido del denominado Grupo Monterrey, Eugenio Garza Sada, ultimado el 17 de septiembre de 1973, durante un intento de secuestro por un comando de la Liga Comunista 23 de Septiembre. En punto de las 16:00 horas, un pequeño convoy de unos 10 vehículos, encabezado por la carroza donde eran llevados los restos de doña Rosario, entró al Panteón Dolores por un corredor en el que a la sombra de los árboles ya esperaban entre 20 y 30 personas para presentarle sus respetos y darle el postrero adiós a la pionera en la lucha por la presentación de los desaparecidos políticos, los derechos humanos y las libertades democráticas. Con tono suave, pero firme, Claudia Piedra Ibarra habló a nombre de la familia para agradecer a los presentes y despedir a su madre. Sin rodeos, expresó que si bien el gobierno de López Obrador "ha hecho mucho por el país", le queda más por hacer, porque "no puede haber transformación verdadera, mientras persista el problema de los desaparecidos políticos". Agregó que no puede haber conformidad, "si no hay más respuesta que un decreto mocho como el que se dio, incompleto, dejado en manos de gente incapaz, que no ha cumplido, y vamos a seguir adelante, porque no podemos dejarlo así". Recordó que su madre le pidió al presidente Andrés Manuel López Obrador "que le entregara la verdad de mi hermano [Jesús Piedra] y los demás desaparecidos, y no ha cumplido". Esta práctica de la desaparición, aseveró, ha ido creciendo como ola y eso ha causado mucho daño
« El Universal »




