Nacional Dependencias Federales


Niegan amago a embajadora mexicana


Publicación:25-12-2019
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"Como parte de estas acciones intimidatorias, el 23 de diciembre se intentó detener e inspeccionar el vehículo de la embajadora de México" en Bolivia

San José, Bolivia.-Bolivia acusó este martes a México de intervenir en los asuntos internos bolivianos y desmintió una versión que el gobierno mexicano emitió este lunes acerca de que la inmunidad diplomática de su embajadora en La Paz, María Teresa Mercado, intentó ser violada por agentes bolivianos de seguridad que pretendieron detener e inspeccionar o registrar su vehículo oficial.


En una nota de prensa y en una carta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), de las que EL UNIVERSAL tiene copia, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Bolivia expresó "su profunda preocupación por la injerencia de México en asuntos internos" y llamó "al diálogo constructivo" al gobierno mexicano.


Las autoridades bolivianas de seguridad se abstuvieron de realizar "ningún tipo de registro", precisaron los documentos, al insistir en que Bolivia cumple "las normas de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas".


En una carta que envió este lunes a las sedes en Washington de la OEA y de la CIDH, México acusó que "elementos" bolivianos de seguridad intimidaron el interior de la embajada mexicana y de la residencia de la embajadora y al personal diplomático mexicano acreditado en Bolivia.


"Como parte de estas acciones intimidatorias, el 23 de diciembre se intentó detener e inspeccionar el vehículo de la embajadora de México" en Bolivia, agregó.


En el documento a la CIDH, la misión de Bolivia ante la OEA le solicitó "tomar nota" del rechazo del gobierno boliviano "a las constantes muestras de falta de respeto, injerencia en asuntos internos".


También le pidió estar informada del rechazo de Bolivia "a una campaña políticamente motivada que llevó a México al extremo de desconocer la auditoría electoral de la OEA" y un informe de la Unión Europea "sobre la grosera manipulación dolosa de las elecciones" por parte del expresidente Evo Morales.


"Recuperar la democracia le costó mucho sufrimiento a todos los ciudadanos del pueblo boliviano que ahora solo buscan la conciliación y nuevas elecciones con transparencia e integridad", indicó.


Respeto. En la nota de prensa, el gobierno boliviano planteó "su preocupación por los actos inamistosos del gobierno de México y le solicita llevar adelante un diálogo que contribuya a una relación respetuosa entre países de la comunidad latinoamericana y del Caribe".


"Respecto a las injustas e imprecisas declaraciones del gobierno de México, realizadas bajo una clara intencionalidad política, sobre la 'presencia excesiva de policía' en inmediaciones de la embajada de México en La Paz", Bolivia aclaró que esa medida pretendió ofrecer mayor vigilancia.


"El incremento de la seguridad se debió a la necesidad de proteger la residencia diplomática, debido a información que recibió el gobierno (boliviano) sobre serias amenazas de violencia por parte de movimientos sociales de la ciudad de El Alto (aledaña a La Paz) y del grupo denominado 'Ponchos Rojos', quienes se aprestaban a marchar hacia la residencia con el objetivo de exigir la expulsión del excapitán Juan Ramón Quintana", añadió.
El excapitán está en la embajada y "dichos grupos" lo responsabilizan "de la caída" de Morales.


En la misiva a la CIDH, Bolivia detalló que Quintana—a quien en ese texto identificó con el rango militar de mayor—tiene "un mandamiento de aprehensión por delitos penales anteriores a su solicitud de asilo" a México, de noviembre anterior.


"A fin de mantener la tranquilidad y garantizar la seguridad y dignidad de los funcionarios mexicanos y la inviolabilidad de la residencia de la embajada, el gobierno incrementó las fuerzas policiales en la vía pública, sin afectar la libre circulación de los funcionarios ni penetrar en el recinto diplomático o realizar ningún tipo de registro", recalcó en la nota de prensa.


Vigilancia excesiva


La cancillería mexicana alertó este lunes en un comunicado de una "excesiva" vigilancia de cuerpos bolivianos de seguridad a su legación en Bolivia y que sus locales "son inviolables", reafirmó.


La canciller de Bolivia, Karen Longaric, contestó que "es imposible" que autoridades bolivianas entren al recinto diplomático de México y que Bolivia respeta "las inmunidades diplomáticas y de los privilegios, todo esto amparado en la Convención".


Evo Morales se asiló en México del 12 de noviembre al 6 de diciembre, cuando viajó a Cuba, y desde el 12 de diciembre se refugió en Argentina.



« El Universal »