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Justicia no llega a víctimas: Micaela Cabañas

Justicia no llega a víctimas: Micaela Cabañas


Publicación:22-06-2022
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Advirtió que muchas víctimas de tortura y represión "se están yendo" y la justicia aun no llega.

Micaela Cabañas Ayala, hija del guerrillero Lucio Cabañas, señaló al Campo Militar 1 de ser el centro clandestino de reclusión más grande en la llamada " Guerra Sucia", al cual llegó a los dos meses de edad.
Al participar en la ceremonia de apertura de instalaciones y archivos militares a la Comisión de la Verdad y Esclarecimiento Histórico por Hechos Ocurridos entre 1965 y 1990, que encabezó el presidente Andrés Manuel López Obrador, la hija del guerrillero recordó que llegó a esas instalaciones militares luego que toda su familia fuera ilegalmente recluida en ese lugar por el simple hecho de ser familiares del maestro Lucio Cabañas.
Advirtió que muchas víctimas de tortura y represión "se están yendo" y la justicia aun no llega.
"Tras el cerco que perseguía a mi padre, un noviembre de 1974 en alguna casa del poblado de Tixtla, Guerrero, fuimos aprehendidos mi abuela, mis tíos, mis primos. Todos éramos niños, fuimos aprehendidos y fuimos llevados a este recinto donde en este momento se hace vergonzoso decirlo, pero en aquel tiempo era muy normal.
"Apenas cumplía dos meses de edad, el Campo Militar en ese entonces era considerado el centro clandestino de reclusión más grande de esa época y quiero decirle que ahí comenzó nuestro calvario cuando llegamos aquí. Mi madre fue torturada, fue violada y fue ultrajada, pero me defendía porque dice que las noches me tomaban de un pie, de una pistola en la cabeza y le decían: ` ¡Dinos dónde está Lucio?", pero a dónde está si ellos ya lo habían matado. Ella no podía decir nada, debo decir también que mi madre era una adolescente que tenía 14 años.
"Quiero decirles también que llegué aquí de dos meses y en algún lugar de este edificio aprendí a caminar, aprendí a correr y a decir mis primeras palabras. En ese lugar y con el cobijo de mi madre y de toda la familia Cabañas que aquí nos encontrábamos en la clandestinidad, porque así lo dijo el gobierno de ese entonces, sufrimos tortura, tortura física, moral, y psicológica y muchas otras violaciones incluida la sexual, puesto que mi madre salió de aquí embarazada del gobernador de ese entonces del estado de Guerrero (Rubén Figueroa), que, a mí, disculpen, me da hasta asco pronunciar su nombre. ¿Saben por qué? por el único hecho de ser familiares del maestro Lucio, solamente por eso".
Aseguró que, por más de 50 años, la familia Cabañas ha sido invisibilizada, y se ha querido borrar toda la historia que tienen que contar.
Agradeció al gobierno del presidente López Obrador porque "nos están dando esa voz, porque no están dando ese paso para poder acceder a la justicia".
"Sin embargo, tengo que decirles que con nada con nada nos van a pagar todo lo que pasamos y sufrimos en estos lugares, con nada nos van a regresar a nuestras personas y familiares que quedaron en la espera de justicia. Se están yendo y no llega".
Micaela Cabañas Ayala manifestó su confianza en la Comisión de la Verdad y Esclarecimiento Histórico por Hechos Ocurridos entre 1965 y 1990 y en los esfuerzos del presidente Andrés Manuel López Obrador de que se haga justicia a las víctimas y familiares de la llamada "Guerra Sucia".
"Señor presidente, no quiero desaprovechar la oportunidad de darle las gracias por todo lo que ha hecho por nuestro país en estos últimos tres años, de darle las gracias porque ha abierto estas puertas, estas instituciones que para nosotros era impensable, y nosotros los sobrevivientes que tengamos confianza, que tengamos fe, que nuestras verdades van a ser rescatadas y que el acceso a justicia va llegar por fin.
"No puedo dejar de decir que Lucio vive en los corazones de toda la gente que esté consciente de que hay un cambio y tenemos que seguir accesando a él. Él vive en mi corazón y en el corazón de todos ustedes", dijo.


« El Universal »